Publicado: 05.05.2014 07:00 |Actualizado: 05.05.2014 07:00

"La crisis del régimen que surgió en la Transición es evidente"

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Javier Couso nació en Ferrol en el año 1968, "cuando a la Guerra Fría se le vieron las costuras", dice. De allí se marchó a los 13 años y el viernes pasado, con motivo de su candidatura a las elecciones europeas (es número 7 en la lista de la Izquierda Plural), regresó para comprobar cómo la ciudad se ha convertido en la evidencia perfecta de lo que provoca la actual política europea.

Ferrolano y de vuelta en Ferrol para hacer camino con miras a las europeas. ¿Lo había imaginado algún día?

No lo pensé nunca. Para mí es un orgullo estar aquí. Me fui muy pequeño de Ferrol, con trece años, y aunque seguía vinculado a la ciudad porque mi familia es de aquí, he seguido los problemas de pasada. Y ahora estar aquí y conocer la subida de la izquierda gallega, compartir con ellos todo esto, me parece un sueño. Me hace mucha ilusión.

Ha estado esta mañana en los astilleros. Lo que sucede en los mismos podría ser un buen ejemplo de la política europea.

Ferrol explica la construcción europea, al igual que Cádiz, donde estuve hace poco y es una ciudad muy parecida, incluso tiene también el componente militar. Ferrol ha sufrido un declive motivado por la construcción europea, en la que participan los dos grandes partidos desde el año 1982. En aquellos momentos ya se sabía lo que nos iba a tocar de los fondos de inversiones en Europa, e iba a ser prácticamente cero. Pero también se veía el cambio del PSOE, de socialista a socioliberal, el cambio del modelo de economía productiva y de valor añadido al de una economía especulativa...

"Ferrol evidencia cómo va cayendo la industria. Una ciudad que tenía cerca de 100.000 habitantes ha perdido ya 20.000"

Luego vinieron las reformas laborales, todo lo que aporta la desregulación del mercado. Y después ese eufemismo, el de transformar el país con la reconversión industrial, que en realidad significa quitar la industria, desindustrializar. Los trabajadores de los astilleros nos decían que llevan 30 años de crisis por culpa de todo esto. Ferrol evidencia muy bien cómo poco a poco va a ir cayendo la industria. Una ciudad que tenía cerca de 100.000 habitantes ha perdido ya 20.000. Demuestra cómo hay un centro industrializado, que además tiene superávit en la balanza de pagos, y un sur endeudado y empobrecido.

¿De ahí que se hable de la unión de los países del sur? Y, en esta unión, ¿entrarían los trabajadores de los países del norte que también pueden sufrir las políticas europeas?

Realmente la unión de los trabajadores es lo idea. Además, el modelo alemán de Schroeder es una mentira. Después de la reunificación alemana, que costó muchísimo, se vio lo que le costó a la población del este el fin de la industria. Antes tenían pleno empleo y de repente se quedaron sin nada. En Alemania es donde empieza ese milagro de hacer trabajadores pobres, con contratos en los que el dinero no llega para nada, los minijobs, jubilados que tienen que volver a buscar trabajo, un estado del bienestar destrozado... Pero nosotros planteamos que un país que es una potencia media, como España, no puede cambiar solo, tiene que hacerlo con sus iguales, y el sufrimiento no es igual aquí que en Alemania. Nuestro espejo es Grecia. Allí ha bajado la esperanza de vida, hay miseria en las calles. Es terrible.

Y Portugal

"Hay que pensar ya en un eje mediterráneo que mire a África y a América Latina" 

Y Portugal. Lo importante es unirse, y no hablamos de un sur realmente geográfico, es más bien un sur de pensamiento, las periferias. Hay que pensar ya en un eje mediterráneo. Un eje mediterráneo que mire a África y a América Latina. Pero es una idea estratégica de cómo enfrentarse a ese núcleo que no son los trabajadores sino esas élites poderosísimas del centro de Europa.

¿Está constituido ya este eje? ¿Hay al menos comunicaciones abiertas para constituirlo?

