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Del primo de Rajoy al amigo checo de Aznar

El ex presidente del Gobierno se opone a destinar "cientos de millones de euros" a la lucha contra el calentamiento global, en la presentación de un libro negacionista del presidente de la República Checa

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El presidente de honor del Partido Popular, José María Aznar, reeditó hoy los argumentos del primo de Rajoy , abandonados por su partido durante la pasada campaña electoral, y cargó contra 'los abanderados del apocalipsis climático que exigen dedicar cientos de miles de millones de euros' a la lucha contra el calentamiento global. Para Aznar, 'en estos tiempos de amenaza de una nueva glaciación en la economía nacional', no tiene sentido destinar esos recursos 'a causas tan científicamente cuestionables como ser capaces de mantener la temperatura del planeta Tierra dentro de un centenar de años y resolver un problema que quizá, o quizá no, tengan nuestros tataranietos'.

El ex presidente del Gobierno hizo estas declaraciones en la presentación del libro Planeta azul (no verde), en el que el presidente de la República Checa y próximo presidente de turno de la Unión Europea, Václav Klaus, cuestiona la existencia del calentamiento global provocado por el hombre y compara al movimiento ecologista con el comunismo soviético.

Durante la presentación del libro, editado por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) , Aznar intentó desvincularse del negacionismo de Klaus. 'Václav, aunque solo soy un modesto editor, hay quien me atribuye la paternidad de tus ideas', explicó con una sonrisa desde el estrado, antes de etiquetarse a sí mismo de 'ecologista'. Sin embargo, a renglón seguido, el ex presidente elogió el rigor de la obra (que contiene imprecisiones científicas), y pidió al público que la comprara.

En su intervención, Klaus cometió uno de estos lapsus científicos al afirmar que 'el calentamiento global no es global, porque no se presenta en las zonas tropicales, sólo en las frías'. Según el consenso científico, el aumento de las temperaturas del planeta es, efectivamente, global, excepto en dos bolsas de enfriamiento, situadas en Groenlandia y la Antártida.

Curiosamente, la aseveración del presidente choca frontalmente con la opinión del coordinador del último programa electoral del Partido Popular. Juan Costa, uno de los apóstoles reclutados por Al Gore para difundir su mensaje, aseguró en plena campaña que 'el cambio climático es el desafío más global'. De hecho, en su Programa de Gobierno 2008, conocido paradójicamente como Las ideas claras, el Partido Popular afirma que el calentamiento global es 'un reto que afecta a la vida diaria de las personas' y añade que 'España no puede estar al margen' de este desafío.

El exabrupto de Aznar ha provocado el mutismo en las filas de su partido. Ni la representante del PP en la Comisión Mixta de Cambio Climático, María Teresa de Lara, ni el portavoz conservador en la comisión de Medio Ambiente en el Congreso, Carlos Floriano, han querido valorar las aportaciones de José María Aznar al debate sobre el calentamiento global. Según fuentes del PP, 'una cosa es FAES y otra el grupo parlamentario popular'. A pesar de esta supuesta separación, entre el público se encontraban varias figuras del PP, como la consejera de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, que sonrió cuando Aznar se dirigió a los asistentes mojados por la lluvia: 'Gracias por su presencia en este día de cambio climático en Madrid'.

 

José María Aznar citó ayer “dos ríos tan caudalosos como el Nilo que hace 15.000 años cruzaban el Sáhara y desembocaban en el Mediterráneo” para justificar sus dudas sobre el “origen antropológico” [en lugar de antropogénico] del cambio climático. Para Balairón, el dato de Aznar recuerda a la desecación del Lago Chad, esgrimida por Gore como ejemplo del calentamiento. Según el físico, “ninguno de los dos tiene nada que ver con el cambio climático actual”.

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