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Cuatro soldados turcos mueren al explotar una bomba por control remoto

EFE

Cuatro soldados turcos murieron hoy, y otro resultó gravemente herido, por el impacto de una bomba explosionada a control remoto supuestamente por rebeldes kurdos en el sureste de Turquía.

Según informaron las televisiones nacionales, las fuerzas de seguridad turcas han respondido con una operación masiva en la región.

Este ataque tiene lugar en medio de los esfuerzos del Gobierno de Ankara por encontrar una salida pacífica al sangriento conflicto que desde 1984 mantiene el Ejército turco con el ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Coincide además con la celebración hoy del festivo nacional "Día de la Victoria", el aniversario de la gran batalla que puso fin a la guerra de liberación turca en 1923.

El primer ministro, Recep Tayip Erdogan, canceló un gran concierto y otras actividades previstas para esta noche en Ankara con motivo de la celebración nacional, en señal de luto por los soldados asesinados.

La explosión por control remoto estuvo dirigida contra un grupo de soldados turcos que regresaban de una operación en Semdinli, una aldea de la provincia de Hakkari.

En declaraciones a las televisiones turcas, Muammer Turker, el gobernador de Hakkari, precisó que el explosivo fabricado a mano explotó cuando los soldados pasaban por encima de una trampa preparada, causando la muerte de cuatro soldados e hiriendo gravemente a un sargento.

Como respuesta, las fuerzas de seguridad ejecutaron una masiva operación ofensiva en la región.

Desde hace más de un mes en Turquía se está discutiendo una iniciativa del Gobierno para hallar una solución pacífica a la cuestión kurda mediante reformas democráticas.

El encarcelado líder del PKK Abdullah Ocalan entregó hace diez días su "hoja de ruta" a la administración de la prisión en la isla de Imrali, en el oeste del país, donde está detenido en régimen de aislamiento desde hace diez años.

Varios observadores habían advertido ya de la posibilidad de provocaciones por parte de ambos lados, tanto de los rebeldes kurdos como de determinados círculos turcos que no están de acuerdo con los debates actuales sobre una salida negociada al conflicto.

El PKK se alzó en armas en 1984, autoproclamándose representante de los cerca de 12 millones de kurdos que viven en Turquía.

Desde entonces, más de 45.000 fueron asesinadas en una guerra no declarada entre el PKK y las fuerzas de seguridad.

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