Publicado: 10.12.2013 16:58 |Actualizado: 10.12.2013 16:58

Moncloa filtra que Obama y Rajoy usan el gimnasio para citarse en Washington

El presidente aprovechó su presencia en el funeral de Mandela para hablar con Cameron, Hollande, Letta y para saludar a Raúl Castro.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, conversaron este martes en Sudáfrica del viaje pendiente del mandatario español a la Casa Blanca, según han informado fuentes del Palacio de la Moncloa. Obama y el jefe del Ejecutivo coincidieron en el gimnasio de un hotel en Johannesburgo, ciudad a la que ambos se han desplazado para asistir al funeral del expresidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, que ha tenido lugar en el estadio Soccer City, donde Madiba hizo su última aparición pública en 2010.

El pasado 5 de septiembre, con motivo de la Cumbre del G-20 que se celebró en San Petersburgo, Obama ya dijo personalmente a Rajoy que debían verse en Washington y, de hecho, le comunicó que había dado instrucciones a su equipo para que ese encuentro se produjera en los próximos meses. Aunque en un principio estaba previsto que fuera este mismo año cuando Obama recibiera a Rajoy en la Casa Blanca, las elecciones americanas y el aterrizaje de John Kerry en la secretaria de Estado ha ralentizado ese viaje, según indicaron recientemente fuentes del Gobierno.

Asimismo, Rajoy ha conversado este martes en Sudáfrica con otros mandatarios extranjeros, entre ellos, el primer ministro británico, David Cameron, el presidente de Francia, François Hollande, y el primer ministro italino, Enrico Letta. Igualmente, ha aprovechado su estancia Johannesburgo para hablar con el presidente de México, Enrique Peña Nieto, el primer ministro de Bélgica, Elio di Rupo, o el expresidente francés Nicolas Sarkozy. Asimismo, el presidente de Cuba, Raúl Castro, saludó a Rajoy, según han informado fuentes del Palacio de la Moncloa.

Rajoy ha destacado que Mandela "apostó por la concordia" y ha añadido que deja "un legado muy difícil de superar", pero también "un camino por el que este país y muchos otros deberían transitar en el futuro".