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Mercedes Obiang, la pista que llevó a los comisarios Villarejo y Salamanca a prisión

La 'Operación Tándem' ha tenido tres momentos clave desde 2013 hasta 2017, cuando un anónimo envió información a la Fiscalía Anticorrupción sobre los negocios con Guinea Ecuatorial de los comisarios Carlos Salamanca y José Villarejo. Mercedes Obiang, hija del dictador, es una de las piezas clave dentro de la investigación de la Audiencia Nacional. 

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El resguardo del viaje y la estancia en Madrid realizados en julio de 2013 por Mercedes Obiang, hija del dictador de Guinea Ecuatorial, documentación que se halló en el registro del pequeño Nicolás junto a pasaportes de trabajadores extranjeros.

Hace mes y medio que los funcionarios de la Agencia Tributaria, Asuntos Internos y Fiscalía Anticorrupción fueron autorizados por la Audiencia Nacional para detener a los comisarios Carlos Salamanca y José Manuel Villarejo, al abogado Rafael Redondo y a los hijos de ambos policías además de a la mujer, Gema Alcalá, del supuesto 'agente encubierto'. 

Salamanca, Villarejo y Redondo continúan en prisión sin fianza, y la causa bajo secreto de sumario, pero Público ha podido conocer tres de los desencadenantes de la Operación Tándem, que desatan las alertas a partir de 2013, por los que se acusa a los comisarios de organización criminal, cohecho, blanqueo de capitales y delitos contra los trabajadores extranjeros. 

La valija diplomática de Barajas

Una persona de nacionalidad guineana y con valija diplomática intenta pasar por el aeropuerto de Barajas con más de 200.000 euros en metálico. El responsable de Aduanas solicita a los policías que identifiquen a la persona y le pidan explicaciones sobre el dinero. Pero la persona de nacionalidad guineana lo único que solicita es llamar a un amigo: el entonces comisario del aeropuerto de Barajas, Carlos Salamanca.

Este acude veloz y, tras una charla con el responsable de Hacienda, el comisario le dice a éste que se quede con el dinero, y que él [Salamanca] se hace cargo de la persona. Sin embargo, pasan los días y no hay noticia de que Salamanca haya reseñado el hecho ni haya realizado ninguna nota informativa al respecto. Hacienda se mosquea. 

Carlos Salamanca fue imputado en el caso Gao Ping por ayudar a miembros de la red mafiosa China a cambio de obsequios. El caso fue desestimado.

En 2013 el trabajo de Salamanca en Barajas ya está bajo sospecha. En ese momento le investigan por ayudar a la red mafiosa de Gao Ping a cambio de regalos: entre otras cosas, conseguir documentación para trabajadores de la red.

A finales de 2014 el comisario es ascendido de su puesto en el aeropuerto madrileño. Sin embargo, su poder no cesó en el lugar por el que más ciudadanos extranjeros entran en España. Después de unos meses en la Dirección Adjunta Operativa (DAO) junto a su amigo José Villarejo y bajo las órdenes de Eugenio Pino, el controvertido comisario es nombrado Jefe de la Unidad Central de Fronteras en la Comisaría General de Extranjería y Documentación. Un caramelo para alguien sospechoso de utilizar su influencia para ayudar a meter en España mercancías o trabajadores chinos ilegalmente.

Pero fue tal el despliegue de influencia que Salamanca evidenció con el ciudadano de Guinea Ecuatorial, que el servicio de aduanas, dependiente de la Agencia Tributaria, dio la voz de alarma. Esta vez el favor se lo estaba haciendo a una persona relacionada con el gobierno del dictador Teodoro Obiang.

Los documentos de Guinea del pequeño Nicolás

En octubre de 2014, un mes antes de que Salamanca sea cesado en su puesto del aeropuerto de Barajas, Asuntos Internos detiene a Francisco Nicolás Gómez Iglesias después de que María Pico, jefa de gabinete de Soraya Sáez de Santamaría, y Álvaro Nadal, jefe de la Oficina Económica de Mariano Rajoy, manden sendas denuncias a quien era secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, porque el conocido como 'pequeño Nicolás' estaba haciéndose pasar por agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y por asesor del Gobierno. 

En el registro de la habitación que tenía en casa de su abuela se encuentra ingente documentación, mucha relacionada con Guinea Ecuatorial y con una finca en Toledo, La Alamedilla, cuyos propietarios podrían estar blanqueando capitales desde hace tiempo; en ese momento preparaban una nueva operación con el BANGE (Banco Nacional de Guinea Ecuatorial) para lavar más de 10 millones de euros. 

Pero hay tres indicios que destacan para los investigadores del Centro Nacional de Inteligencia, que llevaban tiempo siguiendo los pasos de la familia Obiang en España debido a una orden internacional de investigación. El resguardo del viaje que realiza entre el 7 y el 31 de julio de 2013 la hija del dictador, Mercedes Obiang, que residió en Madrid durante su época de estudiante en los ochenta, y su estancia en el hotel Tryp Alcalá; documentos de ciudadanos africanos que posteriormente consiguieron permisos de trabajo y residencia; y distintas anotaciones sobre el comisario amigo de Salamanca, José Manuel Villarejo. Ambos se habían visto envueltos en la causa de Gao Ping debido a que el comisario de Barajas le había recomendado a uno de los lugartenientes de la mafia china que utilizara los servicios de una de las empresas del hijo de Villarejo. 

Los DNI falsificados a nombre de Francisco Nicolás. /PÚBLICO

Mientras, Público desvela en diciembre de 2014 que el pequeño Nicolás había conseguido falsificar en la comisaría de Tetuán un DNI, entregando la fotografía de un amigo suyo que se presentó finalmente al examen de selectividad por él. Tras entregarlo al juzgado de instrucción número 2, que lleva la causa contra el presunto estafador, los investigadores descubrieron que la persona que lo había atendido no había seguido el protocolo de enviar la imagen al archivo que guarda las nuevas fotos cada vez que renovamos la documentación.  

Por esta causa de la falsificación el pequeño Nicolás se enfrenta a cuatro años de prisión. Los investigadores se preguntan ahora si no fue la mano de Salamanca y Villarejo la que estuvo detrás de que una simple trabajadora se viera en el embrollo de hacer la vista gorda al estafador porque alguien más influyente lo hubiese pedido. 

En la operación Tándem estarán la respuesta a estas dudas y también los secretos de centenares de clientes que durante años han guardado Villarejo y Salamanca, y gracias a los cuales Villarejo ha acumulado una fortuna de más de 25 millones de euros de origen desconocido mientras ejercía de funcionario de Policía.