Todavía es un proyecto estratégico. El grupo de la Izquierda Plural y la izquierda europea están intentando hacer eso. Aunque en la izquierda europea hay partidos del norte de Europa, todos pensamos lo mismo. Incluso ellos creen que no nos pueden castigar a nosotros por ser la periferia. Pero yo pienso que somos nosotros los que debemos pensar, nosotros los países a los que llaman cerdos, porque tienen la desfachatez de definirnos PIGS. Debemos pensar en unirnos para enfrentarnos. Ojalá no tuviéramos que hacerlo, pero tenemos que reclamar nuestros derechos.

El candidato de la izquierda europea es alguien del sur, de hecho, Alexis Tsipras

"Tsipras es la gran esperanza de estos pueblos de que pueda cambiar en algo la arquitectura europea"

Mi candidato es Tsipras, sí, lo siento así. Es un candidato de la llamada rebelión democrática del sur y a ver si es posible que pueda hacer algo. Yo creo que es un candidato ganador porque además es posible que gane las elecciones en Grecia. Él ha dicho que no va a salir del euro pero no va a aplicar las políticas de austeridad y no pagará la deuda ilegítima. Es la gran esperanza de estos pueblos de que pueda cambiar en algo la arquitectura europea. A ver qué hacen los mandamases, si le dejan y consigue ganar.

Respecto al debate euro sí, euro no. ¿Es el momento de debatir sobre si quedarse o salirse de la moneda única, o el punto clave son las políticas de austeridad únicamente?

No es el momento actualmente. En nuestro programa, de la Izquierda Plural, se habla de quedarse en Europa y con el euro, y no replegarse hacia el estado nación frente a todo lo demás, como propone, por ejemplo, Le Pen. Nosotros abogamos por el estado nación, son su soberanía, pero dentro de una federación europea. Porque esta Europa ni siquiera es una federación ni es una unión de estados iguales. Yo personalmente pienso sin embargo que este debate nunca debería abandonarse. Si en el futuro Europa no cambia, no vamos a sacrificar a nuestros pueblos por el bien de la Eurozona, pero eso lo tendrá que decidir la izquierda y el debate de sus organizaciones. No hay que abandonar el debate porque incluso el euro puede quebrar. O imagínate que directamente nos echan del euro. No podemos quedarnos mirando, hay que tener planes hechos, hay que ir meditando. Pero no es la apuesta en este momento.

No recuerdo que en las anteriores elecciones al Parlamento europeo hubiera tanta atención puesta como en estas. Y ahora se ven como algo clave, no solo para saber quién gobierna en Europa sino también como una forma de saber qué pasará en unas futuras elecciones generales. ¿Por qué este cambio?

"Europa se ha banalizado mucho, primero era la solución a todo y ahora es la culpa de todo"

La ciudadanía se está dando cuenta de que el 80% de las cuestiones que les afectan se deciden en Europa. Empieza a percibir más lo que nos imponen y el hecho de que hemos transferido nuestra soberanía y no nos sirve para nada más que para empobrecernos. Empieza a estar enfadada. Además, ha comenzado a calar la reforma del artículo 135 de la Constitución. Es decir, tenemos que pagar 40.000 millones de euros de intereses por encima de la educación, la sanidad, etc. De esto se ha dado cuenta una parte de la población, porque también hay mucha desafección. Europa se ha banalizado mucho, primero era la solución a todo y ahora es la culpa de todo. Este es, sin embargo, el principio de un ciclo. Yo nunca había visto unas elecciones como estas, igual porque no estaba dentro, pero creo que nunca estuvieron tan ajustadas.

Hay una crisis de régimen evidente, de un régimen que surgió de la transición, y que luego, desaparecido UCD, se convirtió en un sistema de régimen turnista, donde uno se va dando cuenta de que en las cuestiones importantes predominan los consensos de estado: la construcción desigual, el estar supeditados a la estrategia militar angloamericana, a los intereses de EEUU en la OTAN. Es una crisis de régimen evidente y la gente empieza a estar harta. Incluso en el 15-M, una de las primeras consignas que se veía era la del intento de cambio de ley electoral, o la crítica al bipartidismo. En este sentido, estas elecciones tienen importancia. Incluso los partidos más pequeños están expectantes, porque hay una subida muy clara de las formaciones que no incluyen ese turnismo.

Debido a esta crisis de régimen, ¿es un ahora o nunca para la izquierda?

