Publicado: 30.11.2015 21:58 |Actualizado: 30.11.2015 21:58

La CUP propone cinco alternativas para que Mas no sea presidente

El partido sugiere un presidente de consenso, un "liderazgo político coral", una presidencia rotatoria, una copresidencia, y la designación del candidato de Junts pel Sí como "comisionado para la internacionalización del proceso".

Publicidad
Media: 5
Votos: 2
Comentarios:
Los miembros de la CUP Antonio Baños, Benet Salellas, y Albert Butran, de izda a dcha, durante un acto de la formación política en el que analizan su posición respecto a la investidura del presidente de la Generalitat y la continuidad del proceso independ

Los miembros de la CUP Antonio Baños, Benet Salellas, y Albert Butran, de izda a dcha, durante un acto de la formación política en el que analizan su posición respecto a la investidura del presidente de la Generalitat y la continuidad del proceso independentista. EFE

BARCELONA.- La CUP ha propuesto hoy cinco alternativas para evitar que Artur Mas tenga un rango preeminente en el futuro gobierno de la Generalitat, después de que Junts pel Sí les reprochara su veto a la investidura y les exigiera que demostraran con hechos su voluntad de pacto.

Sus cinco alternativas son un presidente de consenso, que sugieren que sea Raül Romeva -que ya se ha autodescartado para ocupar ese puesto-, un "liderazgo político coral" que divida el gobierno provisional en tres grandes áreas, una presidencia rotatoria, una copresidencia o la designación de Mas como "comisionado para la internacionalización del proceso".



La fórmula del liderazgo coral es la que más se parece a la propuesta de JxS, formación que plantea una presidencia en manos de Mas y tres macroáreas, que se repartirían Oriol Junqueras, Neus Munté y Raül Romeva.

Con anterioridad, el presidente del grupo parlamentario de la CUP, Antonio Baños, había asegurado que "todo está abierto" en la negociación con Junts pel Sí (JxS), incluso la investidura de Artur Mas como presidente de la Generalitat, pese a la oposición mayoritaria que ayer expresaron sus bases.

La CUP ha alegado que las votaciones de ayer sólo son orientativas y que la decisión final sobre las negociaciones con JxS se tomará en una próxima asamblea. Baños ha descartado, no obstante, que Mas pueda llegar a ser presidente merced a un "tamayazo" en las filas de su formación.

La tirantez entre las dos fuerzas independentistas se ha elevado hoy un grado más, después de que ayer las bases de la CUP, reunidas en Manresa (Barcelona), certificaran su rechazo a investir a Mas, una negativa que de momento impide poner fin a la interinidad del actual Govern y que si no se resuelve antes del 10 de enero conduciría automáticamente a unas nuevas elecciones en marzo.

La dirección del grupo parlamentario de JxS se ha reunido esta tarde para analizar el debate celebrado ayer por la CUP, a la que ha recriminado que en sus votaciones sobre diferentes escenarios no ofreciera un "mensaje claro" sobre su postura negociadora.

Raül Romeva, que encabezó la lista de JxS en las elecciones del 27S, ha criticado a la izquierda anticapitalista por "no explicar como tocaba" cuál es el estado real de las negociaciones, ya que por un lado sometió a votación un escenario que "no está encima de la mesa", como es el de investir a un candidato alternativo a Mas, y por otro obvió interrogar a sus bases sobre la propuesta de estructura de gobierno compartido planteada por CDC y ERC.

Además, Romeva ha subrayado que las mesas de negociación que abordan un plan de choque con medidas de emergencia social y los pasos del proceso constituyente de una futura "república catalana" están "a las puertas de alcanzar acuerdos significativos", pero todo está bloqueado de momento por un "problema estrictamente de nombre".

Romeva, que se ha autodescartado como candidato de consenso, ha recalcado que su grupo no renuncia a Mas y ha instado a la CUP a que demuestre "por la vía de los hechos" que hay "voluntad de acuerdo".

Con mayor contundencia se ha expresado el candidato de Democràcia i Llibertat para las elecciones generales, Francesc Homs (CDC), que ha acusado a la CUP de mostrar una "actitud incoherente" con Cataluña por su "cultura del veto", que les impide "sumar" con JxS.

Desde Twitter, el número dos de su candidatura, el también convergente Carles Campuzano, ha ido más allá y ha denunciado que "el problema de fondo de la CUP es una cultura política autoritaria y poco democrática que no acepta la legitimidad de los que no piensan como ellos".

También el cabeza de lista de ERC en las elecciones generales, Gabriel Rufián, ha interpelado a la CUP, a la que ha advertido de que "el adversario político es el PP, Ciudadanos y el PSOE" y no Artur Mas, porque sin este último "no habrá independencia".

Más allá del cruce de declaraciones, la falta de sintonía entre las dos fuerzas independentistas se ha trasladado a la reunión de hoy de la Junta de Portavoces, en la que JxS se ha quedado sola en la votación sobre la fórmula de cálculo de senadores de designación autonómica.

La CUP se ha alineado con el resto de grupos de la oposición para aplicar el criterio de restos mayores, que otorga a JxS cuatro senadores, en lugar de los cinco que habría tenido en caso de haberse aplicado el método d'Hondt.

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha afirmado que si en Cataluña se mantiene el Estado de bienestar es por la solidaridad del resto de España.

El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha lamentado el "despropósito" y la "irracionalidad" de depender de una CUP que, por sus postulados, "no forma parte de Occidente", y por ello ha instado a Mas a "irse a casa" y convocar nuevas elecciones.

La presidenta del grupo parlamentario de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha emplazado a Mas a reconocer su "fracaso" y a renunciar a repetir en el cargo, porque a su juicio es preferible ir a unas nuevas elecciones en marzo antes que pactar con la CUP.

La exministra y cabeza de lista del PSC en las generales, Carme Chacón, ha calificado de "insólito" que Mas "venda" a Cataluña esperando el apoyo de la CUP a su investidura.

Desde Unió, Josep Antoni Duran Lleida ha pedido a Mas que abandone su "irresponsabilidad mayúscula" y busque un acuerdo de gobierno con otras fuerzas políticas.