Publicado: 29.12.2015 20:13 |Actualizado: 29.12.2015 20:29

El rey cuida su imagen y evita
irse de vacaciones con su
familia en plena crisis política

El juicio del caso Nóos, por el que la hermana de Felipe VI, Cristina de Borbón, se sentará en el banquillo junto a Iñaki Urdangarin a partir del 11 de enero, supone un nuevo dolor de cabeza para el monarca, mientras la reina Letizia y sus hijas aprovechan para esquiar.

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El rey Felipe VI durante su discurso de Navidad, en el Palacio Real. REUTERS/Angel Diaz

El rey Felipe VI durante su discurso de Navidad, en el Palacio Real. REUTERS/Angel Diaz

MADRID.- La crisis política y el inminente juicio de su hermana, la infanta Cristina de Borbón, han ensombrecido la navidad del monarca Felipe VI, que a diferencia de su padre, Juan Carlos de Borbón, parece tener más en cuenta la imagen proyectada a la opinión pública y ha optado por no acompañar a su mujer y sus hijas durante sus vacaciones.

El papel del rey de España tras el 20-D pasa por celebrar una ronda de consultas con líderes de diferentes partidos, para después encargar a uno de ellos la formación de un gobierno, pero la normativa no establece un límite temporal para pasar de esta etapa de consultas a la fase posterior, por lo que el rey no tiene fecha límite para cumplir con esta tarea.

A pesar de ello, y según publica Europa Press citando un reportaje de El Programa de Ana Rosa, Felipe VI ha preferido no avivar el fuego generado por la crisis política, y ha evitado acompañar a la reina Letizia y a sus hijas en su escapada invernal para esquiar en algún destino de Europa. La agencia informativa explica que la monarca y las dos infantas partieron tras celebrar el día de Navidad con el rey.

El hijo de Juan Carlos de Borbón tiene además un nuevo frente al que atender: la apertura del juicio oral por el caso Nóos, por el que se sentarán en el banquillo la infanta Cristina y su marido, Iñaqui Urdangarin. EP asegura que ambos han renunciado a pasar las fiestas en Vitoria, como era la tónica general en los últimos años, y ahora se centran en trabajar en su defensa.



Previsiblemente, el proceso continuará el 9 de febrero con el interrogatorio de los acusados, por lo que la presión sobre la Casa Real volverá a crecer, a pesar de que en los últimos meses de su breve reinado Felipe VI ha intentado limpiar la imagen de una monarquía salpicada por distintos escándalos, entre ellos la sombra de la corrupción que persigue a la infanta.