Publicado: 10.10.2015 20:43 |Actualizado: 10.10.2015 23:30

Rajoy se niega a someterse a
otra sesión de control antes de disolver las Cortes

La próxima semana se “libra” por sus viajes a la ONU y a Bruselas, mientras que para el último pleno quiere alterar el reglamento del Congreso

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante una sesión de control en el Congreso.- EFE

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante una sesión de control en el Congreso.- EFE

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha estirado hasta el borde mismo de la legalidad la duración de la actual legislatura parlamentaria, que quedará disuelta formalmente el próximo martes 27 de octubre tras aprobar el Congreso de los Diputados el proyecto de Presupuestos Generales del estado (PGE) para 2016. Pero esa actitud no va acompañada del cumplimiento de su obligación de someterse al control de la oposición en sede parlamentaria.

Rajoy no quiere contestar a más preguntas de la oposición antes de disolver el Congreso de los Diputados y el Senado. El pasado día 30 de septiembre fue su última comparecencia en una sesión de control y no desea tener que pasar por ese trance en los dos plenos del Congreso que le quedan a la legislatura, el de la semana próxima y el que está previsto celebrar a la siguiente para aprobar definitivamente los PGE.



En el Senado la situación es peor. Su última presencia en la Cámara alta fue el pasado día 23 de junio y desde entonces se han celebrado varios plenos en el mes de septiembre, pero Rajoy no ha aparecido. Toda la oposición protestó la semana pasada al conocer que el presidente del Gobierno no hacía acto de presencia formulando los portavoces la misma pregunta a los miembros del Gobierno, cosa que el presidente de la cámara, el popular Pío García Escudero, no permitió.

En el pleno que celebrará el Senado esta semana próxima, en la que se aprobará el proyecto de PGE, no está previsto la asistencia de Rajoy ni de los miembros del Gobierno

En el pleno que celebrará el Senado esta semana próxima, en la que se aprobará en esta instancia el proyecto de PGE, no está previsto que ni Rajoy ni los miembros del Gobierno se sometan a las preguntas de la oposición por lo que todos los grupos han exigido al presidente de la Cámara que cumpla el reglamento y se altere el orden del día para hacerlo posible o se fije un pleno a continuación para que el presidente se someta al control de la oposición. La mayoría del PP hará imposible que prospere esta pretensión.

En el caso del Congreso tampoco está en los cálculos de Rajoy comparecer ante la oposición. En la sesión plenaria que celebrará la Cámara baja los días 13 y 14 próximos, que incluye sesión de control al Ejecutivo, Rajoy ha excusado su asistencia al tener que acudir esos días a la asamblea general de la ONU en Nueva York y al Consejo Europeo de la UE en Bruselas.

A la semana siguiente la cámara celebrará de nuevo otra sesión plenaria, la última de la legislatura, en la que se aprobará el proyecto de PGE para 2016 que remitirá el Senado. Aparte de esta iniciativa legislativa se debatirán y votarán otras, por lo que el pleno tendrá una consideración de ordinario. Pero Rajoy y el Gobierno no quieren que incluya una sesión de control, según han confirmado a Público fuentes parlamentarias.

Como el PP también tiene mayoría absoluta en esta cámara los deseos del Gobierno y de su presidente se cumplirán a rajatabla, de modo y manera que ya no se volverá a repetir la imagen de los portavoces socialista, Pedro Sánchez, y del resto de grupos formulando preguntas al jefe del Ejecutivo. La del pasado día 30 de septiembre fue la última y Mariano Rajoy quiere que quede así, aunque para ello haya que violentar el reglamento que establece el orden de las sesiones plenarias.