Publicado: 10.04.2014 07:00 |Actualizado: 10.04.2014 07:00

"Las exigencias de las Marchas de la Dignidad siempre van a estar ahí"

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Los asistentes a las Marchas de la Dignidad que inundaron Madrid con sus reivindicaciones el pasado 22 de marzo volverán a recorrer las calles de la capital este jueves, para exigir la liberación de los dos manifestantes que todavía permanecen detenidos, uno de ellos desde la manifestación que concentró a cientos de miles de personas para hacer oír sus exigencias al Gobierno: "Pan, trabajo y techo", además del rechazo al pago de la deuda.

"Las exigencias de las Marchas van a estar siempre ahí", asegura a Público Susana Cerrudos, una de las portavoces del 22-M. "La hemos convocado de urgencia, por la liberación de los detenidos, por lo que no podemos saber cuánta gente acudirá, pero las Marchas de la Dignidad van a seguir", defiende.

Aseguran que algunos de los detenidos el 4 de abril "no se encontraban en la ciudad" el propio 22 de marzo

Con el lema "frente a la provocación y la represión del Estado, la Dignidad del Pueblo", una nueva protesta partirá de Atocha a las 19.00 horas, para atravesar la Plaza de Jacinto Benavente y desembocar en la Puerta del Sol. Una manifestación que ya han comunicado a la Delegación del Gobierno, y con la que denunciarán la "criminalización y la represión sufridas".

En estas tres semanas, han corrido ríos de tinta defendiendo los objetivos de las Marchas, pero también han sido duramente criticadas y asociadas a la violencia que se desencadenó tras la manifestación pacífica; los manifestantes han sido tachados de radicales, la delegada del Gobierno en Madrid Cristina Cifuentes ha abierto expedientes contra los organizadores, responsabilizándolos de los enfrentamientos, y la Policía Nacional ha difundido imágenes falsas de presuntas armas requisadas a los manifestantes, viéndose obligada a rectificar una vez descubierto este "error"-tal y como lo han denominado los portavoces de este cuerpo de seguridad. El mismo en el que se han alzado voces pidiendo dimisiones por la actuación de los mandos, o el que retuvo a decenas de autobuses a las puertas de la capital horas antes de la manifestación, según los organizadores.

"Desde que dieran comienzo las Marchas, la coordinación denunció la represión política, policial y mediática de la que estaban siendo víctimas. La dureza represiva alcanzó su máxima cota en Madrid: un despliegue policial de desproporcionado de 1.700 agentes de la UIP {el más grande desde la llegada de Rajoy a la Moncloa}, utilizado para amedrentar y reprimir al pueblo, con cargas policiales previas a la finalización del acto, desoyendo las peticiones de detención del ataque que desde la propia megafonía solicitó la organización. Se sirvieron de diverso material antidisturbios como porras, escopetas y gases lacrimógenos", denuncia el comunicado.

 

"La persecución policial ha alcanzado límites alarmantes cuando el pasado 4 de abril detenían en Madrid a 9 personas más, llegando a detectarse casos de personas consideradas sospechosas de altercados que ni siquiera se encontraban en la ciudad el propio día 22 de marzo. Son más de 30 las personas detenidas en una operación policial que dura ya más de dos semanas. Los detenidos en esta ocasión fueron puestos en libertad con cargos al día siguiente presentaban evidentes signos de maltrato físico -uno de ellos ha presentado un parte de lesiones- y daños psicológicos por las vejaciones sufridas en los calabozos", afirma el texto.

En el comunicado también exigen que se retiren todos los cargos "y la libertad inmediata de las compañeras y los compañeros detenidos, además de la destitución de la delegada del Gobierno y del jefe de policía de Madrid, a los que consideramos responsables directos del ataque, así como la dimisión del ministro del Interior".

Los detenidos tras la segunda operación presentaban signos de maltrato físico y daños psicológicos, según el 22-M

La manifestación del sábado 22 de marzo terminó con 101 heridos según fuentes oficiales -138 según los manifestantes-, de los que 67 eran policías. Entre los heridos, un agente que perdió varias piezas dentales, pero también un manifestante al que ha habido que extirparle un testículo por el impacto de una pelota de goma, y otro que ha perdido prácticamente la totalidad de la visión en un ojo. Por no hablar de los 20 detenidos tras los disturbios, con uno de ellos privado de libertad desde el sábado 22 (Miguel M.S.), a quienes se suman los 9 detenidos el 4 de marzo.

Todo ello ha llevado a la comisión jurídica del 22-M a estudiar posibles acciones legales contra la Policía y la Delegación del Gobierno, aunque se muestran cautos a la hora de hablar sobre estas acciones. En parte porque aún no está claro quiénes están dispuestos a denunciar el trato recibido.

Tampoco está muy claro quién organizó la protesta de este lunes en apoyo a los detenidos, que según Cerrudos "no fue organizada por el 22-M", pero sí se muestran decididos en dos puntos: continuar abanderando las mismas reivindicaciones que les sacaron a las calles el 22 de marzo y condenar el "montaje surgido de las cloacas del Estado"  para criminalizar las marchas-en palabras de Rafael González, de la coordinación estatal de las Marchas- y la "represión" de estas protestas.