"Ahora se abre una ventana de oportunidades impresionante para la izquierda, que por fin puede dar otros mensajes"

Nunca es ahora o nunca, pero sí es un momento clave, y lo es para cambiar esta correlación de fuerzas que hemos vivido los que, como yo, tienen 45 años y han vivido la mayor parte de su tiempo en democracia. Estamos acostumbrados a que o gana uno o el otro y a que eso no se puede cambiar. Pero ahora se abre una ventana de oportunidades impresionante para la izquierda, que por fin puede dar otros mensajes. Yo viví cuando Julio Anguita anticipó lo que pasaría con Maastricht, y le llamaban loco. Ahora ven que no estaba equivocado. Y Anguita dijo que no es que fuera un mago, es que tenía un equipo económico que estudiaba, estudiaba y estudiaba. Pero le llamaban loco porque entonces se vivía esa época de bonanza que en realidad consistía en una trampa piramidal que se reducía a coger dinero de fuera para meterlo en el ladrillo, el turismo o las grandes infraestructuras.

Tampoco podemos creer que los equipos económicos de los que provocaron esta situación no lo sabían.

Por supuesto, esto está diseñado para que pasara lo que pasó.

Vayámonos a Ucrania. ¿Qué sucede?

Yo lo tengo meridianamente claro, a pesar de que todos los medios de comunicación nos engañen. Los grandes medios, porque siempre distingo entre periodismo independiente y los grandes medios. Estos últimos nos dicen que los rusos son agresivos. No, para nada, lo que ha sucedido es que hubo un acercamiento y una posibilidad de acuerdo estratégico de suministro de gas entre Alemania y Rusia, y ese es uno de los dos ejes que EEUU no va a permitir. El otro es el de China, India y Rusia. Siempre que ha habido un acercamiento entre Alemania y Rusa ha habido una guerra, siempre. Que Alemania, Rusa y Francia pactaran sería letal para los intereses angloamericanos, por lo que las negociaciones se parten inmediatamente. Además en este caso tenemos la muestra, y son las conversaciones de la secretaria de Estado estadounidense con su embajador, diciendo ‘que se joda Europa'.

"Siempre que ha habido un acercamiento entre Alemania y Rusa ha habido una guerra, siempre" 

Ucrania, para explicárselo a alguien, es como decía aquel: ‘Es la economía, imbécil'. Pues esto es lo mismo: ‘Es la Unión Europea, imbécil. Es Europa, imbécil'. En Ucrania ha habido un golpe de estado, en el que han metido a cuatro ministros nazis. Y de repente llega EEUU y dice que ofrece el gas que produce por medio del fracking y el gas de esquisto. Blanco y en botella, leche. Lo que pasa es que esto es muy peligroso porque están yendo contra Rusia, que es una potencia regional, y están interviniendo en su zona de seguridad. Esto es como si Rusia interviene desestabilizando en México, ¿a que nadie se lo plantea? Estamos en peligro, como lo hemos estado también en Siria.

La OTAN va expandiéndose e incluso gente importante de EEUU que vivió la guerra fría está alertando de la situación, diciendo que no se puede acorralar a Rusia. Es como el escudo antimisiles, del que nosotros formamos parte primordial y que al final es un escudo de misiles, una proyección misilística, digan lo que digan. La gente no sabe que los misiles nucleares rusos apuntan a Rota. Nadie se lo ha contado, ni siquiera Zapatero cuando firmó sin consultarnos el acuerdo con EEUU. Ya está bien, somos rehenes de la política exterior de EEUU frente a nuestros vecinos. ¿Que podemos discrepar en cosas con Rusia? Sí, pero no podemos estar desestabilizados porque quieren que así sea los del otro lado del Atlántico.

La supeditación se observa también en el Acuerdo Transatlántico de libre comercio que negocia Europa con EEUU y del que nadie sabe prácticamente nada.

Son conversaciones secretas. Se trata de un acuerdo de libre comercio entre Europa y EEUU que se ha llevado en secreto. Incluso cuando algunos diputados pidieron información, no se les facilitó nada.

Y es algo que afectará directamente a los trabajadores.

