Publicado: 19.01.2014 07:00 |Actualizado: 19.01.2014 07:00

Finaliza el plazo del ultimátum que lanzó el PSC a sus diputados díscolos

Marina Geli, Joan Ignasi Elena y Nuria Ventura no piensan entregar hoy su escaño como les exige la Ejecutiva de Pere Navarro, por lo que podrían ser expulsados del grupo en el Parlament e incluso del partido

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El plazo ha llegado a su fin. El ultimátum lanzado por la dirección del PSC a sus tres diputados del Parlament que el pasado jueves rompieron la disciplina de voto vence este domingo sin visos de que estos tres parlamentarios catalanes, Marina Geli, Joan Ignasi Elena y Nuria Ventura, vayan a acatar la orden del equipo de Pere Navarro de que abandonen sus escaños. Esta semana los tres decidían rebelarse ante el 'no' que pidió la Ejecutiva de los socialistas catalanes en la votación que aprobó reclamar al Congreso de los Diputados la competencia para convocar consultas.

Desde entonces ninguno ha dado su brazo a torcer, en lo que es ya todo un pulso dentro de un partido dividido que amenaza con estarlo aún más si la sanción que establece la Comisión de Garantías a estos miembros del sector crítico es la expulsión, que no descarta ni siquiera el primer secretari de los socialistas catalanes.

Ayer, Navarro aseguraba nada más llegar al Comité Federal del PSOE que se celebró en Madrid que estaba convencido de que "por respeto a los procesos democráticos del partido", Geli, Elena y Ventura "van a ser honrados y coherentes" y dejarán sus escaños. "Nosotros lo que tenemos que hacer es defender las vías de diálogo y que la democracia en el partido y en el conjunto de las instituciones se ejerza y, sobre todo, se respeten", decía. 

Sin embargo horas después uno de esos diputados, Joan Ignasi Elena, descartaba la posibilidad de dejar el Parlament y se mostraba seguro de que la Ejecutiva de su partido no decidiría finalmente expulsarles.

Ante la gravedad de la situación el propio secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, emlazaba ayer a su partido durante la reunión del Comité Federal a arropar a su partido hermano en Catalunya, el PSC, porque "la situación es muy difícil y se puede poner peor". Siempre según fuentes socialistas el líder del partido está especialmente preocupado por el conflicto abierto entre los socialistas catalanes.