Publicado: 29.03.2016 22:03 |Actualizado: 30.03.2016 10:37

Complutense: una universidad de mujeres gobernada por hombres

La presencia femenina es minoritaria en los principales cargos, a pesar de que supera a la masculina entre estudiantes y trabajadores.

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Campus de la Universidad Complutense de Madrid.

Campus de la Universidad Complutense de Madrid.

MADRID.-  Seis de cada diez alumnos de la Complutense, la universidad presencial más grande de España, son mujeres. También su personal (docente y no docente) es mayoritariamente femenino. Sin embargo, los principales cargos siguen copados por hombres; en algunos casos, de forma abrumadora. La Comisión de Reclamaciones, por ejemplo, la forman siete catedráticos, todos ellos varones.

La población de la Complutense está compuesta por un total de 75.209 alumnos, 5.554 profesores-investigadores (PDI) y 1.881 trabajadores de administración y servicios (PAS). En total, 82.574 personas, de las que 49.802 (es decir, el 60,3%) son mujeres, según datos de la Unidad de Igualdad de la propia universidad. Pero la presencia femenina es muy distinta en cada uno de esos tres colectivos.



En el de estudiantes alcanza el 61% y en el PAS, el 64%. Entre el PDI, en cambio, sigue habiendo menos mujeres; concretamente el 44%. El porcentaje es muy inferior si se toma como referencia a los profesores que han llegado a la cumbre de la carrera docente, los catedráticos: hay un total de 775 en toda la Complutense, de los que 578 (tres de cada cuatro) son hombres.

En cuanto a la organización de la universidad, los datos también resultan muy reveladores. La estructura básica son los departamentos, que se encargan de coordinar las enseñanzas de las distintas áreas de conocimiento. Existen 185, al frente de los cuales se encuentran 115 directores varones y 70 mujeres (el 38%). Por el contrario, el porcentaje de secretarias académicas (55%) supera al de secretarios.

Aún más desequilibrada es la situación en las facultades, responsables de organizar los procesos académicos y organizativos conducentes a la obtención de un título oficial. De las 26 con que cuenta la Complutense, sólo siete están dirigidas actualmente por decanas, a pesar de que en 19 centros hay un mayor número de alumnas, siempre según los últimos datos disponibles.

La proporción de mujeres matriculadas más alta aparece en las facultades de  Trabajo Social (83%), Psicología (80%), Educación (79%), Enfermería (76%), Veterinaria (74%), Óptica (72%) y Medicina (70%).

En algunas facultades, la proporción de mujeres matriculadas es espectacular, como en Trabajo Social (83%), Psicología (80%), Educación (79%), Enfermería (76%), Veterinaria (74%), Óptica (72%) y Medicina (70%). En el lado opuesto, los varones predominan el alumnado de Informática (71%) y de Ciencias Físicas (83%).

El creciente peso femenino en la comunidad complutense no tiene todavía un pleno reflejo en el reparto del poder, que siguen desempeñando mayoritariamente los hombres. No sólo el rector lo es, sino también nueve de los catorce miembros de su equipo. Tres puestos clave, como la Secretaría General, la Gerencia de la universidad y la Inspección de Servicios, sí están en manos de mujeres.

La presencia masculina también es superior en el Consejo de Gobierno (55%); en el Claustro, que es una especie de parlamento (60%), e incluso en el Consejo Social, órgano de enlace con el entorno de la universidad, al que le corresponde supervisar las actividades de carácter económico y la calidad de la enseñanza (56%).

El caso más llamativo es el de la Comisión de Reclamaciones, encargada de dirimir los recursos que se presentan en los concursos para la provisión de plazas docentes, ya sean de funcionarios o de personal contratado. Está compuesta por siete catedráticos en activo, nombrados por el Claustro por un periodo de cuatro años. Todos son hombres.

El vigente Plan de Igualdad de la Complutense compromete a la universidad a promover “la aplicación del principio de representación equilibrada en órganos de decisión, de gobierno y consultivos” y a procurar “la representación equitativa de mujeres y de hombres en los órganos de selección y valoración” de su personal.