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Unos 300 trabajadores de Vandellòs II protestan contra el posible cierre de Garoña

EFE

Unos 300 trabajadores de la nuclear de Vandellòs II se han concentrado hoy a las puertas de la central para reclamar la continuidad de la planta de Santa María de Garoña (Burgos), cuyo cierre podría decidir el Gobierno en un plazo de quince días.

Los trabajadores, convocados por el sindicato UGT y la Federación Española de Asociaciones Profesionales de Personal con Licencia de Operación de Centrales Nucleares (FELO), se han concentrado a las 10:30 horas de hoy ante la puerta de acceso al edificio de administración de Vandellòs II.

Allí se ha leído un manifiesto en contra de la posible resolución del Gobierno estimando el cierre definitivo de la central de Santa María de Garoña y su posterior desmantelamiento "al margen de las consideraciones técnicas del Consejo de Seguridad Nuclear", ha señalado Paloma León, delegada sindical de UGT.

Según los convocantes, los argumentos utilizados por los partidarios del cierre de Garoña "no están sustentados técnicamente", puesto que el informe del CSN "admite el alargamiento de vida de la planta por diez años más".

Además, estas razones "no suponen garantía alguna de mantenimiento de los puestos de trabajo en las actuales circunstancias de crisis y destrucción generalizada de empleo".

Para León, el cierre de Santa María de Garoña afectaría "muy directamente a la situación económica de las zonas de influencia" ya que la explotación de las centrales nucleares españolas "involucra, entre plantilla propia y de contrata, a miles de trabajadores, con sus respectivas familias".

La "promesa electoralista" del PSOE podría "dejar sin trabajo a muchas personas" -en la planta de Burgos trabajan unas 600 entre plantilla y contrata-, pese a "no existir razones técnicas que lo justifiquen" y "no haber planteada una alternativa de reindustralización de la zona", ha insistido León.

La sindicalista ha añadido que esta "amenaza" se extiende a las otras siete plantas en funcionamiento en España, entre las que se encuentran las tres centrales de Tarragona: Ascó I, Ascó II y Vandellòs II, cuya vida útil, en caso de que alcanzasen los 40 años, finalizaría en el 2022, 2025 y 2027, respectivamente.

Las tres plantas tarraconenses generan, entre la plantilla fija y los empleados de contratas, unos 1.400 puestos de trabajo, además de "centenares indirectos", según León.

Los trabajadores de los dos grupos de Ascó realizarán el próximo jueves, 25 de junio, una acción similar a la llevada a cabo hoy en Vandellòs.

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