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El Festival de Bayreuth dice "Nein, Danke" al anillo del Nibelungo de Wenders

EFE

El Festival de Ópera de Bayreuth busca a un innovador para la escenificación de "El anillo del Nibelungo" que presentará en 2013, coincidiendo con el bicentenario del nacimiento de Richard Wagner, pero no está dispuesto a que Wim Wenders convierta la tetralogía del compositor en un film en 3D.

Las codirectoras y biznietas de Wagner, Katharina y Eva-Pasquier Wagner, rompieron las negociaciones con el cineasta, ante el propósito de éste de repetir el experimento de su último documental, "Pina", filmado en tres dimensiones, revelan hoy medios alemanes.

Fuentes del festival se limitaron a comunicar que Wenders no será el encargado de ese proyecto "por diferencias no subsanables", pero rehusaron dar detalles acerca de los motivos "por razones de confidencialidad".

Las negociaciones entre las biznietas de Wagner y Wenders se daban prácticamente por cerradas, y con éxito, el pasado febrero, cuando todo apuntaba que el cineasta dirigiría la nueva producción, anunciada como una de las obras estrella del bicentenario del nacimiento de Wagner.

Según publican hoy "Süddeutsche Zeitung" y "Die Welt", la buena armonía empezó a resquebrajarse en cuanto ambas partes entraron en los detalles técnicos y el cineasta apostó por llevar adelante el proyecto desde su perspectiva favorita, el cine.

Wenders, quien en la pasada Berlinale estrenó con éxito "Pina", el documental en 3D sobre la fallecida coreógrafa Pina Bauch, quería, al parecer, profundizar en la experiencia, ahora, desde Bayreuth.

Katharina Wagner, impulsora de la implantación de nuevas tecnologías, en principio se mostró encantada, puesto que encaja en su concepto de ofrecer los principales estrenos de la casa en versión CD y DVD, además de la proyección en directo en una explanada de la ciudad bávara para cientos de personas.

Wenders no veía posibilidades de ofrecer en la calidad requerida en esa proyección en directo, simultánea a la gala dentro del teatro fundado por Richard Wagner como escenario idóneo para sus óperas.

El cineasta consideraba que el producto no podía estar concluido para una proyección de esas características hasta 2015 o 2016. Es decir, dos o tres años después del gran estreno del bicentenario, lo que para la descendiente de Wagner quitaba relevancia al evento.

Una producción de estas características implicaba un coste, para el festival, de unos 3,5 millones de euros (unos 5 millones dólares), sólo asumible, según "Die Welt", si se podía ofrecer el gran espectáculo, al completo.

No es la primera vez, recuerda ese medio, que Bayreuth se queda en la recta final sin los servicios de un cineasta de talla internacional, después de que en 2004 Lars von Trier renunciara a estrenar un "Anillo" -previsto, entonces, para 2006- por desavenencias con la dirección.

El concepto del director danés implicaba ofrecer la tetralogía wagneriana en absoluta oscuridad, lo que al festival le pareció un proyecto que nacía muerto, desde la perspectiva de la escenografía.

La ruptura con Wenders coloca a las herederas de Wagner ante la necesidad de buscar, rápidamente, una solución de urgencia.

Fuentes del festival admitieron hoy que el tiempo apremia, aunque se da por descartado, según medios alemanes, que sea la propia Katharina Wagner quien asuma la dirección de la nueva producción.

El estreno de la nueva escenificación para la tetralogía, coincidiendo con el bicentenario, es el gran reto de las hermanas Wagner, quienes asumieron la dirección del certamen de manos de su progenitor Wolfgang Wagner, fallecido en 2010.

Con la fórmula de la dirección colegiada se zanjó un conflicto sucesorio que había sacudido la Verde Colina de Bayreuth, como se denomina el teatro fundado por Wagner, durante décadas y ahora se espera esa cita del 2013 como su gran reválida como renovadoras del legendario festival.

Gemma Casadevall

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