Publicado: 12.11.2014 10:21 |Actualizado: 12.11.2014 10:21

Societat Civil Catalana: "Rajoy debe decir a los catalanes que España les quiere"

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"A veces me preguntan: '¿qué necesitáis los catalanes?, ¿un abrazo?', pues sí. Al pueblo catalán nos pierde el sentimiento, necesitamos propuestas afectivas para que volvamos a sentir España". Este ha sido el diagnóstico del presidente de Societat Civil Catalana (SCC), Josep Ramón Bosch, que este miércoles ha afirmado que el presidente del Gobierno "debe decir que España quiere a los catalanes".

En una intervención trufada de frases en catalán, Bosch ha denunciado que se judicialice el proceso soberanista porque "nada beneficiaría más al nacionalismo que la imagen de la Guardia Civil persiguiendo funcionarios".

Durante su discurso, dentro del Foro Nueva Economía, Bosch ha pedido a Mas que "recupere el seny [cordura] y vuelva a gobernar" después de un 9-N que, en su opinión, ha sido "una encuesta manipulada por los independentistas" que ha demostrado que "la mayoría de catalanes no quiere separarse de España".

"A los catalanes nos va bien dentro de España y separarnos de ella supondría una debacle por desvincularnos del mercado español y europeo. La indepencia no es una separación, sino una amputación", ha sentenciado Bosch, quien también ha recalcado que "España sin Catalunya tampoco puede ser entendida". Bosch ha pedido que instituciones como el Senado o el Tribunal Constitucional (TC), sean trasladas a Barcelona, como "gesto necesario" para que los catalanes sientan que España es también suya. "Es necesario garantizar la presencia de catalanes en la alta dirección del Estado y romper las barreras territoriales que conforman cotos privados", ha afirmado.

"Tenemos que hacer más atractivo e ilusionante el proyecto común", ha seguido Bosch, que ha reclamado una "ley de lenguas" que reconozca las especificidades del catalán, el gallego y el euskera. Para Bosch —militante del PP de Catalunya— la defensa del catalán o el valenciano no es una tarea privativa de las instituciones autonómicas, sino de todo el Estado, por lo que se ha mostrado partidario de que el rey sea "su mejor embajador en el mundo".