Público
Público

Berlusconi celebraba bodas falsas en el jardín de su mansión

El autor de las fotos dice que aún posee 5.000 más de las fiestas de Il Cavaliere

SANDRA BUXADERAS

Silvio Berlusconi no sólo se traía a decenas de chicas a su mansión de Cerdeña, algunas de ellas en vuelos de Estado, sino que incluso escenificó bodas falsas con alguna de ellas. Lo revela Antonello Zappadu, el fotógrafo que ha documentado en el periódico La Repubblica las fiestas en la mansión Villa Certosa del primer ministro.

El paparazzo asegura que las fotos que se han visto hasta ahora son sólo un aperitivo de las que están por venir, pues él se limitó a entregar a la Fiscalía las fotos que había tratado de vender a una de las revistas de Il Cavaliere y que fueron confiscadas a petición de Berlusconi. Pero hay más: tantas como 5.000, que están "en un lugar seguro", y saldrán a la luz "fuera de Italia".

Una de ellas, según Zappadu, revela el ambiente de galanteo y fantasía romántica organizados en su casa por el primer ministro italiano ante las jóvenes que se traía y a las que agasajaba con joyas y vestidos: "A finales de la primavera de 2008, en los jardines de la villa, hay una falsa boda entre Berlusconi y una chica. Hay ramos de flores y un grupo de chicas alrededor que aplauden, divertidas". Éste y otros juegos del primer ministro inmortalizados por Zappadu no son "picantes", pero sí "embarazosos políticamente", según explicó ayer el fotógrafo desde un juzgado de Cerdeña.

Allí, Zappadu está siendo juzgado por fotos anteriores a las de la fiesta a la que asistió una Noemí Letizia todavía menor de edad, o a las del ex primer ministro checo, Mirek Topolanek, tomando el sol desnudo. Se trata de imágenes que publicó la revista del corazón Oggi en 2007, en las que aparece el primer ministro italiano con chicas sentadas en sus rodillas. Entre ellas, Angela Sozio, una concursante de Gran Hermano que aspiraba a ir a las listas europeas pero que fue eliminada tras la fulminante carta de la mujer de Berlusconi, Veronica Lario, denunciando "la vergüenza" de la explotación política de la belleza femenina.

El pasado jueves, Lario volvió a reaparecer con una carta a Il Corriere della Sera para denunciar la campaña de desprestigio lanzada por la prensa afín a su marido tras su decisión de pedir el divorcio por los devaneos de Berlusconi "con jóvenes menores de edad".

El fotógrafo explica que en las fotos que ha tomado en los últimos tres años hay una tónica común: cuando no están tomando el sol en bikini o topless, las chicas visten trajes ajustados y altos tacones, incluso a horas centrales del día.

Zapaddu dice tener varias pruebas del uso de aviones estatales para uso privado del primer ministro, tomadas en el aeropuerto de Olvia. Pero las fiestas eran tan frecuentes que hay otras fotos de chicas que descienden del avión privado de Berlusconi o de alguno de sus helicópteros.

Mientras, Silvio Berlusconi se ha atrincherado en su mansión de Milán desde que reunió menos apoyos de los previstos en las elecciones europeas, lo que atribuye al caso que ya todos llaman Noemigate y a las fotos de Villa Certosa.

Más noticias de Política y Sociedad