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Tensión y violencia en las elecciones en 14 estados mexicanos

Cuatro cadáveres aparecieron colgados en una jornada marcada por el miedo

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Más de 30 millones de mexicanos estaban llamados a las urnas en elecciones a gobernadores y ayuntamientos de 14 estados, más algunos municipios de Chiapas con votaciones extraordinarias. Tras una campaña marcada por el temor al crimen organizado y acusaciones cruzadas de guerra sucia política, la jornada transcurría con tranquilidad aparente a media tarde.

Hubo al menos siete muertos: dos mandos policiales, cuatro personas cuyos cadáveres aparecieron colgados en sendos puentes y un líder indígena, según las autoridades.

Cientos de urnas no se instalaron por el miedo de los funcionarios

Las encuestas prevén una apabullante victoria en 12 de los estados del PRI, el Partido Revolucionario Institucional que mantuvo el poder autoritario de la presidencia durante 70 años, hasta 2000. En los otros dos estados se cree que habrá una dura disputa judicial tras resultados igualados. Los gobernadores son considerados los nuevos virreyes, ya que manejan presupuestos multimillonarios (unos 23.000 millones de euros) sin transparencia alguna.

Las alianzas entre el PAN, en el Gobierno federal, y el opositor PRD que hasta hace poco consideraba ilegítimo al presidente Felipe Calderón, en Oaxaca, Puebla, Hidalgo, Durango, Tlaxcala y Sinaloa han creado una fuerte tensión.

En Culiacán, capital de este estado del norte, seguía la ola de asesinatos en las últimas horas, con tiroteos y cuerpos mutilados. Pese a todo, el gobernador afirmaba: 'El Estado está tranquilo'.

Los gobernadores son como virreyes, con presupuestos multimillonarios

Centenares de urnas no se habían podido instalar por el miedo de los funcionarios, sobre todo en Tamaulipas, donde el candidato del PRI es Egidio Torre Cantú, hermano del candidato asesinado la semana pasada. Los estragos del huracán Alex mantenían incomunicadas varias comunidades, en medio de un calor sofocante.

La desconfianza en los tribunales electorales era casi unánime en este gran ensayo de las presidenciales de 2012, que se prevé devuelvan el poder federal al PRI.