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Protestas en Palestina Los soldados israelíes han herido de bala a más de 250 menores en las protestas de Gaza

La ONG Save the Children denuncia un uso excesivo de la fuerza para reprimir las movilizaciones en la frontera entre Israel y Palestina. Alrededor de 700 niños han sufrido lesiones durante las protestas

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Un niño palestino llora durante el funeral del joven palestino Tahreer Wahba, de 17 años, fallecido tras resultar herido en las protestas contra Isreal en la frontera entre Israel y Gaza, en Khan Younis, al el sur de la Franja de Gaza.- REUTERS

Rashed sólo tiene 16 años, pero ya ha perdido una pierna. Este joven confiaba en que su talento para el atletismo le ayudara a labrarse un futuro en la difícil encrucijada de la Franja de Gaza, pero una bala del Ejército israelí ha trucando sus esperanzas.

"El 30 de marzo salí con muchas más personas en autobús a una manifestación pacífica cerca de las fronteras con Israel. La manifestación era para pedir el derecho a regresar [a los territorios palestinos ocupados por Israel]. Pasé media hora allí, hasta que me dispararon en la pierna. La gente me rodeó y me sacaron después de que me desmayase", relata el joven a un equipo de la ONG Save the Children. "Cuando llegué al hospital, los médicos me llevaron a la sala de operaciones y pasé seis horas allí. Cuando me desperté, me encontré en la unidad de cuidados intensivos y los médicos me contaron que habían tenido que ponerme una varilla de platino en la pierna", explica. Pero la falta de una atención médica adecuada complicó su recuperación y tuvo que ser intervenido nuevamente. "La cirugía duró dos horas. Al despertar, vi que tenía la pierna amputada", afirma.

Como Rashed, otros 250 niños palestinos han sido heridos de bala por las fuerzas israelíes desde que comenzaron las protestas de la llamada Gran Marcha del Retorno, una movilización convocada por Hamás que arrancó el pasado 30 de marzo, el día que este joven decidió manifestarse contra la precaria situación en la que Israel les ha confinado desde hace años. La respuestas hebrea ha sido cruenta, con decenas de muertos y alrededor de mil heridos durante los viernes de protesta.

Algunos de los niños heridos tienen sólo ocho años, denuncia Save the Children

La ONG Save the Children asegura que de las más de 500 lesiones registradas en niños, al menos 250 fueron producidas por balas reales, según los datos recopilados por el Ministerio Palestino de Salud en Gaza, que también están siendo utilizados por las Naciones Unidas en sus informes. El número real podría ser incluso mayor, advierte la organización, ya que el Ministerio ha informado que hasta el momento 689 niños han resultado heridos, sin embargo, los detalles de estas lesiones aún no han sido revelados.
Según esta ONG, algunos de los niños heridos tienes sólo ocho años.

Y la situación aún puede ir a peor, ya que las protestas en Gaza se van a intensificar el próximo 15 de mayo, cuando está convocada una huelga general en toda la Franja coincidiendo con el Día de la Independencia de Israel, una fecha que, para los desplazados palestinos, se conoce como Nakba o "catástrofe", en referencia a la ocupación israelí de sus territorios y su expulsión de lo que había situado siempre su hogar.

Desde el pasado 30 de marzo, al menos 8.000 personas, incluidos 700 niños, han sufrido lesiones durante las protestas que se han producido en la franja de Gaza. Esto incluye a 4.150 personas (52%) que fueron hospitalizadas y 2.017 (25%) que recibieron disparos con munición real. No se han notificado heridos en el lado israelí, pero se han registrado intentos por parte de palestinos de cruzar a Israel. Los manifestantes también han volado cometas por encima del muro, que en ocasiones tienen unidos materiales inflamables.

"Estamos profundamente preocupados por el elevado número de niños que han sido alcanzados por munición real y estamos de acuerdo con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, en que esto podría apuntar a un uso excesivo de la fuerza", denuncia Jennifer Moorehead, directora de Save the Children para el Territorio Palestino Ocupado, quien recuerda que  "todas las partes deben garantizar que los niños estén protegidos de acuerdo con la Convención de Ginebra y otras leyes internacionales". "Apoyamos el llamamiento del Secretario General de la ONU para que se lleven a cabo investigaciones independientes y para que cualquier responsable sea detenido y rinda cuentas. Instamos firmemente a todos los protestantes a mantener la paz, y pedimos a todas las partes que aborden las causas a largo plazo de este conflicto y promuevan la dignidad y la seguridad tanto de israelíes como palestinos", añade.

Hospitales desbordados y altas prematuras

A través del Centro de Desarrollo MAAN, una ONG contraparte en terreno que proporciona apoyo psicológico y servicios de referencia para los heridos, Save the Children ha atendido a más de 200 niños, incluidos más de 125 por disparos con munición real.

MAAN ha priorizado los casos más graves y ha encontrado que los niños han sido disparados repetidamente en las piernas, los brazos e incluso el pecho, la cabeza y el cuello, con docenas de nuevas lesiones que ocurren cada semana. Las condiciones en los hospitales se están deteriorando rápidamente y los niños a menudo son dados de alta prematuramente para dar cabida a los nuevos pacientes que se espera lleguen con la próxima oleada de protestas.

Los niños han sido disparados en las piernas, los brazos e incluso el pecho, la cabeza y el cuello, alerta la ONG

"Gaza ha estado bajo un bloqueo israelí aéreo, marítimo y terrestre durante más de diez años y ha sufrido tres guerras de las cuales nunca se ha recuperado completamente ", recuerda Moorehead. El estancado proceso de reconciliación entre la Autoridad Palestina que gobierna en Cisjordania y la autoridad de facto en Gaza han profundizado aún más la angustia económica y social de los niños y sus familias en Gaza, con cortes de electricidad en toda la franja y recorte de sueldos de miles de empleados de la Autoridad Palestina. Una reducción general de la ayuda de los donantes internacionales y los recortes pendientes en el presupuesto de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) han agravado los problemas de la población.

Familiares palestinos de Azam Ewidah, el chico de 15 años, asesinado en la frontera entre Israel y Gaza, lloran durante su funeral en el sur de la Franja de Gaza el 28 de abril de 2018.- REUTERS

"La vida en Gaza es muy difícil. Solo tenemos tres horas de electricidad al día. El agua está contaminada y es salada. Este año fue el más difícil. Quería terminar mis estudios cuanto antes para ayudar a mi padre y a mi familia con los gastos. Pagamos el alquiler, pero mi padre solo puede traer 500 Shekels por mes (105 euros)", describe el joven Rashed, que incide en que son razones más que suficientes para manifestarse contra Israel.

"Esto ha significado que una situación humanitaria ya muy difícil en Gaza haya ido de mal en peor en casi todos los aspectos de la vida. El empleo, la educación, la electricidad, la salud y el saneamiento se han visto negativamente afectados ", afirma Moorehead.

Graves daños físicos y psicológicos en los niños

"El resultado está siendo devastador para los niños de Gaza, físicamente y psicológicamente. Muchos han resultado heridos, y muchos más han visto a sus seres queridos heridos en las protestas o sufriendo dificultades cada vez mayores en su día a día. Los niños y las familias le cuentan a nuestro personal que están perdiendo la esperanza de que las condiciones mejoren. Pedimos un levantamiento urgente del bloqueo israelí que ha paralizado la economía y una mayor participación de los donantes internacionales para aliviar las necesidades diarias más urgentes de casi dos millones de personas en Gaza", concluye Moorehead.