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Iglesias saca orgullo ante una plaza llena pese al fiasco y promete luchar "hasta la victoria siempre"

El líder de Podemos encaja el golpe y afirma que seguirá "llamando a las puertas del cielo". Alberto Garzón defiende la confluencia y Errejón pide paciencia: "Aguantad un poquito porque vamos a gobernar este país"

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El líder de Podemos, Pablo Iglesias (centro) levanta el puño ante miles de personas en la plaza del Museo Reina Sofía de Madrid.- REUTERS

@JairoExtre

MADRID.- "No pasa nada. No pasa nada", gritaba la plaza llena a reventar ante unos líderes políticos decepcionados pero que se mantienen en posición de ataque. A Pablo Iglesias no le ha salido bien su último movimiento político. El sorpasso al PSOE que pregonaba se ha quedado lejos, a 14 escaños y algo menos de 400.000 votos. No le ha servido la alianza electoral con Izquierda Unida para el adelantamiento que pondría en jaque al bipartidismo, pero eso no le ha hecho agachar la cabeza. De hecho la ha levantado apenas una hora después de comparecer ante la prensa. Y lo ha hecho ante miles de frentes también altas, porque el resultado no satisface a nadie pero, al menos, no han perdido más que un poco de tiempo, como ha recordado su número dos Íñigo Errejón.

"No pasa nada". No es un grito de guerra precisamente. Más bien parece de resistencia, pero Iglesias ha querido dejar claro que no vino a la política a ser un segundón. Menos aún para ser una tercera fuerza política. "No nacimos para resistir. Nacimos para ganar y para vencer con la gente", ha clamado ante una multitud que le ha hecho "estar orgulloso" el día de la decepción. Tanto orgullo ha sentido Iglesias que no ha dudado en hacer suyas las palabras del revolucionario argentino Ernesto Che Guevara. "Hasta la victoria siempre", ha gritado el líder de Podemos a una militancia a la que quiere tener "como leonas defendiendo su camada" en los duros días que se vienen, desde dentro y desde fuera.

Iglesias ha puesto rostro de tipo duro al mal tiempo y ha "dado la cara" ante los miles de simpatizantes de la coalición que se había congregado en la plaza del Museo Reina Sofía de Madrid. Su cara más izquierdista, porque ha vuelto a revindicar a la izquierda clásica que "mantuvo arriba las banderas de la libertad". Ha citado incluso a Allende, el presidente chileno de la unidad popular, "un socialista de verdad". Había que emocionar, y lo ha logrado una vez más, levantando el puño y cantando a coro con toda la plaza la canción chilena de los 70 El pueblo unido jamás será vencido.

Allí, en la plaza que le vio crecer como político y donde hace poco más de dos años dijo que tampoco estaba satisfecho con los resultados electorales de aquella noche, Iglesias lo ha repetido. "Entonces dijimos lo mismo y aquí seguimos llamando a las puertas del cielo con la gente sencilla, con la gente modesta, con la gente humilde", el mismo cielo que antes pretendía "tomar por asalto". Tendrá que esperar, porque según sus propias palabras, "esto no ha hecho más que empezar".

Parecido ha sido el discurso de Alberto Garzón, el líder de Izquierda Unida. "No hemos tenido los resultados que nos hubiera gustado", decía. Pero añadía la coletilla "de momento". "No hincamos la rodilla, seguimos construyendo. Este, el de la unidad, es el camino. Nos quieren separados pero nos encontrarán absolutamente unidos", ha adelantado ya Garzón, que a partir del lunes tendrá que hacer frente a algunas críticas internas.


¿Qué más se puede hacer?, se preguntaban muchos de los congregados. Errejón tenía una vez más la respuesta. "No somos un partido político ni una confluencia, somo algo más importante, estamos construyendo el movimiento popular que genere la mayoría nueva", ha ilustrado a las masas. "Habrá quienes quieran que hablemos de nosotros, pero no vamos a cometer ese error", ha asegurado. A partir de mañana toca sumar, ha dicho, porque "lo importante son los faltan, los que sufren el desprecio y la mentira de los poderosos. No vale con los imprescindibles. Esos estarán siempre en primera línea. Lo importante son los que faltan, con ellos es con quien se construye mayoría", ha insistido en su característico tono transversal.

"Aguantad un poquito más, aguantad que vamos a gobernar, que somos la fuerza del futuro. Somos la fuerza que culturalmente marca el destino de España, construimos la España nueva que ya viene". Todo es cuestión de tiempo para Errejón. Pero mientras avanza el reloj, desde la calle Génova, 13, donde entró la policía buscando y encontrando pruebas de financiación ilegal, llega el grito que hoy no se ha escuchado en la plaza del Reina Sofía. El PP ha hecho suyo el lema de campaña, se ha apropiado y ha cantado con sorna y ante Rajoy el "sí se puede" de sus rivales políticos.