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Fernández Díaz quiere nombrar número dos de la Policía antes del 26J a un hombre cercano a Cospedal

El actual director adjunto operativo (DAO), el comisario Eugenio Pino, se jubila la semana de las elecciones y el sustituto con más apoyos es el actual director del CITCO, José Luis Olivera, polémico exjefe de la UDEF y cuyo valedor fue el ahora imputado Juan Cotino.

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Jorge Fernández Díaz y María Dolores de Cospedal, en una foto de archivo. / EFE

MADRID.- A pesar de estar en funciones, el ministro del Interior prepara la sucesión de la cúpula policial para la semana de las elecciones. A Jorge Fernández Díaz le obliga que se jubila el día 20 de junio el actual número dos de la Policía, el comisario Eugenio Pino, y tiene que encontrar un sustituto a seis días de las generales y en un momento de alerta 4 antiterrorista.

El candidato con más apoyos dentro del PP es el actual director general del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), el comisario José Luis Olivera, investigado por un juzgado madrileño para que acredite que tiene el título que se le requiere para ocupar el cargo y cuyo paso por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) inauguró la etapa de ‘informes fantasmas’ contra políticos catalanes como Artur Mas, Trías o el que dio origen al caso Pujol.

Sus buenos hilos con el PP terminaron de coserse con la llegada de María Dolores de Cospedal a la secretaría general del PP. “Cada investigación que caía en la UDEF él se encargaba de hacerla llegar a Génova y fue en ese momento cuando comenzaron los encargos políticos a esta unidad. Además, él relata que tenía relación con el empresario López del Hierro desde mucho antes de que este se casara con Cospedal”, aseguran fuentes policiales.

“Aunque lo normal sería que el actual jefe de Recursos Humanos, Antonio Rodríguez, ocupara eventualmente el puesto”, aseguran fuentes sindicales, el nombramiento de Olivera es dado como un hecho por los altos mandos de la Policía, que le acusan de “hacer trabajos a medida tanto para el PSOE como para el PP”.

Cerca del poder

El comisario Olivera entró en la Policía en 1978 y fue destinado a los grupos de orden público de Barcelona, que se encargaban de sacar información sobre grupos de izquierdas. Fue entonces cuando conoció a los hermanos Fernández Díaz: "Él mismo ha difundido que su padre era el conductor del actual ministro cuando este era secretario general del PP catalán y que de ahí viene su estrecha relación con el ministro”.

Olivera estaba destinado en Alicante durante la etapa de Juan Cotino como Director General de la Policía y fue a través de ese puesto como estrechó relaciones con el dirigente del PP, al que ahora le pide la fiscalía anticorrupción once años de cárcel por amañar contrataciones en la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia. Unos hechos vinculados con la trama Gürtel que Olivera estaba encargado de investigar, hasta que en enero de 2015 se convirtió en uno de los hombres fuertes de Interior con su ascenso al CITCO.

Desde la Operación Malaya, Olivera fue jefe de la UDEF y en sus investigaciones siempre ha ido acompañado del agente encubierto, José Villarejo. “Ambos intentaron involucrar al comisario Juan Antonio González, un hombre de Rubalcaba, con los negocios de Juan Antonio Roca en Marbella a través de unas anotaciones que no se pudieron acreditar como auténticas”, aseguran diferentes fuentes relacionadas con el caso.

En manos de Olivera cayeron en 2008 las grabaciones que habían realizado los exconcejales de Majadahonda, José Luis Peñas y Juan José Moreno, y que no fueron totalmente investigadas en lo relacionado con Francisco Granados. En ellas uno de los empresarios ahora imputados en Púnica explicaba que “David Marjaliza es el tapado de Paco”. Tampoco llegó a nada la UDEF en el caso del espionaje a políticos de la Comunidad de Madrid, supuestamente encargado por los vicepresidentes de Esperanza Aguirre, Ignacio González y Francisco Granados.

La forma de investigar al Ayuntamiento de Arganda del Rey (Madrid), donde se produjo el mayor pelotazo de la trama Gürtel, también se está poniendo en duda por los comisarios José García Losada y José Enrique Rodríguez Ulla en el juzgado de Estepona (Málaga), que instruye la causa por el ático de Ignacio González. “Ni se menciona a Ignacio González ni a Granados en Gürtel, ni tampoco que la hija del comisario Eugenio Pino, actual número dos de la Policía, era la teniente alcalde y concejala de Economía de ese ayuntamiento en la época en que se produjo el pago de la supuesta comisión por parte de Martinsa Fadesa a Ignacio González”, explican fuentes policiales.

Método 3

Los comisarios José Luis Olivera y José Villarejo fueron condecorados con una medalla roja, que conlleva una pensión vitalicia, por los servicios prestados para frenar la independencia de Catalunya. Parte de ese trabajo consistió en elaborar informes fantasmas como en el caso Pujol, Artur Más o Trías, que el tiempo ha demostrado falsos o elaborados sin autorización judicial, siguiendo órdenes políticas.

Su trabajo al frente de la UDEF fue investigado por la Unidad de Asuntos Internos, debido a que en el despacho de la agencia de detectives Método 3 se encontró un borrador de la UDEF sobre Ana Mato relacionado con el caso Gürtel y que no había sido entregado al juzgado. A partir de ahí, se realizó una investigación que culminó con un informe entregado a la Fiscalía Anticorrupción sobre el uso de agencias de detectives al margen de la ley.

Aunque más tarde la agencia que dirigía Francisco Marco fue desmantelada por el propio José Luis Olivera, diferentes fuentes policiales aseguran a Público que “a través de sus relaciones con este detective contacto con el empresario Ignacio López del Hierro, otra de las personas que aparecen en los papeles de Bárcenas y en la trama Gürtel sobre la que no se ha profundizado”.