Publicado: 09.09.2016 14:56 |Actualizado: 09.09.2016 15:08

El Gobierno se enroca y desoye al Congreso: Guindos no irá al pleno a explicar el caso Soria

La vicepresidenta insiste en que la Cámara baja no puede ejercer el control a un Ejecutivo en funciones y apela a que el Tribunal Constitucional resuelva el conflicto. Sáenz de Santamaría da por zanjado el escándalo del dedazo al exministro de Industria para el Banco Mundial: "no ha sido nombrado", dice.

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La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. EFE/J.P.Gandul

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. EFE/J.P.Gandul

MADRID.- La presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, reculó ayer, pero el Gobierno sigue enrocado en "la misma postura de la anterior legislatura": el ministro de Economía no irá al pleno del Congreso a dar las explicaciones sobre el caso Soria que le exige toda la oposición, incluidos sus socios de Ciudadanos.

Así lo ha anunciado este viernes la vicepresidenta del Ejecutivo, que insiste en que la Cámara baja no puede ejercer su labor de control al Gobierno mientras éste se encuentre en funciones. "El Gobierno en funciones no está sujeto a la confianza y tampoco al control de la Cámara", opinó Soraya Sáenz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.



La número dos de Mariano Rajoy ha recordado que actualmente existe un "conflicto entre dos poderes del Estado" que debe resolver el Tribunal Constitucional (TC). "Es importante conocer antes su posición antes de volver a la misma dinámica de siempre: no puede prevalecer el criterio sólo de una de las partes", argumentó para negarse a responder ante el Parlamento.

De hecho, Sáenz de Santamaría hizo hincapié en que Luis de Guindos sí acudirá a la Comisión de Economía prevista para la próxima semana, pero sólo para informar sobre la "situación presupuestaria" de España, que debe responder ante Bruselas antes del 15 de octubre. "Es una sesión informativa en la que el ministro informará, pero hay que diferenciar información y control", incidió.

La vicepresidenta acusa a los grupos de la oposición de querer utilizar el Congreso como "el escenario de precampaña de las siguientes elecciones"

Pese a la disposición mostrada por el propio implicado (al menos aparentemente) para responder a cuántas preguntas le haga la oposición sobre el nombramiento de Soria para ocupar un puesto de directivo en el Banco Mundial, la vicepresidenta repitió que el motivo de su presencia en dicha Comisión se debe sólo a la propia petición de De Guindos para hablar de déficit y Presupuestos.

"El pleno tiene el fin que todos sabemos", dejó caer Sáenz de Santamaría tras haber acusado al resto de grupos parlamentarios de querer utilizar el Congreso como "el escenario de precampaña de las siguientes elecciones".

En cuanto al fondo de la polémica, la vicepresidenta ha querido dar por zanjado el escándalo de Soria haciendo ver que nunca ha ocurrido. "Soria no ha sido nombrado [para el Banco Mundial]", se burló. "El nombramiento no se ha producido porque renunció a esa posición", siguió con la misma idea.

Y hasta se mostró sorprendida del revuelo suscitado en torno a dicha noticia. "Seguramente muchos ciudadanos desconocían que existía ese puesto [en el organismo internacional]y, sin embargo, ha tenido una relevancia pública...", se quejó. "¿Era previsible? Pues no sé qué decirle", se limitó a responder para evitar valorar si fue o no un fallo garrafal del Gobierno. "Lo importante es la decisión de Soria [su supuesta renuncia], que pone de manifiesto sus ganas de ayudar a sus compañeros [apagando el fuego inicial]", zanjó, intentando desmentir, a su vez, que Rajoy le haya obligado a retirarse de la candidatura. "Hay que poner en valor que ha tomado esa decisión pensando en su Gobierno y en la situación de sus compañeros", concluyó Sáenz de Santamaría.