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Gorka Otxoa: “El gobierno del PP tiene poco de comedia y mucho de tragedia”

El actor vasco es el principal protagonista de “Igelak” (Ranas), donde se convierte en un banquero desalmado y sin escrúpulos. Asegura que le bastó con “abrir el periódico” para buscar fuentes de inspiración. La película, rodada en euskera y doblada al castellano, ya puede verse en cines de todo el país.

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Gorka Otxoa en su última película 'Igelak'

@danialri

BILBAO. - El actor vasco Gorka Otxoa vive unos días frenéticos. De repente está en el teatro Marquina de Madrid con 'Bajo Terapia', una obra que lleva más de un año en cartel. Unas horas después aparece en la Feria del Libro y Disco Vasco de Durango (Bizkaia) para promocionar 'Igelak' (Ranas), la película dirigida por su coterráneo Patxo Telleria. Allí se mete en la piel de un banquero despiadado y corrupto, de esos que se enriquecen mientras arruinan vidas y echan a la gente de sus casas. ¿Le suena?

Entre el escenario y las promociones, el protagonista de 'Igelak' –rodada en euskera y doblada al castellano- ha frenado media hora para hablar con Público. Un rato antes escribió uno de sus últimos mensajes en Twitter, dedicado esta vez al diputado de Ciudadanos Toni Cantó, a quien le recordó que su partido se niega a condenar los atroces crímenes del franquismo. De paso, tuvo que aclararle la fecha en que ETA abandonó la violencia, algo que el ex actor y ahora político parecía desconocer. Consiguió miles de retuits.

¿Cuál es el principal mensaje que busca transmitir 'Igelak'?

Ante todo es una película de entretenimiento y divertida, en la que la gente sale de buen rollo. El director ha querido que la comedia gire en torno a dos temas –por desgracia- de actualidad: por un lado, el movimiento que lucha contra los desahucios y, por otro, mi personaje, un banquero sin escrúpulos y corrupto, con pufos en varios sitios del mundo. De repente, su banco le deja colgado y tiene que escapar de la justicia. Las circunstancias le llevan a vivir con otra identidad en una casa okupada, y ahí surgen muchas situaciones cómicas y divertidas.

Usted representa a un banquero desalmado. ¿Ha buscado alguna fuente de inspiración en la vida real?

Desgraciadamente no me he tenido que fijar en nadie en particular, porque hay demasiados y últimamente los vemos con mucha frecuencia en los medios. Ha sido una inspiración general en alguien corrupto que está dispuesto a pisar a quien sea para alcanzar sus objetivos de poder y dinero. Desgraciadamente, hay mucha gente que actúa así. Vamos, que con abrir el periódico ya tenía inspiración.

'Igelak' es un film en euskera. De hecho, el sábado se celebró el Día Internacional de este idioma, ocasión que fue aprovechada por muchos políticos para hacer declaraciones rimbombantes. ¿Realmente todos los partidos apoyan el euskera?

No, en absoluto. Esas fechas sirven para que todo el mundo esté a favor, pero luego hay que estar en el día a día. Afortunadamente, esta película recibió algunas ayudas por ser en euskera. Creo que es totalmente enriquecedor que se hagan películas, se escriban libros y se graben discos en nuestra lengua materna.

¿Cuesta mucho hacer cine en la España del PP?

Hacer una película es casi un suicidio y un acto heroico del productor. Hay políticos y medios de comunicación que critican las subvenciones, pero resulta que todo lo que consumimos está subvencionado, desde la fruta que comemos hasta el coche que compramos, por no hablar de los bancos o de los partidos políticos. Y si algo hay que subvencionar, es la cultura, que es una industria que genera muchísima riqueza. Por no hablar del 21% del IVA, que es de risa, por no ponerse a llorar. Esperemos que todo esto cambie, aunque con este gobierno no tiene mucha pinta de que eso vaya a suceder.

A lo largo de su carrera, usted ya ha estado en cine, teatro, televisión… ¿Dónde se siente más cómodo?

Disfruto mucho haciendo las tres cosas, e intento quedarme con lo bueno de cada una.

¿Le gusta más la comedia o el drama?

No tengo preferencias. En la comedia lo paso muy bien, pero lo que más me gusta es hacer personajes desde la verdad. También me gusta mucho jugar entre la comedia y el drama. Como actor, es muy interesante andar entre esas dos aguas.

¿El gobierno de Rajoy tiene algo de comedia o se asemeja más a un drama?

O a una tragedia, porque es difícil sacar una risa de todas las barbaridades que están haciendo. Hay que ver cómo están saqueando el país desde las instituciones. En teoría son los grandes gestores, pero resulta que son los mismos que están vaciando la hucha de las pensiones. Entonces, de risa poco.

En Santander, Ciudadanos ha pedido que se prohíba un concierto tributo a grupos vascos, alegando que se bordeaba la apología del terrorismo. ¿Qué le parece?

Me parece totalmente retrógrado. Creo que en materia de libertad de creación y de expresión, estamos retrocediendo varias décadas. La Ley Mordaza, ahora esta iniciativa de Ciudadanos… estamos dando pasos para atrás. Algunos de esos grupos de rock vasco llevan tocando desde los años más duros que vivimos aquí, y nunca hubo problemas.

¿Qué planes tiene para 2017?

Me acabo de incorporar a la tercera temporada de la serie 'Allí abajo' de Antena3, donde me he reencontrado con muchos amigos. Estoy con 'Bajo Terapia', una obra de teatro en Madrid que lleva más de un año y está funcionando muy bien. Ahora estamos con 'Igelak', que ya se puede ver en todos los cines… Me siento muy afortunado de trabajar en lo que me gusta.