Público
Público

La ultraderecha toma el púlpito de Martin Luther King

El movimiento ultraderechista Tea Party pone en marcha su campaña de cara a las elecciones legislativas con un polémico mitin en Washington. La invitada  "estrella": la e

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El movimiento ultraderechista Tea Party ha puesto en marcha su potencial político de cara a las elecciones legislativas con un polémico mitin en Washington que ha contado con su 'estrella', la ex gobernadora de Alaska Sarah Palin.

A poco más de dos meses de unos comicios que decidirán el control del Congreso y varios gobiernos estatales, el Partido Republicano mira de cerca la capacidad de movilización de este movimiento conservador de base que intenta escorarlo hacia la derecha.

Esta vez el acto ha cobrado aún mayor atención por el día y localización donde fue convocado Glenn Beck, el conservador comentarista mediático de las ondas y la cadena Fox News. El presentador llamó a sus seguidores a 'restaurar el honor' de EE.UU. en los escalones del monumento a Abraham Lincoln, presidente que liberó a los esclavos negros durante la Guerra Civil, y también el lugar donde otro 28 de agosto de 1963 el reverendo Martin Luther King pronunció su mítico discurso 'I Have A Dream (Tengo un sueño)'.

La iniciativa ha generado críticas de defensores de los derechos civiles como el reverendo afroamericano Al Sharpton, que presidirá una marcha para conmemorar el discurso. También del reverendo Jesse Jackson, quien le ha acusado de 'humillar la tradición', según declaró el religioso a la cadena CNN.

Beck ha respondido a estas acusaciones argumentando que la manifestación no tiene intenciones políticas y su único objetivo es honrar a las tropas estadounidenses. 'No era mi intención realizar la manifestación en relación a Martin Luther King. No tenía ni idea de la conexión hasta que la anuncié', había declarado el pasado mes de junio. 'Los blancos no tienen la potestad exclusiva de Abraham Lincoln. Los negros no tienen la potestad de Martin Luther King. Ambos son iconos americanos', añadió.


Más allá de la controversia simbólica, la cita demuestra la influencia de un movimiento de la extrema derecha, todavía reciente en la escena política estadounidense y del que se desconoce su repercusión en las urnas.

Empezó en abril de 2009 al calor de la temperatura política de la campaña presidencial en la que, por primera vez en la historia del país, un candidato negro competía por llegar a la Casa Blanca y ganaba las elecciones entre lacerantes críticas de 'socialista'.

Desde entonces, la 'revuelta conservadora', para algunos exagerada por los medios y para otros desafiante, ha recorrido el país acercándose a los candidatos republicanos más alejados del centro. En plenas primarias de este partido, el Tea Party está demostrando su influencia, y esta semana ya se comprobó cómo los candidatos apoyados por Palin consiguieron desbancar a sus oponentes.

En su retórica, que Beck y la ex candidata republicana a la vicepresidencia promocionan, priman las críticas a lo que consideran el actual 'intervencionismo' del Gobierno en la economía y en los servicios sociales.