Público
Público

Un avión con 228 pasajeros desaparece en medio del Atlántico

Dos españoles viajaban en la nave, un Airbus A330 de Air France que realizaba la ruta Río-París y atravesó una zona de tormentas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Un avión de la compañía Air France que cubría la ruta entre Río de Janeiro y París desapareció hoy de las pantallas de radar con 228 personas a bordo, dos de nacionalidad española. El aparato atravesó una zona de 'turbulencias fuertes' y tuvo su última comunicación con los controladores brasileños a las 3.33 (hora francesa y española), cuando iba a entrar en el espacio aéreo de Senegal, según el Comando de la Fuerza Aérea de Brasil. Poco después (a las 4.14) envió automáticamente una señal en la que comunicaba un fallo eléctrico en una posición alejada de la costa.

Air France ha informado de que en la lista de embarque había 61 franceses, 58 brasileños, 26 alemanes, nueve chinos, nueve italianos, cinco británicos, seis suizos, cinco libaneses, cuatro húngaros, tres eslovacos, tres noruegos, tres irlandeses, dos estadounidenses, dos españoles, dos marroquíes y dos polacos. También un pasajero de los siguientes países: Sudáfrica, Argentina, Bélgica, Canadá, Croacia, Dinamarca, Islandia, Estonia, Gambia, Holanda, Filipinas, Rumanía, Rusia, Suecia y Turquía.

Exteriores ha confirmado la presencia en la aeronave de dos españoles, un hombre y una mujer. Según la familia del primero, se trata de un ingeniero sevillano de nombre Andrés Suárez Montes. Nació en Marchena, tiene 38 años, está casado y trabaja para la empresa petrolífera brasileña Schlumberger.


Air France ha reconocido en un comunicado que fue informada de la existencia de una 'avería del circuito eléctrico' del Airbus A330-200, que tenía que haber aterrizado en París a las 11.14 horas. El avión 'atravesó una zona de tormentas con turbulencias fuertes', según un comunicado de la aerolínea. La emisora de radio France Info ha ido más allá al asegurar que el avión podría haber sido alcanzado por un rayo.

Fuentes aeroportuarias declararon por su parte que 'no hay esperanza' para el vuelo. Las autoridades francesas no hablan todavía claramente de que se haya producido un accidente fatal del avión, aunque todos los elementos disponibles apuntan a que es lo más probable y que el vuelo no fue desviado por la fuerza a otro destino. 

El ministro de Ecología y responsable de Transportes, Jean Louis Borloo, declaró que 'aparentemente' se debía excluir la hipótesis de que el avión hubiera sido secuestrado. 'Desgraciadamente, la hipótesis más trágica debe ser considerada', declaró el ministro a France Info.

Las autoridades de Marruecos han excluido ya que el avión haya caído en su espacio aéreo. Especialistas en navegación y control aéreo consultados en París manifestaron que es muy difícil que el avión hubiera podido perder el contacto con los radares por algún fallo técnico y no recuperarlo poco después, ya que hay maneras de restablecer ese control.

Afirmaron además que el control del vuelo hubiera debido ser retomado por responsables de Senegal y luego de España, que deberían haber asumido el relevo del seguimiento del avión antes de que entrara a ser rastreado por el control francés.

El avión, un Airbus A330 con 228 personas a bordo, partió de Río de Janeiro a las 19.00 horas del domingo (hora local) y tenía previsto aterrizar en el aeropuerto de Roissy Charles de Gaulle hacia las 11.15 hora local (09.00 GMT), donde se ha creado un gabinete de crisis.

Un portavoz de la Fuerza Aérea brasileña apuntó que está en marcha una misión de socorro. Según fuentes aeronáuticas, el contacto con al aparato se perdió cuando sobrevolaba una extensa área oceánica entre el archipiélago brasileño de Fernando de Noronha y la Ilha do Sal, perteneciente a Cabo Verde. Las operaciones brasileñas de búsqueda, a las que se han sumado tres navíos de Marina, se concentran en las aguas de Fernando de Noronha, a 540 kilómetros de Natal. Nicolás Sarkozy ha pedido 'hacer todo lo posible para localizar el avión de inmediato'.


Más noticias en Política y Sociedad