Publicado: 06.10.2016 20:10 |Actualizado: 06.10.2016 21:11

Luz verde al referéndum en Catalunya pese a las amenazas del TC

PP y C's rechazan emitir su voto por considerar que el Parlament desobedece al Constitucional. La coalición CSQEP consigue el apoyo de la Cámara para intentar un referéndum pactado.

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La mayoría parlamentaria que representan Junts pel Sí y la CUP ha permitido la aprobación de la propuesta de resolución para el referéndum. / EUROPA PRESS

La mayoría parlamentaria que representan Junts pel Sí y la CUP ha permitido la aprobación de la propuesta de resolución para el referéndum. / EUROPA PRESS

BARCELONA.— El Parlament de Catalunya ha aprobado este jueves la propuesta de resolución que insta al Govern a celebrar un referéndum antes de septiembre de 2017, gracias a la mayoría parlamentaria que representan Junts pel Sí y la CUP, pese a las amenazas del Tribunal Constitucional (TC) contra la presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, por continuar con la hoja de ruta independentista. El Parlament también ha resuelto iniciar en dos meses un proceso constituyente —con la creación de una comisión parlamentaria y la dotación de una partida presupuestaria— y celebrar elecciones constituyentes si gana el 'sí' a la independencia en marzo del próximo año.

PP y C's han decidido no participar en las votaciones de estas resoluciones en el Parlament al considerar que surgen de la declaración del 9N y, por tanto, ya están anuladas por el TC. “El Parlamento no debería verse obligado a votar resoluciones ya anuladas por el TC. No se trata de discrepancia política, sino de legalidad”, ha defendido durante el pleno parlamentario el diputado del PP catalán, Enric Millo. La diputada de la CUP, Anna Gabriel, ha replicado: “La legitimidad está en esta Cámara. Nosotros votaremos sus resoluciones aunque no las compartamos”.

“Catalunya está decidida a celebrar el referéndum. No nos pararán ni esperaremos permisos”

El Parlament desafía, de esta forma, la petición del TC de que la Fiscalía abra la vía penal contra su presidenta Carme Forcadell por haber permitido el debate y la votación de las conclusiones del proceso constituyente el pasado mes de julio; y tras inhabilitar la declaración del 9N ratificada en el Parlament. “Catalunya está decidida a celebrar el referéndum. No nos pararán ni esperaremos permisos”, ha intervenido el diputado de la CUP, Albert Botran. “Defendemos la soberanía del Parlamento y rechazamos las amenazas contra su presidenta”, ha añadido. En esta línea, la diputada de JxSí, Marta Rovira, ha resaltado: “con permiso o no del TC haremos nuestro trabajo como diputados, de acuerdo a la legislación vigente y el mandato democrático”. Rovira ha defendido la celebración del referéndum porque “Catalunya necesita decidir sin que nadie más dude de los resultados”.



El grupo de Podem en el Parlament, CSQEP, también ha conseguido el aval de la Cámara a su propuesta de referéndum pactado. La fórmula de la coalición exige el apoyo de una mayoría social y política, el permiso previo de la UE y la comunidad internacional, y el acuerdo con el Estado. La diputada de CSQEP, Jessica Albiach, lo ha definido este jueves como un referéndum “útil”, “con garantías y reconocimiento”. La coalición de izquierdas —formada por Podem, ICV e EUiA— se ha abstenido con la propuesta de referéndum unilateral aprobada por el Parlament y ha votado en contra de fijar la fecha de unas futuras elecciones constituyentes porque el proceso “ha de hacerse desde abajo”.


El PSC ha votado en contra del referéndum propuesto por JxSí y la CUP, después de pedir a la mesa del Parlament, junto a PP y C's, que no aceptara la votación de la resolución por contravenir las amenazas del TC. Los socialistas catalanes tampoco han conseguido que el Parlament apruebe su propuesta de reforma federal que contemplaba un reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado. “Hoy queda claro que hay dos caminos: el de la unilateralidad o el de la vía dialogada a través de la reforma constitucional. Ha de haber un acuerdo entre catalanes y españoles sobre el mecanismo de decisión”, ha defendido la diputada del PSC, Eva Granados.

Contra la judicialización de los políticos

El Parlament ha aprobado una propuesta de resolución conjunta entre JxSí, la CUP y CSQEP que expresa el apoyo de las instituciones catalanas a todos los cargos electos perseguidos por la justicia española por apoyar el derecho a decidir. Es el caso, por ejemplo, de las causas judiciales abiertas por el TS contra el expresident Artur Mas y sus antiguos consejeros —Irene Rigau, Francesc Homs y Joana Ortega— por haber permitido el proceso participativo del 9N de 2015.

JxSí y su legado convergente

La diputada Albiach, de CSQEP, ha cargado contra un partido de Govern, JxSí, que en cuestiones sociales “se parece demasiado a la antigua Convergencia”. El diputado de la CUP, Albert Botran, también ha advertido en el último pleno del debate de política general de la legislatura de que “se ha de notar que JxSí no es CiU”, ya que para los anticapitalistas hay ciertos “continuismos” en asuntos de interior, enseñanza, universidades y salud.