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Cibercruzada de la derecha contra Rajoy

La jefa de comunicación del PP acude a la justicia tras ser difamada por un tertuliano, el periodista Víctor Gago. El caso ha desatado una auténtica cruzada de la derecha mediática, principalmente en Internet, a favor de Gag

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'Comienzo a escribir porque tengo miedo'. De este modo arranca 'Diario de la injuria', un blog del periodista Víctor Gago contra quien la directora de Comunicación del PP, Carmen Martínez Castro, ha iniciado los trámites de una querella por presunto delito de injurias. El caso ha desatado una auténtica cruzada de la derecha mediática, principalmente en Internet, a favor de Gago y contra Rajoy.

Los hechos se remontan a octubre de 2008. En Radio Intereconomía, Gago acusó a Martínez Castro de ser la persona que estaba detrás de las insidias que se vertían contra José María Aznar. El colaborador de Libertad Digital Televisión afirmó que las filtraciones sobre el uso de un avión privado por el ex presidente del Gobierno para asistir al Congreso de Valencia y los rumores sobre la paternidad del hijo que esperaba la ministra francesa de Justicia partían de ella, una de las principales colaboradoras del líder del PP.

A primeros de diciembre el tertuliano recibió en su casa un aviso para recoger un telegrama judicial. '¿Quién sabe que vivo aquí?, se preguntó. La historia no había hecho más que empezar. Y podría haber permanecido entre ellos dos si no hubiese sido porque en la red se desató una campaña de apoyo a favor de Gago.

La llamada blosgofera liberal se movilizó de inmediato en contra de lo que sus miembros interpretaron como un nuevo intento de 'judicializar la libertad de expresión en España' tras lo vivido en el juicio de Alberto Ruiz- Gallardón contra Federico Jiménez Losantos, que el alcalde de Madrid ganó.

Para darle eco a la polémica se ha distribuido un vídeo parodia bajo el título: 'El PP regala mordazas por Navidad'. En esta cinta se critica que el partido de Rajoy no interponga ninguna demanda contra el alcalde de Getafe por llamar 'tontos del culo' a los votantes del PP o contra la presidenta socialista del Parlamento gallego por llamar 'pandilla de gilipollas' a los diputados populares pero sí cargue contra un 'periodista liberal que critica al PP - sin insultar- desde un medio de derechas'.

La situación se ha denunciado desde la Cope, desde HazteOir.org... Además, se han enviado mails y cartas de autoinculpación a la directora de Información del PP en las que se suscriben las declaraciones de Gago y se le pide que actúe en consecuencia. Y por si fuera poco se ha extendido la imagen de la estatua de la Libertad con la boca tapada y se ha generado un grupo en Facebook que a día de hoy cuenta con 623 miembros.

Muchos dirigentes conservadores se encontraron en sus páginas con la petición de que se adhirieran a la iniciativa. Su negativa ha provocado intensos debates y críticas feroces hacia el PP. En varios artículos y comentarios, más de uno ha puesto en duda el liderazgo de Rajoy y se ha jurado a sí mismo no volver a votar al partido conservador.
Gago, ex jefe de gabinete de José Manuel Soria en el Cabildo de Gran Canaria, está muy agradecido por el respaldo recibido. 'Es un ejercicio saludable de ciudadanía', señala a Público.

Pero prefiere no entrar a juzgar si su caso ha servido de excusa para que la extrema derecha lance una nueva ofensiva contra Rajoy. 'No voy a entrar en ese juego. Estos medios están suficientemente acreditados y defienden ideas tan legítimas como las de los demás. No tiene nada que ver con eso', mantiene. Además, comenta que a muchas de las personas que se han interesado por él ni las conocía.

Por su parte Martínez Castro ha declinado hacer cualquier valoración. Los que la rodean explican que se sintió muy ofendida y que considera que no se pueden dejar pasar este tipo de 'barbaridades'. Por lo visto no quiere que nadie le pueda reprochar nada dentro de unos años sin tener buena prueba de que su credibilidad es irrefutable. Rajoy, lógicamente, ha estado informado en todo momento.

Los colaboradores de Martínez Castro dicen que es un tema personal y que el PP no tiene nada que ver. Pero Gago no lo comparte. Cree que no se puede desvincular porque en la propia demanda se recoge que es un asunto que 'afecta la presidencia' y que las declaraciones vertidas 'desvirtúan las actuaciones del partido'.

Algunas personas cercanas a Martínez Castro cuentan que si Gago se retracta ante el juez ella se dará por satisfecha y habrá terminado todo. Él ya ha dado el primer paso en su diario donde va contando los días que pasan comparándolos con El Proceso de Kafka. 'Me retractaré, es lo que toca. Pedir perdón y apechugar', dice. Aunque se defiende argumentando que confia 'ciegamente' en la fuente que le trasladó la información. El día 3 de febrero ambos se verán las caras en el acto de conciliación.