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Borrell dice que "todo el mundo" sabía que los cargos de Hacienda invertían en bolsa

EFE

El ex ministro socialista Josep Borrell ha afirmado hoy que "todo el mundo" sabía que los ex altos cargos de Hacienda en Cataluña Ernesto Aguiar y Josep Maria Huguet invertían cuantiosas cantidades en bolsa y ha admitido que él mismo lo hizo, "invitado" por ellos, aunque sin obtener "un beneficio especial".

Borrell, ex presidente del Parlamento Europeo y que ahora dirige el Instituto Universitario Europeo, ha declarado hoy como testigo en el macrojuicio por el caso de corrupción en la delegación de Hacienda en Cataluña destapado a finales de los 90, un asunto que en 1999 forzó su dimisión como candidato socialista a la presidencia del Gobierno.

El propio testigo, que ha entrado en la Audiencia de Barcelona por una puerta lateral esquivando así las cámaras que lo esperaban en la entrada principal, ha reconocido que este caso le costó su carrera en el PSOE por su relación "personal y profesional" con los que fueran los dos principales imputados en la trama, el ex jefe de inspecciones en Cataluña Josep Maria Huguet y el ex delegado de Hacienda en esta comunidad Ernesto Aguiar, para quien la causa acabó archivándose.

Según Borrell, en esa época "todo el mundo" conocía las jugosas inversiones en bolsa de Huguet y Aguiar, quienes tenían más de 200 millones de las antiguas pesetas en cuentas en Suiza, suma que ellos mantienen procedía de sus negocios bursátiles pero que se investiga si fue fruto de los sobornos pagados por el Grupo Torras para obtener un trato fiscal de favor.

El ex ministro socialista, que fue Secretario de Hacienda entre 1984 y 1991, ha insistido en que se daba por hecho la lícita procedencia del dinero invertido por Huguet y Aguiar y también que los beneficios bursátiles eran declarados convenientemente a Hacienda.

"¿Cómo iba yo a saber que no los declaraban?", ha añadido el testigo, que ha reconocido que "evidentemente" ése era un hecho tan grave que habría permitido inhabilitarlos.

No obstante, según Borrell, en algún momento las inversiones de Huguet y Aguiar causaron cierta "inquietud" en el Ministerio de Hacienda, pero se consultó con los servicios jurídicos y éstos dictaminaron que no había incompatibilidad entre ese negocio bursátil privado y sus cargos en Hacienda.

De hecho, ha reconocido Borrell, él mismo invirtió pequeñas cantidades en bolsa porque lo "invitaron" a ello Huguet y Aguiar, aunque sin "un beneficio especial", una cuestión que acabó perjudicándole en su carrera política.

La declaración de Borrell ha dado así sustento a la coartada de Huguet acerca del origen bursátil de su fortuna en Suiza y a su argumento de que validaba sin apenas supervisar las inspecciones en empresas que acababan en actas de conformidad.

En este sentido, el ex ministro socialista ha añadido que, ante la falta de medios en Hacienda en esa época, la atención de las inspecciones se centraba en las actas de disconformidad, porque las que acababan en acuerdo, "cuanto más hubiera, mejor".

En la vista ha declarado hoy también como testigo Ernesto de Aguiar, que estuvo diez años imputado en esta causa hasta que en 2005 la juez instructora archivó las diligencias contra él.

Aguiar ha respaldado también la versión de Huguet y ha asegurado que las transferencias monetarias que el abogado y asesor fiscal del Grupo Torras Juan José Folchi, también procesado, efectuó en sus cuentas suizas procedían de unas ganancias bursátiles que el letrado le ayudó a ingresar.

Según Aguiar, esos beneficios fueron fruto de las ganancias obtenidas entre 1985 y 1987, mientras fue Delegado de Hacienda en Cataluña, y decidió evadirlos a Suiza junto a Huguet, a sabiendas de que ello podía constituir delito fiscal, porque el procesado tenía "un problema similar" al suyo y decidieron buscar una "solución conjunta" con la colaboración de Folchi.

El testigo ha añadido que presentó su dimisión como delegado de Hacienda en 1988 porque "tenía dos opciones": o renunciar al cargo o declarar el dinero en negro que tenía, lo que habría supuesto un "escándalo mayúsculo".

Ernesto de Aguiar no tuvo reparos en aceptar después el nombramiento de director general de Coordinación de las Haciendas Territoriales, porque, se ha justificado, "ese cargo no tiene ningún contenido fiscal".

El testigo, que ha sido sometido a un agrio interrogatorio por parte de la magistrada presidenta como si de un acusado más se tratara, ha insistido en que mientras dirigió Hacienda en Cataluña se dedicó siempre a tareas de "gestión y organización", por lo que nunca se interesó por cuestiones fiscales, ni habló nunca de las inspecciones con Huguet, que es "una persona muy reservada".

De esta manera, Aguiar ha negado cualquier trato de favor fiscal por su parte al Grupo Torras, pese a admitir su "buena relación" con Folchi, quien incluso le facilitó participar en un negocio bursátil que en poco tiempo multiplicó por cuatro su inversión inicial.

Sin embargo, para Aguiar, el asesor fiscal del Grupo Torras no le proporcionaba información privilegiada: "Eran sólo cosas que me podían ayudar", ha zanjado.

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