Publicado: 21.07.2015 19:35 |Actualizado: 21.07.2015 19:35

Consejos para ahorrar en el uso del aire acondicionado

En los meses de verano, y especialmente cuando se suceden olas de calor y temperaturas tan altas como las que se están registrando estos días, es habitual un mayor uso del aire acondicionado. En muchas ocasiones no se realiza de forma adecuada, o gastamos más por no saber cómo optimizar su uso.

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El aire acondicionado usado en los hogares y en el sector servicios supone más del once por ciento del consumo de electricidad nacional, y la oferta de equipos eficientes en el uso de energía es muy reducida.

Consejos para ahorrar en el uso del aire acondicionado.

En los meses de verano, y especialmente cuando se suceden olas de calor y temperaturas tan altas como las que se están registrando estos días, es habitual el uso del aire acondicionado. Sin embargo, en muchas ocasiones no se realiza de forma adecuada, o gastamos más por no saber cómo optimizar su uso.

En esta lista recogemos diez consejos para utilizar de forma correcta y económica este electrodoméstico:

1. LIMPIA LOS FILTROS:

La acumulación de polvo y suciedad en los filtros disminuye el rendimiento del aparato, por lo que termina consumiendo más. Además, la falta de limpieza puede hacer que proliferen las bacterias.



2. APROVECHA LOS DIFERENTES MODOS Y PROGRAMACIONES:

Según el modelo de aire acondicionado, existen diferentes opciones que nos permiten ahorrar. Algunos pueden apagarse cuando se haya alcanzado la temperatura óptima (los grados que hayamos elegido) y volver a encenderse automáticamente cuando de nuevo se supere ese umbral.

Otras opciones son la programación para media o una hora, especialmente recomendable a la hora de irse a dormir, y el modo ventilador, que mueve el aire de la habitación.

3. MANTÉN CERRADA LA HABITACIÓN:

Con el objetivo de aprovechar al máximo el aire acondicionado debemos cerrar las puertas y ventanas, así como bajar las persianas, para evitar que el aire se salga sin haber refrigerado adecuadamente la habitación o que el Sol que entra por las ventanas aumente la temperatura interior.

Las cortinas oscuras, los toldos y los colores claros en las paredes (que reflejan el Sol hacia el exterior) también pueden contribuir a la reducción de la temperatura.

4. ADOPTA UNA TEMPERATURA ENTRE 23 Y 25 GRADOS:

La temperatura ideal durante los meses de verano debería ser de 23 a 25 grados, y por salud no debería superarse una diferencia de más de unos diez grados respecto al exterior, según declaraciones a Europa Press de Raquel Lana Soto, la médico internista del servicio de Urgencias de Hospital Clínico San Carlos. De este modo se reduce el riesgo de sufrir un resfriado y otros problemas como faringitis, rinitis, neumonía o dolor de cabeza.

5. EVITA LOS GRANDES CAMBIOS DE TEMPERATURA:

Cada vez que disminuimos un grado en nuestro aire acondicionado el consumo aumenta un 8%, de acuerdo con Repsol.

Por otro lado, es recomendable mantener una temperatura más o menos constante en el tiempo y no poner el aire de forma repentina muy frío para refrescarnos rápido, pues los grandes picos de subida o bajada incrementan el gasto.

6. VENTILA LA CASA EN LAS HORAS FRESCAS:

Si bien en momentos como el mediodía y las primeras horas de la tarde las temperaturas registran sus picos más altos, podemos abrir las ventanas por la mañana temprano para recibir el fresco del exterior y poder así ahorrar en aire acondicionado durante un tiempo.

A partir de las ocho de la tarde también suele refrescar y, por tanto, es un buen momento para volver a abrir las ventanas.

En cuanto a la hora de dormir, la mejor opción es programar el aparato o activar el modo noche. Si lo mantenemos encendido toda la noche, además de incrementar el consumo, debemos tener en cuenta que con el paso de las horas podremos llegar a pasar frío o incluso resfriarnos ya que, a diferencia de lo que ocurre durante el día, no podemos darnos cuenta y quitarlo a intervalos.

Por el mismo motivo, en el caso de que se utilice por la noche, es recomendable ventilar las habitaciones para que disminuya la sequedad que provocan estos aparatos y que puede llevar a enrojecimiento o picor en los ojos o la garganta.

7. COMBINA EL AIRE CON EL VENTILADOR:

El uso del ventilador puede ahorrar hasta un 90% de energía, según Repsol, pero para temperaturas muy altas suele resultar insuficiente. El punto ideal podría ser intercalar su uso, o utilizar el ventilador y el aire acondicionado al mismo tiempo pero con una potencia inferior a la que necesitaríamos si no tuviésemos el ventilador encendido.

Otra alternativa tanto al aire acondicionado como al ventilador son los sistemas evaporativos, aparatos que humeceden la habitación evaporando agua y que puede disminuir la temperatura algunos grados.

8. APAGA EL APARATO ANTES DE SALIR:

Puesto que el efecto del aire acondicionado dura unos minutos después del apagado, podemos ahorrar evitando apagarlo en el último momento antes de salir de casa y haciéndolo unos diez o hasta quince minutos antes, si la temperatura exterior no es demasiado elevada en ese momento.

Por otro lado, algunos aparatos tienen detectores que hacen que se apague si no hay personas en la habitación, lo que puede ser una buena opción para evitar olvidarse de apagarlo y que se mantenga encendido durante horas mientras estamos fuera.