Publicado: 07.09.2016 10:30 |Actualizado: 07.09.2016 14:05

Una iniciativa busca recaudar 6.000 euros para que Cruz Roja "deje de comerciar con la sangre"

La asociación Adecetma, que agrupa a los empleados del centro de transfusión de sangre, llevarán al Tribunal Supremo a la ONG y a la Comunidad de Madrid para rescindir la privatización de las donaciones de sangre.

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Maria Viedma y Deli Edreira, portavoces de Adecetma. Tras ellas el autobús de extracción de sangre que la Comunidad ha cedido gratuitamente a Cruz Roja.

Maria Viedma y Deli Edreira, portavoces de Adecetma. Tras ellas el autobús de extracción de sangre que la Comunidad ha cedido gratuitamente a Cruz Roja.

MADRID.- "¿Sabías que Cruz Roja cobra a la Sanidad Pública 67 euros por cada bolsa de sangre que tú donas?". Con ese encabezado presenta la asociación Adecetma (empleados del centro de transfusión de sangre de Madrid) su plataforma de crowdfunding con la que esperan recaudar 6.000 euros para llevar a la Comunidad de Madrid y a la Cruz Roja ante el Tribunal Supremo por lo que ellos consideran la "privatización de un servicio".

La asociación lleva casi tres años luchando para que la Comunidad rompa el contrato con la ONG, a la que en 2013 le cedió las labores de extracción de sangre en los autobuses situados en las calles de Madrid. La comunidad, entonces gobernada por Esperanza Aguirre, dio a Cruz Roja no solo el proceso sino también los medios.



"La gente tiene que preguntarse ¿qué pasa con nuestros impuestos?, ¿qué es esto de que cedéis de forma gratuita nuestros autobuses, nuestro material, a una empresa sin concurso público?" reclama María Viedma, una de las portavoces de la asociación.

Los aproximadamente 80 trabajadores públicos que se encargaban de esta labor tuvieron que ser reubicados. Sin embargo, algunos como los conductores de los autobuses fueron despedidos.

La comunidad de Madrid justifica el convenio en una "decisión política", según afirman desde Adecetma y critican que el contrato, firmado entre Javier Fernández-Lasquetty, entonces concejal de Sanidad de la comunidad, y Cruz Roja, estipulaba que la empresa debía entregar 140.000 bolsas al año a razón de 67 euros la unidad. Sin embargo, en los casi tres años que lleva vigente el contrato, la cuota nunca se ha alcanzado

"Cruz Roja nunca ha llegado a recoger las bolsas que se pactaron, y la comunidad, en lugar de rescindir el contrato lo que ha hecho es bajarle esa cuota en 20.000 bolsas", informa Deli Edreira, otra de las portavoces. "Están comerciando con nuestra sangre", asegura.

Crowdfunding para sufragar costes

Por ello, la iniciativa "Que no negocien con tu sangre" ya lleva recogidos más de 3.000 euros desde junio. Tienen tres días para recaudar un 46% más para poder conseguir su objetivo. "Necesitamos sufragar los costes de abogados, de tasas y no llegamos a todo", informa Deli. Sobre todo, después de que el TSJM decidiera que "la asociación no está legitimada a denunciar", según reza la sentencia. 

"Nosotros evidentemente no estamos de acuerdo con eso, hemos decidido ir a una instancia superior que es el Tribunal Supremo y estamos a la espera de que lo resuelva", explica Deli Edreira.

La recaudación de dinero en la plataforma Lánzate, no solo les ha permitido obtener dinero para seguir con la demanda, sino que también les ha aportado visibilidad: "antes te acercabas a alguien a contarle lo sucedido y podía haber incluso enfrentamientos verbales, porque no entendían que una entidad como Cruz Roja pudiera ser capaz de eso", asegura Deli, y María continúa, "está claro que todo se gana en los tribunales, pero si la gente se entera y deja de ir a donar a un sitio que no esté rodeado por la 'oscuridad' es muy importante".

El negocio de la sangre

"Cualquier persona que tenga relación con la administración pública sabe que esta paga tarde, mal y nunca", asegura Deli; sin embargo, matiza: "a Cruz Roja, con este tema de los autobuses, siempre le paga el 95% de la cuota a tiempo, cumpla o no las expectativas".

Por ejemplo, si Cruz Roja debe entregar al mes unas diez mil bolsas, aunque no las tenga, la Comunidad de Madrid le va a seguir pagando la misma cantidad de dinero. "Con nuestro dinero se está pagando por un servicio que no se ha suministrado, lo que es absurdo", denuncia Deli.

"Es un escándalo", afirma Deli, "estamos mezclando dinero con sangre y de la sangre depende la vida", sentencia.

El convenio entre la empresa y la comunidad se realizó en el contexto de las polémicas privatizaciones de los hospitales de Madrid. Finalmente, la comunidad dio marcha atrás, pero las portavoces opinan que las privatizaciones no se acabaron, sino que se encubrieron. "La Comunidad de Madrid sólo quería privatizar y empezaron por el centro de transfusión, y les vino muy bien para ver que pasaba poco a poco", opina María.