Publicado: 25.11.2015 00:00 |Actualizado: 25.11.2015 00:03

Iglesias rinde hoy homenaje a su abuelo, que luchó contra las tropas franquistas

El líder de Podemos visita este miércoles Villafranca de los Barros, en Extremadura, donde reposan los restos de Manuel Iglesias Ramírez, "un ejemplo de compromiso". "En buena medida", la persona responsable de su carrera política

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Pablo Iglesias, durante su intervención en el foro informativo organizado por el diario El Mundo, hoy en Madrid. EFE/Paco Campos

Pablo Iglesias, en una imagen de archivo. EFE/Paco Campos

MADRID.- "Si los hombres nos conociéramos mejor, nos odiaríamos menos". Pablo Iglesias rinde este miércoles homenaje al hombre que pronunció estas palabras durante el juicio en el que fue condenado a muerte tras la victoria franquista en la Guerra Civil, el injusto proceso en el que no le dejaron decir palabra, y al que se vio sometido por ser fiel a sus ideales, por defender la República.

Ese hombre, Manuel Iglesias Ramírez (Villafranca de los Barros, Badajoz (1913-1986) socialista desde su primer año de universidad (1929), es el abuelo del politólogo que golpeó al bipartidismo al desembarcar en política en las elecciones europeas. Fue "un ejemplo de compromiso, de alguien que se lo jugó todo por tener un país mejor", como aseguró recientemente el líder de Podemos, visiblemente emocionado, en una entrevista en el plató de La Sexta Noche.

Iglesias acude este miércoles a Villafranca de los Barros para rendir homenaje al que "en buena medida" considera responsable de su carrera política, al licenciado en Derecho e Historia de América que llevó 75 fusiles "del año catapún" desde Madrid a su pueblo para hacer frente a las tropas de Francisco Franco, como el propio Iglesias Ramírez recuerda en las páginas de La represión franquista en Villafranca de los Barros (Aconcagua Libros).

Condenado a muerte por el régimen del dictador Francisco Franco, Iglesias Ramírez paso cinco años y medio en distintas cárceles de Andalucía, y como él mismo narra en las páginas de la obra de Francisco Espinosa Maestre, nunca dejó de ser socialista, a pesar de las dificultades. El paralelismo con el caso del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que también ensalzó la figura de su abuelo Juan Rodríguez Lozano es evidente, como lo es la lucha de ambos políticos por cerrar las heridas de la brutal dictadura que muchos parecen querer dejar abiertas. "Hace 40 años murió en la cama el dictador", recordaba Iglesias con un toque de amargura en la voz hace apenas unos días, cuando se cumplieron cuarenta años de la muerte de Franco, el responsable último de seiscientos asesinatos sólo en el pueblo de su abuelo.



"Al gigante le llamaban el fascismo, y su lema era 'Exterminio'"

"Un grito desolador corrió de parte a parte la Península. Había aparecido un monstruo. Un dragón horrible. La serpiente de las siete cabezas. Arrastrando su viscosa piel multiforme –el capitalismo internacional– avanzaba en el verdemalva de la campiña andaluza el gigante macrocéfalo pero vacío de contenido. Le acompañaban sus tres hijos: La Incultura, La Traición y El Odio. Al gigante le llamaban el Fascismo y su lema era "Exterminio". Iban derramando la sal, el azufre y el vitriolo sobre las plantas cloróticas y los campos yermos de Castilla".

"El monstruo venía a imponer a Cristo, no en su doctrina y su obra, sino a cristazos"

El extracto fue escrito por el propio Iglesias Ramírez, autor de nueve libros, en la publicación 'Siempre España' en febrero de 1939, cuando la sangre de la República corría a raudales por la geografía española, herida de muerte por la "serpiente de siete cabezas" del Fascismo.

"El monstruo venía a imponer a Cristo, no en su doctrina y su obra, sino a cristazos; golpeando las cabezas de los agonizantes de duda y de los incrédulos; golpeándolas, con la madera de la cruz que Roma levantó para un "judío",y Roma quiere hundir, en beneficio de otro grupo de judíos que maldicen de su raza y levantan al otro nuevo dios –el capital– un pedestal de hierro y de cadáveres".

Hoy, cuando ya han pasado más de 29 años de la muerte de su abuelo, Pablo Iglesias leerá algunos de los poemas escritos por él en la tierra que lo vio nacer, en un momento en el que cree que hay que recuperar la llama de la Transición y defender los derechos arrebatados a los españoles durante la crisis. Iglesias quiere resucitar este espíritu en diciembre, en las elecciones generales, para irrumpir con fuerza en el Parlamento y traer el cambio político.