Publicado: 18.09.2015 17:58 |Actualizado: 18.09.2015 18:17

La UE defiende reducir a la mitad las emisiones globales para 2050

Los ministros de Medio Ambiente de los Veintiocho cierran su posición negociadora de cara a la cumbre del clima que se celebrará en diciembre en París

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La ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, y el comisario europeo del ramo, Miguel Arias Cañete, durante la reunión. EFE

La ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, y el comisario europeo del ramo, Miguel Arias Cañete, durante la reunión. EFE

BRUSELAS. -La UE defenderá una reducción global de las emisiones contaminantes en un 50% para 2050 en la Cumbre del Clima que se celebrará en diciembre en París, donde se espera alcanzar un acuerdo mundial que sustituya el Protocolo de Kyoto.

En una reunión en Bruselas, los ministros de Medio Ambiente de los Veintiocho lograron cerrar su posición negociadora de cara a la COP21 de París en menos tiempo de lo esperado, al lograr disipar algunas discrepancias que mantenían. Uno de los puntos más controvertidos era cómo expresar en términos prácticos que el incremento de la temperatura global no supere los 2 grados (el límite que los científicos han situado como punto de inflexión para el planeta).

Finalmente, la UE defenderá que las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial se reduzcan a la mitad en 2050, comparadas con los niveles que había en 1990 y que éstas "estén cercanas a cero o menos en 2100", según el texto de las conclusiones acordadas.

Según ha explicado el comisario de Energía y Clima, el español Miguel Arias Cañete, este porcentaje equivale a una reducción del 60% con respecto a las emisiones que había en 2010, que estaría en línea con las cifras aportadas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), que propone una rebaja de entre el 40% y el 70% con respecto a ese año. La idea, según ha expresado Cañete, es que los países toquen el techo de sus emisiones en 2020 y comiencen entonces una reducción gradual.

En su compromiso particular, la UE se ha marcado unos objetivos más ambiciosos que el que defiende para el conjunto del planeta. Así, mantiene su compromiso de reducir "al menos" un 40% las emisiones conjuntas de los Estados miembros hasta 2030, dentro de un objetivo más amplio que persigue conseguir una rebaja de entre el 80% y el 95% para 2050. 

Además, la UE abogará por que en París se firme un acuerdo que sea vinculante y global, es decir, que afecte a todos los países y no solo a los desarrollados.

Pese al carácter vinculante que se espera que tenga el pacto, cada país tendrá luego margen para decidir qué medidas aplica para alcanzar la reducción de emisiones necesaria, de modo que luego tendrán que comunicar a sus socios internacionales los pasos dados y los efectos logrados.

También los Veintiocho han pactado pedir en París el establecimiento de un mecanismo de revisión y verificación, a través de reuniones cada cinco años, con el objetivo de "considerar y fortalecer" los compromisos, en palabras del comisario. 

De momento, 62 países, que representan el 70% de las emisiones mundiales, han presentado ya sus compromisos frente a la ONU. Sin embargo, sumando sus propuestas no se lograría evitar un aumento de 2 grados de la temperatura mundial, sino que se estaría cerca de alcanzar los 3.



Un acuerdo "débil"

Las principales organizaciones ecologistas, en cambio, criticaron el acuerdo, al que tacharon de "débil" y poco concreto. 

"La UE no ha hecho sus deberes climáticos aún", aseguró WWF Europa en un comunicado, y lamentó que los ministros no hayan aclarado "el modo en que la Unión pretende lograr una reducción" de las emisiones. "Europa puede y debe hacer más para acelerar la transición hacia un sistema basado en las renovables y comprometerse a eliminar gradualmente los combustibles fósiles" de cara a 2050, declaró Jiri Jerabek, de Greenpeace.

Además, la patronal europea BusinessEurope también recalcó que los ministros deberían haber dejado más claro su respaldo a la necesidad de que los esfuerzos hechos por el resto de grandes economías sean "comparables" a los europeos.

Por su parte, Climate Action Network (CAN) Europa sí valoró que los ministros respalden la "neutralidad climática", es decir, el objetivo de que en 2100 las emisiones se acerquen a cero, pero lamentó que los Veintiocho no hayan detallado cómo la Unión Europea "va a contribuir a lograr esto" y que no hayan definido qué ayuda financiera van a ofrecer a los países en desarrollo.