Publicado: 15.12.2015 00:41 |Actualizado: 15.12.2015 00:50

Sánchez, muy agresivo, saca de quicio a Rajoy y le acusa media docena de veces de mentir

El candidato socialista dice al líder del PP a la cara que no es "un político decente para ser presidente del Gobierno”

Publicidad
Media: 4.43
Votos: 7
Comentarios:
El presidente de la Academia de Televisión y moderador del debate, Manuel Campo Vidal, acompaña al secretario general del PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada a la sede de la Academia en Madrid para participar en el

El presidente de la Academia de Televisión y moderador del debate, Manuel Campo Vidal, acompaña al secretario general del PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada a la sede de la Academia en Madrid para participar en el 'cara a cara' con el presidente del Ejecutivo y candidato a la reelección, Mariano Rajoy, para las elecciones generales del 20-D. EFE/Juanjo Martín

MADRID.- El líder del PSOE, Pedro Sánchez, sacó su experiencia de antiguo tertuliano, cuando el PSOE le mandaba a los programas televisivos más hostiles contra los socialistas a los que no quería ir nadie de su partido, para hacer un “cara a cara” muy agresivo que llegó a enrojecer a Mariano Rajoy con los casos de corrupción de atenazan al Partido Popular.

No se anduvo con bromas. Por dos veces le dijo a la cara al candidato del PP que “no era un político decente” para “ser presidente del Gobierno”, ni siquiera para ser candidato otra vez a La Moncloa. Y no se cansó de preguntarle por qué no dimitió cuando se conoció el sms que había enviado al ex tesorero del PP Luis Bárcenas, o las vacaciones pagadas por Correa, o cuando se conoció que los ordenadores del partido se destruyeron a martillazos.
Sánchez, que empezó terriblemente nervioso, al final se hizo el dueño del campo, una mesa de 1,70 metros de longitud, que ocupó al completo con sus largos brazos y una actitud inquisitiva en todo momento.



Desde el principio quiso hablar de corrupción, era su objetivo. Seguramente algo que el PSOE se tenía guardado desde hace tiempo. Pero el moderador le cortó su primera intervención para entrar en el tema económico que era el primer bloque, y Sánchez se empezó a sentir cómodo. Acusó a Rajoy de no ser el milagro económico, de haber subido los impuestos, de haber recortado el Estado de Bienestar y de haber endeudado a España.
Ante los datos que ofrecía Rajoy, Sánchez le acusó en varias ocasiones de que “mentía” en los datos económicos que daba, “y tal vez ni lo sabe, porque usted no habla con los españoles”.

El líder del PSOE y candidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, antes del 'cara a cara' con el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, candidato del PP a la reelección, mantenido en la sede de la Academia en Madrid. EFE/Juanjo Martín

Le recordó las subidas del IVA, la devaluación de las condiciones de los trabajadores pero, sobre todo, le exigió que reconociera que España había tenido un rescate bancario. Se lo preguntó dos veces, pero Rajoy no contestó en ninguna ocasión.

Sánchez vendió su programa en el capítulo de políticas sociales, para garantizar en la Constitución la Sanidad o las Pensiones, pero en la segunda parte del debate entró a jugársela.

Una y otra vez acusó a Rajoy de mentir una y otra vez, le dijo que había convertido una prestación como la Ley de Dependencia en “una limosna del Estado”, de haber recortado las prestaciones por el desempleo o la ayuda de la cooperación al desarrollo.
Sánchez, aunque se sigue trabucando de vez en cuando, se sabía el discurso que quería hacer, los datos y el mensaje que quería lanzar hacia Rajoy: “Usted no es creíble, no es un presidente libre y es prisionero de los papeles de Bárcenas”.

En más de media docena de veces, Pedro Sánchez acusó al jefe del Gobierno de mentir en temas económicos, sociales, educativos y de política exterior

El final del debate relajó las cosas. Sobre Cataluña, Sánchez se acogió a los lugares comunes de defender una reforma constitucional que lleve a una “España unida, diversa y en convivencia”. Y en Política Exterior el debate ya entró en un momento plano que, aunque con diferencias, bajó la intensidad.

Sánchez se la fue a jugar, y se la jugó. Es de primero de Ciencias Políticas que si vas perdiendo, tienes que arriesgar. El líder del PSOE lo hizo la noche del lunes, falta por saber si le dará resultado.