Publicado: 26.04.2015 23:01 |Actualizado: 04.11.2015 16:58

ENCUESTA DE IDEA NOMINA DATA EN LA COMUNIDAD DE MADRID

Por primera vez, un 43% de los madrileños sigue sin saber a quién votar a sólo un mes de las urnas

Rompiendo la tendencia histórica de que la inmensa mayoría de los electores tenía decidido a qué partido votar mucho antes de los comicios, de forma que la campaña sólo inclinaba la balanza para un 15% de ellos, en estas autonómicas en Madrid el campo está abierto y el resultado más incierto que nunca

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Infografia de la encuesta de sondea Investigación Social en la Comunidad de Madrid

MADRID.- No tiene precedentes. En estas elecciones a la presidencia de la Comunidad de Madrid casi la mitad de los votantes (el 43,3%) todavía no han decidido a qué partido apoyarán cuando falta menos de un mes para la cita con las urnas.

Esta situación queda nítidamente reflejada en los resultados preliminares de la amplia encuesta elaborada por Idea Nomina Data para Público, de la que se ha hecho una explotación parcial de datos, con las primeras 1.005 encuestas telefónicas (CATI) realizadas hasta el 18 de abril, lo que arroja (en este punto) un margen de error de +/-3,15%.

Es decir, evaluando las respuestas obtenidas hasta este momento del sondeo que sigue en marcha, se descubre un fenómeno histórico que cambia radicalmente los hábitos del electorado: hasta 2008, menos del 15% de los votantes seguían indecisos antes de la campaña, de forma que los partidos salían a buscar ese pequeño porcentaje de sufragios que podía inclinar la balanza del poder en el caso de un resultado ajustado. En 2011, con las anteriores autonómicas en Madrid, la proporción de indecisos ya subió al 25%, pero aun así sólo uno de cada cuatro electores no tenía ya decidido su voto antes de la noche de la simbólica pegada de carteles.



Sólo los madrileños con muy poca formación educativa afirman en gran proporción (64,3%) tener decidido ya a quién van a votar

No fue hasta 2014, cuando se hizo patente plenamente esa volatilidad de las antes fieles bases electorales de los partidos tradicionales, pues antes de arrancar la campaña para las europeas casi el 40% de los votantes seguía sin decidirse. La consecuencia fue un resultado inesperado, y sólo la encuesta de Sondea en Público predijo correctamente la caída del bipartidismo, el auge de la izquierda y la gran sorpresa de Podemos, frente a sondeos como los de Metroscopia, Sigma Dos o incluso el CIS, que no le concedían más que un escaño a la formación de Pablo Iglesias, que acabó obteniendo cinco eurodiputados.

​Ahora, ese enorme porcentaje de indecisos ha incluso aumentado, lo que demuestra que el fenómeno del año pasado no era meramente coyuntural ni debido a la naturaleza de política exterior –por tanto, con menor participación– de unas elecciones europeas, sino que se trata de una nueva realidad electoral, de un cambio del escenario político que obliga a los candidatos a luchar más intensamente y con una incertidumbre muy superior durante la recta final de campaña.

Además, el cruce de los datos con los segmentos de población revela que, entre los electores que no han decidido su voto aún, hay muchas más mujeres (47,9%) que hombres (sólo el 35,7%) y muchísimos más con estudios avanzados (hasta el 77,8% de los arquitectos técnicos o ingenieros técnicos) que con escasa formación. De hecho, los que ya han decidido su voto de antemano en enorme proporción son los madrileños que cuentan con menos de cinco años de escolarización: casi dos de cada tres (64,3%) afirman saber ya a quién votarán, y sólo el 21,4% de ellos siguen indecisos.

En cambio, los que son licenciados (46,8%), diplomados (45,4%) o tienen formación profesional de grado medio (45,8%) son los que muestran mayores porcentajes de indecisos; es decir, que su voto está todavía por ganar.

Casi la mitad de los electores entre 18 y 54 años de edad siguen sin haber decidido aún el partido al que votarán para la Comunidad de Madrid

En cuanto a los segmentos de edad, parecería que los más jóvenes tienen que estar entre los más indecisos sobre a quién votar, y ciertamente en la franja de 18 a 34 años el 48,1% dice no haber optado aún entre las diversas candidaturas, casi seis puntos más que los que ya han decidido (42,5%). No obstante, resulta que entre los madrileños de mediana edad –de 35 a 54 años– la proporción de indecisos es todavía mayor: casi la mitad de ellos (49,2%) reconoce que todavía no ha elegido a la formación por la que votará.

De nuevo se demuestra que estamos ante un nuevo paradigma electoral: los votos de casi uno de cada dos electores entre 18 y 54 años de edad están todavía sin decidir a un mes de la cita con las urnas y, por tanto, al alcance de los candidatos que hagan mejor campaña o logren transmitir mejor su mensaje y programa.

Únicamente la gente mayor de 55 años asegura tener claro ya el signo de su voto en un elevado porcentaje (61,9%), pero aun así uno de cada tres de esos madrileños mayores (el 33,3%) sigue dudando sobre a quién debe entregar su apoyo para la Presidencia de la Comunidad. Esta proporción de indecisos a estas alturas (y en la franja de mayor edad) duplica ampliamente la que se había registrado tradicionalmente para el conjunto de la población de todas las edades –estimada mediante los barómetros postelectorales del CIS– en toda la serie de citas electorales de la CAM hasta 2011, y supera en ocho puntos la que se produjo en esos últimos comicios.

Esta situación de incertidumbre sobre a quién apoyarán los electores madrileños en las autonómicas también supone que las proyecciones de intención de voto, asignando porcentajes concretos y número de escaños a cada partido, son actualmente menos fiables que nunca, ya que sólo la mitad de los encuestados (50,9%) ha respondido afirmativamente a la pregunta formulada en la encuesta: "Y, en estos momentos, ¿ya sabe usted a favor de quién votará o, por el contrario, todavía no ha decidido a favor de qué partido votará?"

Desde la recuperación de la democracia, tras el fin de la dictadura, jamás se había abierto la posibilidad a los partidos de conquistar casi uno de cada dos votos en la lucha de la campaña electoral inmediatamente anterior a los comicios. Por tanto, para decidir el resultado serán más importantes que nunca los contenidos y la presentación de los programas, así como la capacidad de convicción y el carisma de los candidatos.

La victoria sigue disponible para quien sepa conseguirla.