"Las empresas van a poder denunciar las legislaciones ecológicas o laborales que tengamos"

Aquí entrarán directamente las transnacionales y van a obligar a cambiarlo todo. La UE no solo da cosas malas, también da cosas buenas, que es la arquitectura de protección sobre los alimentos, la salud. Pues ahora entrarán los transgénicos, se acabará con lo que queda de tejido productivo, nos meterán el fracking... Y lo que es más peligroso todavía, las empresas van a poder denunciar las legislaciones ecológicas o laborales que tengamos. Nosotros nos oponemos al acuerdo, es una de las cosas prioritarias que vamos a decir en campaña, y cuando lleguemos a Europa, los que lleguemos, haremos exactamente lo mismo. Pero cuesta mucho, porque los grandes medios no están hablando de ello.

¿Qué papel juegan los medios en Europa?

En mi país, un papel nefasto. Porque no se ha cumplido lo que decía la constitución, que era el modelo inglés de la BBC, reflejado en el artículo 20, que hablaba de un sistema público de medios que sirviera de contrapeso a los medios privados. Pero al final los medios públicos se han convertido en medios gubernamentales. No hay un control real. Nosotros proponemos un control de los medios públicos que experimente con otra cosa, que sea un control parlamentario pero no con el sistema de mayorías sino con representantes de cada partido, con un control procesional y otro ciudadano.

"Estamos absolutamente desinformados. Hace falta un proceso de democratización de medios"

Esa sería la manera de contrapesar los medios y permitir que fueran realmente públicos. Y así también acotar la privado. Porque con la ley audiovisual de 2009 se eliminó el límite del 5% en las participaciones, por lo que ahora hay una concentración de medios en pocas manos. El altavoz está realmente en mano de los poderosos, y como lo público es gubernamental, no cuenta. Estamos absolutamente desinformados. Hace falta un proceso de democratización de medios.

¿Ese proceso de democratización consistiría, por ejemplo, en la división del 33%?

Es lo que proponemos.

Sería un 33% de medios privados, otro de medios públicos y...

Un 33% de medios en manos de ciudadanos, movimientos populares... Y que los medios comunales no tengan que depender de la publicidad.

¿Cómo se lograría?

Tendrías que gravar a los privados y a las grandes empresas de comunicación. Vale la pena, sería invertir en democracia.

Lo que se conoce como libertad de prensa.

"El gran bipartidismo va a la desregulación de la protección de los derechos humanos"

Absolutamente. Y eso no quitaría para que la gente se reúna y haga algo autogestionado. Lo que sucede es que nos inocularon una mentira, que es que la mejor ley de prensa es la que no existe. No es cierto. No es cierto. Una ley de prensa restrictiva no, pero una que garantice la veracidad y la pluralidad, sí. El ser humano lo único que ha podido hacer bien es la regulación, el derecho, que es lo que nos protege.

La desregulación es lo que quiere el liberalismo, de hecho.

Es la ley del más fuerte, del que tiene más dinero. Pero nos lo meten todo el rato, el gran bipartidismo va a eso, a la desregulación de la protección de los derechos humanos, y a por la impunidad de los poderosos, y a eso es a lo que hay que oponerse. Los medios de comunicación tienen que ser democratizados. Es como cuando todos fueron a atacar a Argentina, cuando allí Clarín tiene prácticamente el 80% del espectro radioeléctrico, el 80%, es decir, todo, y lo que quieren es partirlo.

¿Al final más que medios son grandes empresas?

"La población de EEUU no sabe el poder de los movimientos antiguerra que tiene"

Son oligopolios. Y hay que recordar esa tradición que había antes en EEUU contra los oligopolios, las leyes que hicieron algunos congresistas. Volviendo a la pregunta anterior, en EEUU tienen lo mejor y lo peor. Yo he estado allí cuatro veces por el tema de la lucha contra la impunidad y me he encontrado con movimientos sociales impresionantes. Tenemos mucho que aprender de ellos. No ganan, pero bueno...

Chomsky reflejaba esa diferencia, entre la fuerza de los movimientos y luego el hecho de no traducirse en el Gobierno.

Mi madre llegó a hablar frente a 400.000 personas en Washington.

¿400.000?

En una manifestación contra la guerra que no salió en los telediarios de máxima audiencia, y en los telediarios públicos menos de un minuto. La población de EEUU no sabe el poder de los movimientos antiguerra que tiene.

Allí la propaganda es fuerte.

Todo es infoentretenimiento, la anécdota, el modelo Hollywood.

