Publicado: 21.02.2014 16:39 |Actualizado: 21.02.2014 16:39

Las reacciones a la decisión de ETA de inutilizar parte de su arsenal: Entre el "pequeño paso" y la "farsa"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Las reacciones al comunicado leído este viernes en Bilbao por la Comisión Internacional de Verificación (CIV), que ha constatado que ETA ha inutilizado parte de su arsenal y ha empezado a sellar varios de sus zulos, no se han hecho esperar. El primero en hacerlo ha sido el lehendakari, Iñigo Urkullu, que ha restado importancia al paso dado por la organización terrorista. En una comparecencia ante los medios ha afirmado que la decisión de ETA es "un pequeño paso, no suficiente, que cumple una primera y necesaria etapa para el desarme completo".

El máximo dirigente vasco ha recordado que ETA "ha empezado a desarmarse de manera unilateral e incondicional" y que el Gobierno Vasco considera "fiable y segura la intermediación de la Comisión Internacional de Verificación para garantizar un desarme total e irreversible de ETA". Esta es un etapa, ha agregado el lehendakari, "de un recorrido sin vuelta atrás que debe tener un horizonte próximo: el desarme total y absoluto de ETA".

"En ese recorrido hacia la disolución definitiva de ETA, hay un hito importante: el reconocimiento del daño injusto causado", ha añadido Urkullu. Y el Gobierno Vasco "seguirá trabajando con estas claves, seguirá colaborando con la CIV y le prestará su apoyo y respaldo en la gestión de los próximos pasos", ha anunciado.

EH Bildu ha afirmado que con el anuncio ETA da comienzo al proceso para "dejar de ser un agente armado" y ofrece a la ciudadanía vasca la "total seguridad del fin de su actividad armada", con todo el "enorme valor político que esa decisión contiene". No obstante, ha denunciado que es imposible un "desarme efectivo de ETA porque el Gobierno español a día de hoy no quiere que se produzca". Asimismo, ha acusado al Ejecutivo central de interponer "todos los obstáculos posibles" y ha subrayado que es "el único que mantiene una actitud de bloqueo" y, por lo tanto, le corresponde "desactivarla y dar pasos en esa dirección".

En una rueda de prensa celebrada en la sede de Sortu en Bilbao, en la que han comparecido Patxi Zabaleta, Pello Urizar, Oskar Matute y Pernando Barrena, EH Bildu ha destacado y aplaudido el papel de la CIV por su "compromiso en llevar hasta el final el camino emprendido en Aiete, por encima de las descalificaciones y presiones que están recibiendo por parte de las fuerzas contrarias a la paz del Estado español". "Este pueblo necesita la paz y para ello es necesario deshacer las políticas de excepción y terminar con la dispersión, acercando a los presos a Euskal Herria y de ahí abordar su proceso de vuelta a casa", han remarcado.

El secretario general del PSE, Patxi López, ha manifestado, por su parte, su convicción de que el anuncio de la CIV sobre el sellado de parte del armamento de ETA es "un gesto que va en la buena dirección", pero "pequeño e insuficiente" y ha advertido de que "no se conformará con menos que la desaparición de ETA". En rueda de prensa, López ha afirmado que el anuncio es "un gesto que va en la buena dirección", pero "pequeño e insuficiente", por lo que ha exigido que la banda entregue "la totalidad de sus armas" y se disuelva.

"Nunca nos vamos a conformar con menos que la desaparición de la organización terrorista, la asunción de responsabilidades por el daño injustamente causado durante tanto tiempo a la sociedad y la exigible reparación a sus víctimas", ha advertido. También ha advertido el exlehendakari de que o se puede "caer" en "un juego que, con golpes de efecto y escenificaciones periódicas, pretenda dilatar el momento final" y ha advertido de que el desarme "siendo necesario, no es, en absoluto, suficiente".

Más escéptica, la presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, ha calificado de "tomadura de pelo" el anuncio de la Comisión de Verificación, ya que cree que "obviamente asistimos al final de ETA, pero el anuncio de hoy no aporta nada". "No nos merecemos esta tomadura de pelo con algo que nos ha hecho sufrir tanto", ha destacado.

En una comparecencia en Vitoria, la dirigente popular ha insistido en que la Comisión internacional de verificación, "claramente actúa de parte" y considera que con sus anuncios "pretende desviar la atención de la trayectoria terrorista de ETA con casi mil muertos". Quiroga cree que para gestionar el fin de ETA es necesario liderazgo institucional, pero "sin estrategias partidistas de por medio", y alcanzar un acuerdo entre los grandes partidos.

Asimismo, el parlamentario de UPyD en la Cámara vasca, Gorka Maneiro, ha advertido de que el anuncio sobre la entrega de parte de los arsenales de ETA no es más que "un circo mediático y una farsa" con la que la banda pretende lograr la "impunidad". En declaraciones a los periodistas en el Parlamento vasco, ha considerado que los miembros de la Comisión de Internacional de Verificación que han dado a conocer la decisión de la banda deberían haber comunicado a las autoridades los encuentros mantenidos los miembros de ETA, con el fin de que éstos pudieran haber sido "detenidos".

El representante de UPyD ha denunciado que el vídeo en el que se muestra la entrega de armas por parte de ETA a los verificadores "no quiere decir nada". A su juicio, el paso dado por la organización terrorista y el anuncio realizado por la Comisión de Verificación no es más que "una farsa y un circo mediático" que ha contado con el "impulso" de algunos partidos y, en su opinión, del propio Gobierno vasco. A su entender, lo que la banda pretende con este tipo de medidas es lograr la "impunidad" para sus crímenes. Por ese motivo, ha asegurado que "da igual lo que diga ETA".

Desde la patronal, la secretaria general de Confebask, Nuria López de Guereñu, ha reconocido que el anuncio de hoy no cumple "al cien por cien" las expectativas creadas en la sociedad, pero ha valorado el hecho de que es "un paso" hacia el desarme "definitivo". Tras mantener un encuentro en el hotel Carlton con los miembros de la Comisión Internacional de Verificación, López de Guereñu ha incidido en que lo que la sociedad vasca quiere es que ETA "se desarme, desaparezca y haga un reconocimiento del daño que ha causado durante tantos años".