Publicado: 12.02.2014 10:53 |Actualizado: 12.02.2014 10:53

Gallardón saca pecho porque el PSOE "no logra dividir" al PP

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El presidente Rajoy se resiste a regresar al patio parlamentario después de las largas vacaciones en la Cámara baja. El pasado 18 de diciembre fue la última vez que el jefe del Ejecutivo se sometió a una sesión de control con preguntas de la oposición. En el caso de que, por fin, asista a la sesión parlamentaria de la próxima semana habrán pasado 63 días, más de dos meses sin estar en este trámite de obligado cumplimiento en una democracia parlamentaria.

Pero la ausencia del jefe del Ejecutivo no ha desmerecido la sesión de este miércoles, en la que ha habido de casi todo. De entrada, una nueva sesión de exhibicionismo de cartelería, en esta ocasión por parte de los diputados de Amaiur, alusiva a los presos etarras. El presidente les ha conminado a retirarlos al tiempo que su portavoz, Xabier Errekondo, le ha entregado un escrito a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, que ésta ha rechazado aceptar dejándolo en la barandilla. Al final ha sido un ujier quien se lo ha llevado después de que el secretario general, en el estrado, también haya rechazado hacerse cargo de él. Los diputados de la izquierda abertzale protestaban tras la muerte de un preso.

Pero es que el propio presidente de la cámara, el conservador Jesús Posada, se ha convertido en protagonista minutos después al apagar el micrófono a la portavoz socialista, Soraya Rodríguez, en pleno fervor de su debate con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. "Me he equivocado, lo reconozco, he apretado el botón que no tocaba", ha dicho Posada para explicar la "protección" que pretendía ante los gritos de la diputada conservadora Álvarez-Arenas tras la protesta desde la bancada socialista.

Rajoy no se somete a una sesión de control desde el pasado 18 de diciembre

Pero este hecho no ha impedido que la portavoz socialista, aprovechando su pregunta sobre el empobrecimiento de las becas Erasmus, haya aprovechado la ocasión para lanzar una dura andanada a la vicepresidenta. "¿Para qué sirve usted?", le ha espetado "si no está cuando se ataca a la libertad de las mujeres, al principio de igualdad de los estudiantes y se ofende gravemente al cine español". Rodríguez le he recriminado que con la educación se está defendiendo una segregación "elitista" de los estudiantes. Según la portavoz socialista "ustedes dicen vamos a favorecer a los nuestros y marginan al resto subiendo tasas y atacando el principio de igualdad".

La vicepresidenta no ha entrado al trapo y, tras recordar que ambas estudiaron en el mismo "instituto público", como argumento para defender que son ejemplo de la igualdad de oportunidades, ha insistido en que el modelo adoptado por el ministro Wert para conceder las becas Erasmus "promueven la excelencia, el esfuerzo y las capacidades para los mejores estudiantes". Y, en cualquier caso, ha recurrido a la cantinela del Gobierno: el esfuerzo para crear puestos de trabajo como mejor vía para garantizar la igualdad de oportunidades.

Pero quien ha sacado pecho en la sesión de control de esta mañana ha sido el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, sin duda contento por la votación de la noche anterior sobre la propuesta socialista para que el Gobierno retirase el anteproyecto de reforma de la legislación actual del aborto. Le ha preguntado la diputada Carmen Montón que, tras asegurar que "soy feminista", le ha recriminado su actitud por "atacar la dignidad de las mujeres".

Gallardón, muy ufano, no se ha dado por aludido. Antes bien, con la victoria parlamentaria de anoche, ha pasado al ataque para asegurar que "ustedes ni vencen ni convencen, solo pretenden dividir. Pero ni eso han conseguido, no han dividido al grupo parlamentario ni al partido que lo sustenta", ha asegurado el ministro. Tras afirmar que respeta "cualquier manifestación" —en alusión al Tren de la Libertad, por lo que le preguntaba la diputada socialista—, el responsable de Justicia ha asegurado que "no hay mayor representatividad que las urnas y ayer aquí hubo un mandato claro", ha añadido.

"Lo que ocurre es que usted no escucha a nadie, adquiere una actitud indolente ante el dolor de las mujeres y promueve una ley clasista y peligrosa. Incluso se permite afirmar en su argumentación que será beneficiosa para la economía porque favorecerá la natalidad. Eso ya lo dijo Ceacescu . Señor ministro, no nos van a callar", ha proclamado Montón. Gallardón se ha mantenido impasible y se ha permitido "dar las gracias" a los socialistas por permitir "mostrar a este grupo su unidad" . Con eso se ha quedado satisfecho, bastante satisfecho en medio de los aplausos de su propia bancada.