Publicado: 07.07.2015 11:57 |Actualizado: 07.07.2015 11:57

La OMS insta a los gobiernos a aumentar los impuestos al tabaco

Su recomendación principal es que al menos el 75 por ciento del precio del paquete de tabaco sea impuestos, según señala en un informe.

Publicidad
Media: 5
Votos: 1
Comentarios:
En el tiempo en que se tarda en leer este pie de foto una persona ha muerto víctima de las consecuencias del tabaquismo. /EP

En el tiempo en que se tarda en leer este pie de foto una persona ha muerto víctima de las consecuencias del tabaquismo. /EP

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha instado a los gobiernos de todo el mundo a aumentar los impuestos que recaen sobre la compra de cigarrillos y otros productos de tabaco para acabar con el tabaquismo, salvar vidas y generar fondos que ayuden a crear servicios sanitarios más fuertes contra esta epidemia.

Su recomendación principal es que al menos el 75 por ciento del precio del paquete de tabaco sea impuestos, según señala en un informe titulado 'La epidemia mundial de tabaquismo 2015', elaborado por la agencia de salud de Naciones Unidas, en el que demanda más implicación de los gobiernos, ya que considera que son pocos los que hacen pleno uso de los impuestos al tabaco para disuadir a las personas de fumar, así como pocos son los países implicados en estrategias que ayuden a la población a dejar de fumar.



"El aumento de los impuestos sobre los productos del tabaco es uno de las maneras más eficaces, y rentables, de reducir el consumo de productos que matan, a la vez que se generan ingresos sustanciales", señala la directora general, Margaret Chan, quien insta a todos los gobiernos "a ver la evidencia, no los argumentos de la industria, y adoptar una de las mejores opciones de política de ganar-ganar para la salud".

El informe se centra por tanto en el aumento de los impuestos sobre el tabaco. Aunque 33 países imponen impuestos que representan más del 75% del precio de venta de un paquete de cigarrillos, muchos países tienen muy bajas tasas de impuestos. Algunos no tienen impuesto especial sobre los productos del tabaco en absoluto.

Una muerte cada 6 segundos

La OMS calcula que una persona muere a causa de enfermedades relacionadas con el tabaco cada seis segundos más o menos, lo que equivale a alrededor de 6 millones de personasal año. Se prevé que el número aumente a más de 8 millones de personas al año en 2030 si no se toman medidas enérgicas para controlar el lo que llama una "epidemia de tabaquismo". Hay unos mil millones de fumadores en todo el mundo, pero muchos países tienen muy bajas tasas de impuestos del tabaco y algunos no tienen los impuestos especiales del tabaco en absoluto, señala en su informe la OMS.

El doctor Douglas Bettcher, director del Departamento de la OMS para la Prevención de las Enfermedades No Transmisibles (ENT), señala que mayores impuestos y precios del tabaco son métodos probados para reducir el consumo y promover el abandono del uso de productos de tabaco. "La evidencia de países como China y Francia muestra que el aumento de precios de los productos de tabaco vinculadas al aumento de los impuestos conducen a la disminución de la prevalencia del tabaquismo y el daño relacionado con el tabaco, como las muertes por cáncer de pulmón", afirma.

Por su parte, el doctor Vera da Costa e Silva, jefe de la Secretaría del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT), señala que la Convención ofrece políticas de los gobiernos para frenar el comercio ilícito de productos de tabaco para reducir la demanda y aumentar los ingresos fiscales por la venta de tabaco. "Los países deberían considerar la implementación de las disposiciones del Protocolo para eliminar el tráfico ilícito de productos de tabaco para enfrentar el mercado ilegal", añade.

El tabaco es uno de los cuatro factores principales de riesgo, detrás de las enfermedades no transmisibles, de la mayoría de los tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y pulmonares y la diabetes. En 2012 estas enfermedades mataron a 16 millones de personas menores de 70 años, con más de 80 por ciento de esas muertes en los países pobres o de ingresos medios.