Publicado: 31.03.2016 11:30 |Actualizado: 31.03.2016 11:39

Condenados a 12 años de cárcel los dos anarquistas chilenos acusados de atentar contra la Basílica del Pilar

La Audiencia Nacional, sin embargo, les absuelve de los delitos de pertenencia a organización terrorista y estragos terroristas. La Fiscalía pedía para cada uno de los acusados 44 años de prisión. 

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Francisco Solar y Mónica Caballero, acusados de colocar un artefacto explosivo en la Basílica del Pilar de Zaragoza en octubre de 2013. EFE

Francisco Solar y Mónica Caballero, condenados por colocar un artefacto explosivo en la Basílica del Pilar de Zaragoza en octubre de 2013. EFE

MADRID.- La Audiencia Nacional ha condenado al matrimonio formado por los anarquistas chilenos Francisco Solar, alias 'Cariñoso', y Mónica Caballero, 'Moniquita', a sendas penas de 12 años de cárcel por delitos de lesiones terroristas y daños terroristas cometidos al colocar un artefacto explosivo en la Basílica del Pilar de Zaragoza el 2 de octubre de 2013, que causó heridas a una feligresa y afectó al patrimonio histórico y artístico de los bancos y la zona del coro o la sillería.

La Sección Cuarta de la Sala de lo Penal ha absuelto a Solar y Caballero de los delitos de pertenencia a organización terrorista y estragos terroristas, al considerar que no ha quedado probado que pertenecieran a la organización anarquista insurreccionalista FAI-FRI y que intentaran también atentar contra el Monasterio de Montserrat de Barcelona.



Los acusados, que aprovecharon el turno de última palabra para finalizar el juicio con el alegato "muerte al Estado" y "viva la anarquía", se enfrentaban cada uno de ellos a una petición fiscal de 44 años de prisión. Los magistrados les han impuesto el pago de una indemnización de 22.775 euros a la mujer herida en el atentado y de 182.601 euros al Cabildo de Zaragoza.

Los magistrados Ángela Murillo, Paloma González Pastor y Juan Francisco Martel consideran acreditado que 'Cariñoso' y 'Moniquita' decidieron atentar contra la Basílica, actuando de manera "autónoma" y "sin que conste que estuvieran integrados en algún grupo de afinidad de FAI/FRI".

Para ello, viajaron desde Barcelona hasta Zaragoza y colocaron el artefacto explosivo (compuesto por una bombona de gas butano, dos kilos de pólvora negra y un reloj activador) en un punto ubicado en la nave central del templo, entre el altar y el coro.

La acción fue avisada minutos antes en una llamada telefónica efectuada a un centro de estética cercano, cuya propietaria consideró que la noticia "no era creíble" y no la transmitió a las Fuerzas de Seguridad.