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Parte de la carne de caballo fraudulenta acabó en ONG's

El Gobierno descarga en las comunidades autónomas la decisión de hacer pública la lista de marcas infractoras

A. M.

Los alimentos que contenían carne de caballo de forma fraudulenta detectados en los últimos meses en España fueron donados en parte a ong's, según destaca el Gobierno en respuesta a la diputada de Izquierda Plural Laia Ortiz Castellví.

El Ejecutivo explica que el consumo de carne equina está autorizado en España, donde existe producción y se comercializa y exporta con normalidad. El problema surgió con productos que contenían la carne de caballo sin indicarlo en la etiqueta, lo que constituye un fraude pero no afectaba a la seguridad alimentaria, insiste el Gobierno.

A la pregunta de si los alimentos fueron retirados de los puntos de venta al público, la respuesta es que los operadores le dieron cuatro salidas: pasaron a informar correctamente en el envase de la presencia de carne equina y comercializaron normalmente el producto; lo donaron a ONGs para su consumo interno, informando previamente de la presencia de carne equina; destruyeron el producto; o lo devolvieron a la empresa proveedora.

Sobre la lista de marcas que cometieron el fraude, el Ejecutivo central se quita el muerto de encima y señala que deberán ser las comunidades autónomas las que informen cuando las multas sean firmes en vía administrativa, ya que tienen la competencia.

En muchos casos, los operadores realizaron una labor previa de recuperación del producto, bien por haber sido comercializado a sus clientes y todavía no vendido, bien por haber sido entregado a sus distribuidores y estar todavía en sus almacenes.

Los controles se realizaron de acuerdo a una recomendación de la Comisión Europea de febrero de 2013. Se realizaron 189 análisis en carne etiquetada como de ternera, y se detectaron 8 positivos de presencia de carne equina, concentrados en tres comunidades autónomas (en abril, el Ministerio de Agricultura habló de cuatro: Castilla-La Mancha, Murcia, Asturias y Castilla y León. Previamente se detectaron hamburguesas que contenían carne de caballo en varios puntos de Canarias, donde precisamente algunas ong's recclamaron que no se destruyeran sino que se las donaran.

También se hicieron controles de carne de caballo destinada al consumo humano para detectar la posible presencia de residuos del medicamento fenilbutazona, que está prohibido. Se realizaron 108 análisis, todos ellos negativos. La Comisión Europea evalúa realizar nuevas campañas de inspección pasados unos meses.

En su contestación, el Gobierno defiende que en España existe una amplia base legal que regula los requisitos de información a los consumidores y la trazabilidad en eletiquetado de productos alimentarios. 

 

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