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Seúl responde a Pyongyang y despliega misiles guiados

"Pueden destruir instalaciones subterráneas norcoreanas y pueden seguir y destruir objetivos en movimiento", asegura el Ejército de Corea del Sur

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Corea del Sur ha desplegado este domingo una batería de misiles guiados de corto alcance en dos islas situadas en el mar Amarillo, próximas a la costa de Corea del Norte y capaces de alcanzar la artillería de Pyongyang, en respuesta al lanzamiento de tres misiles guiados por parte del Ejército norcoreano.

'Decenas de misiles Spike y sus lanzadores han sido desplegados de forma reciente en las islas de Baengnyeong y Yeonpyeong,' ha confirmado un miembro del Estado Mayor Conjunto surcoreano, en declaraciones realizadas a la agencia estatal de noticias, Yonhap. 'Pueden destruir instalaciones subterráneas (norcoreanas) y pueden seguir y destruir objetivos en movimiento', ha añadido. Los misiles Spike, de fabricación israelí, tienen un alcance máximo de 20 kilómetros. La distancia entre las islas de Baengnyeong y Yoenpyeong, y las instalaciones norcoreanas en la costa es de once kilómetros.

La colocación de estos misiles estaba prevista para finales de 2012, pero el retraso en las pruebas de lanzamiento hizo que su despliegue se haya llevado a cabo seis meses más tarde. Seúl mantiene el nivel de alerta ante posibles agresiones, especialmente desde la escalada de tensiones que se vivió en la zona a raíz de la prueba nuclear norcoreana de febrero.

Pyongyang desplazó una batería de misiles a la costa este y amenazó con atacar objetivos de Estados Unidos y sus aliados en la región. Además, declaró oficialmente el 'estado de guerra' a Corea del Sur, aunque ambos países continúan técnicamente en guerra desde el conflicto registrado entre 1959 y 1953 y que se cerró con un armisticio en lugar de con un tratado de paz.

Las autoridades norcoreanas no han hecho de momento ningún comentario sobre el lanzamiento y mientras para algunos expertos se trata de una nueva provocación del régimen de Kim Jon-un, otros lo califican simplemente de un ejercicio militar rutinario. Aun así, las Fuerzas Armadas surcoreanas reforzaron ayer la vigilancia en torno a las actividades militares de su vecino. La portavoz presidencial, Kim Haing, aseguró que la jefatura de Estado surcoreana y el ejército se coordinaron en todo momento y que, pese a no considerar el ensayo como una amenaza seria para Corea del Sur, 'la situación se está asesorando de manera cuidadosa'.