Publicado: 30.09.2016 09:57 |Actualizado: 30.09.2016 11:02

Puigdemont sitúa el referéndum
el 17 o el 24 de septiembre pero se pospondría si se pacta con el Estado

El president advierte de que una posible negociación con el Estado no puede tratarse de una "maniobra dilatoria" y anuncia que habrá que volver a pedir en el Congreso la demanda del referéndum para mantener "al más alto nivel" esta apelación.

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El president Puigdemont, el pasado miércoles en el Parlament./ EP

El president Puigdemont, el pasado miércoles en el Parlament./ EP

BARCELONA.- El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha situado este viernes la celebración del referéndum el domingo 17 o 24 de septiembre de 2017, aunque ha aclarado que se podría posponer si se acuerda con el Estado.

En una entrevista en Rac1, ha negado la posibilidad de que se convoque el domingo 10 de septiembre por estar cerca de la Diada, para evitar que se le acuse de querer decantar el voto, pero ha recordado que ya avanzó que se podría pactar la fecha, la pregunta o el quórum si se pactara con el Estado.



También ha advertido de que una posible negociación con el Estado no puede tratarse de una maniobra dilatoria, y ha anunciado que habrá que volver a pedir en el Congreso la demanda del referéndum para mantener "al más alto nivel" esta apelación, además de precisar que el lunes 10 de octubre irá a Madrid a explicar lo planteado en el Parlament.

Sin embargo, ha advertido de que actualmente no puede llamar a ninguna puerta en España porque "hay un Gobierno en refunciones" y una alternativa que pasa por un PSOE sumido en una grave crisis.

"Que sea un 'last call' depende de ellos, no de nosotros", ha avisado Puigdemont, que ha negado que el referéndum sea otro 9-N porque habrá una pregunta con dos respuestas y el resultado será vinculante, pero no ha querido marcar un mínimo de participación.

Proclamación de la independencia

Según el presidente catalán, la consecuencia de que se imponga el 'sí' a la independencia en el referéndum será "la proclamación de la independencia", y ha reiterado su determinación de convocar elecciones si no se aprueban los Presupuestos.

"La garantía de la CUP no la tenemos, pero ahora tenemos la confianza. Si la CUP piensa que sus diez diputados pueden hacer las cuentas de la mayoría iremos a elecciones", ha espetado Puigdemont, que ha explicado que sería el único escenario en el que se plantearía presentarse para poder culminar la hoja de ruta independentista.

Al preguntársele por la dimisión del secretario general del Parlament, Pere Sol, alegando motivos personales, el presidente de la Generalitat ha cuestionado que haya otros motivos más allá al recordar que fue nombrado en 2015 cuando "ya había requerimientos y querellas" derivados del proceso soberanista.

Contra Margallo y Feijóo

Sobre las declaraciones del ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, de que se ha impulsado el mayor desafío a la unidad de España desde el 6 de octubre de 1934, Puigdemont ha lamentado estas palabras y le ha rebatido que pensaba que "el desafío más grave fue la Guerra Civil de 1936 a 1939", por lo que le ha pedido que no banalice tragedias que afectaron a todos.

Puigdemont también ha cargado contra que el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, por afirmar que no se puede negociar con la pistola del separatismo sobre la mesa, destacando que "un responsable político no puede decir estas salvajadas".

El presidente ha asegurado que se siente más cerca del lehendakari Íñigo Urkullu que del exlíder de Unió Josep Antoni Duran, y ha justificado que el dirigente vasco se posicionara en contra de procesos de independencia: "Desde un gobierno que tiene concierto económico y un reconocimiento de realidades hace afirmaciones que un presidente de la Generalitat, que hoy administrara el concierto pedido en 2012, seguramente también compartiría".