Público
Público

La constructora de Begar decide suspender pagos

La división adeuda casi 300 millones, mientras el grupo debe 560 millones

JUSTINO SANCHÓN

Begar, una de las mayores constructoras de Castilla y León, ha hecho realidad lo inevitable: este viernes presentó concurso de acreedores por "la situación financiera del sector de la construcción".

El empeoramiento de Begar empezó a vislumbrarse hace meses. La propia Junta de Castilla y León ha realizado operaciones para evitar convertirse en uno de sus acreedores. La constructora es una de las quince mayores de la región, con presencia en la gestión de hospitales o el control de medios de comunicación (dos periódicos, radio y la televisión regional). Sin embargo, el concurso de acreedores, con un pasivo de 297 millones, sólo afecta, de momento, a la división de construcción del grupo, que se dedica, principalmente, a las obras civiles. La deuda total del grupo asciende a 560 millones.

La empresa culpó este viernes a las entidades de crédito por "no apoyarle financieramente". El presidente del Grupo Begar, José Luis Ulibarri, fue imputado por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, en el caso Gürtel, y a raíz de ello los políticos que con anterioridad confiaron en Ulibarri le retiraron su apoyo, de forma que no ha conseguido contratos desde febrero.

En los últimos meses, el grupo ha mantenido un constante tira y afloja con diversos bancos, principalmente Banco Santander y Caja España, para refinanciar las deudas. Hace unos meses, estas entidades estuvieron cerca de llegar a un acuerdo con Begar, pero la ausencia de contratos hizo que la firma no se estampara, según ha sabido Público en fuentes económicas.

Ahora, la duda es cómo afectará esta caída a la posible unión entre Caja España y Caja Duero. Fuentes financieras aseguran que la deuda del grupo con Caja España supera los 100 millones, aunque la división que ha suspendido pagos le debería unos 25 millones.

 

Más noticias de Política y Sociedad