Publicado: 12.02.2016 08:31 |Actualizado: 12.02.2016 08:31

El holandés inocente que pasó 12 años en prisión: "No voy a perdonar"

Romano Liberto Van Der Dusse salió el jueves por la tarde de la cárcel de Palma. Asegura que seguirá peleando para "limpiar" su nombre y que el Estado le indemnice.

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El ciudadano holandés Romano Liberto Van Der Dussen, encarcelado desde hace doce años, atiende a los medios tras salir de prisión. CATI CLADERA (EFE)

El ciudadano holandés Romano Liberto Van Der Dussen, encarcelado desde hace doce años, atiende a los medios tras salir de prisión. CATI CLADERA (EFE)

PALMA—. El holandés Romano Liberto Van Der Dussen, recuperó ayer, jueves, su libertad tras reconocer el Tribunal Supremo que no violó a una mujer en agosto de 2003 en Fuengirola (Málaga).

Tras doce años y medio en varias cárceles españolas, a las que era trasladado por su propia seguridad tras ser condenado por violación, Van Der Dussen salió de la prisión de Palma acompañado por una funcionaria de la embajada holandesa en Madrid, el capellán de la prisión, Jaume Alemany, y uno de sus dos abogados, que le han asistido gratuitamente durante estos años. En sus primeras declaraciones, de 42 años, aseguró que "luchará para limpiar su nombre" y recordó: "A veces no podía más, pensé en acabar con mi vida porque la vida así no es vida, es un infierno".



Eran exactamente las 17.02 horas de la tarde del jueves cuando Van Der Dussen cruzó la puerta del recinto penitenciario donde le esperaban un numeroso grupo de periodistas, un día después de que el Supremo anulara la pena de seis años por una de las tres agresiones sexuales por las fue condenado.

Los abusos a tres mujeres ocurrieron la madrugada del 10 de agosto de 2003 y Van Der Dussen continuará en España para "limpiar su nombre" porque es "inocente" de estos tres abusos sexuales, reiteró con un visible tono enfadado por "haber tirado 12 años y medio de su vida" detrás de los barrotes, según dijo.

Durante este tiempo jamás ha reconocido su culpabilidad por ninguno de esos delitos, ni ha querido hacer ningún curso carcelario de reinserción para violadores, lo que le ha supuesto que jamás haya podido disfrutar de un periodo de permiso. Hasta 32 peticiones le han sido denegadas.

Antes del juicio en el que fue condenado, explicó, tampoco se acogió a la propuesta de la Fiscalía de rebajar la condena por algo que no cometió. "No soy un depredador sexual", ha sentenciado.

"Es increíble lo que me han hecho y no voy a perdonarlo; voy a limpiar mi nombre porque no estamos en un país tercermundista, sino en un Estado democrático de derecho donde se debe respetar la dignidad inherente a un ser humano y sus derechos fundamentales"

A las puertas de la cárcel, este ciudadano holandés que ingresó en prisión con 30 años y ha salido con 42, reclamó una justicia, un gobierno, y unos políticos españoles "como Dios manda" porque "desde hace nueve años se sabe que soy inocente y no se ha hecho nada por mí".

Desde 2007, dijo Van Der Dussen, la Policía sabía que su ADN no coincidía con una de las mujeres violadas. Después, Mark Dixie, un preso británico que en septiembre de 2005 asesinó a una joven modelo inglesa de 18 años, reconoció ser el autor del delito del que Van Der Dussen ha sido absuelto.

Solo cuando "presionó" el Gobierno holandés se reactivó el caso, lamentó el ya expreso, quien anunció que reclamará una indemnización al Estado español, aunque dijo: "No hay dinero en el mundo para pagarme por no haber estado con mi madre antes de morir, cuando me necesitaba, ni con mi hija, a la que dejé cuando era pequeña". "Saben, me han jodido la vida", apostilló

Van Der Dussen seguirá viviendo en España para continuar "peleando" en los tribunales y que se reconozca su inocencia en los otros dos casos. "Quiero volver a Holanda con el nombre limpio; lo único que pido es que me hagan justicia", reiteró.

Sobre las mujeres que fueron objeto de abusos en la madrugada del 10 de agosto de 2003, que en su día creyeron que el agresor era él, respondió que son "víctimas" y que "todos podemos equivocarnos", si bien añadió que la Policía les "indujo".

Van Der Dussen ya ha pisado la calle sintiéndose una persona en libertad, pero seguirá reivindicado su inocencia. "No puedo vivir así, lo he pasado muy mal", concluyó.

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