Retomando el tema de las europeas. ¿El éxito para la izquierda plural cuál sería, solo crecer, o llegar a gobernar?

"El crecimiento tiene que ser sostenido, y lo que nos toca a nosotros tiene que ser un crecimiento con organización"

El éxito es que crezca toda la izquierda europea. Y está creciendo. De hecho hay una lista de Tsipras en Italia, tras la desaparición del PC, y le dan entre cuatro y seis diputados. O ninguno, porque la ley italiana es complicada. En Eslovenia también se ha formado un partido nuevo al que le dan un diputado. Cuántos más seamos en Europa más podremos pelear, eso está claro, y si en algunas cosas podemos converger con el grupo de los verdes, sería sobre todo para parar estas políticas como las del tratado de libre comercio. El crecimiento tiene que ser sostenido, y lo que nos toca a nosotros tiene que ser un crecimiento con organización, porque si no se te cuela cualquiera y es el horror. Eso le pasó al PSOE del 82, que no tenía prácticamente organización, porque la organización antifranquista era de los comunistas, y ellos, que habían estado ausentes, ganan con gente que venía de todos los lados.

¿Es capaz la izquierda de superar las luchas intestinales?

Yo creo que es necesario, pero no está maduro del todo. Yo he participado en un proyecto que impulsó la secretaria de movimientos sociales, que se llamó SUMA, y no fue posible. Pero sí fue posible lo que hemos hecho ahora, que vamos con 20 organizaciones distintas. En la izquierda es muy difícil superar estas luchas, muy difícil, y nosotros no disponemos del modelo latinoamericano, que viene un líder y consigue aglutinar. Y quizás sea bueno, pero yo prefiero que surja de otra manera.

También el contexto es diferente.

Es distinto. De todos modos, vamos camino de conseguirlo. Y a mí no me importa tanto la herramienta con la que lleguemos a ello. Al final va a tener razón de nuevo Julio Anguita y vamos a coger diez puntos, o cinco, sobre los que toda la izquierda esté de acuerdo. Serían, por ejemplo: proceso constituyente, no pagar la deuda, planes de choque, renacionalizar, vivienda...

Derechos básicos.

"No soporto a los políticos que no descienden a la calle"

Sí, al final, como decía él, la constitución llega a ser revolucionaria, porque ni siquiera la cumplen, ni quieren hacerlo. Hay que trabajar para eso y yo voy a hacerlo. Lo tengo más claro que el agua. No me importa tanto que gane una marca como que gane el defender mi país, este país de países maravilloso que tenemos y que ojalá algún día sea una República Federal Ibérica, también con los hermanos de Portugal. Y que nuestro pueblo viva. Yo pienso en mi hija y no sé qué va a hacer. Una gran estudiante de 17 años, ¿qué va a hacer? ¿Irse como los 200.000 jóvenes que ya lo han hecho?

O quedarse como los que no tienen nada.

¿Como los millones de parados? Tenemos un pueblo magnífico, podemos estar orgulloso de él. Un pueblo que no salta contra los inmigrantes, que no se va hacia el fascismo, que sostienen los pobres jubilados, que son los héroes de esta estafa, que deberían descansar y están manteniendo a sus familias.

En Homenaje a Cataluña, Orwell destacaba que, a pesar de las luchas internas de la izquierda, aquí vio a un pueblo realmente revolucionario, que no solo combatió el fascismo, sino que buscaba implantar un modelo realmente socialista.

Fuimos los primeros que luchamos contra el fascismo.

¿O povo é quem mais ordena?

Cuando se decidió la lista a las europeas y pude intervenir, eso es lo que quise decir. Quise explicar algunas cosas, como el proyecto de Chávez, que no solo era para su país, sino para toda América Latina, y lo hizo, a pesar de cómo le han presentado los medios. Él tenía su continente en la cabeza, y la CELAC está ahí y la impulsó él, con Colombia también. Quise explicar eso, que hay que tener luces largas y esas luces pasan por hacer un eje del sur, del sur no geográfico, sino de la periferia. Y también quise decir que yo, que vengo de la calle, me debo al pueblo y el proyecto es el fin y el final es el pueblo. La calle es la que manda, no nosotros, no las instituciones. Esa es mi cultura política, de la que vengo, y no la puedo abandonar. Moriré por ella. No soporto a los políticos que no descienden a la calle.