Este artículo se publicó hace 16 años.
Las pilas "botón" son un peligro creciente para los niños
En Estados Unidos, losenvenenamientos pediátricos graves por ingerir una pilaaumentaron en los últimos 25 años, junto con el creciente usode las baterías "botón" de litio en una gran cantidad deproductos.
Cada año, la cifra de niños que mueren o sufren lesionesgraves se mantiene bastante baja, pero los casos severosrepresentan una proporción cada vez mayor entre losenvenenamientos con pilas botón, según publicó Pediatrics.
Eso destaca la importancia de mantener a las pequeñas pilaslejos del alcance de los niños, afirmó el equipo de TobyLitovitz, del National Capital Poison Center, en la ciudad deWashington.
Entre 1985 y el 2009, los centros de control deenvenenamiento en Estados Unidos registraron 59.535 casos deingestión de pilas botón. La incidencia anual varió sin unaumento en el tiempo.
Pero creció claramente la tasa de envenenamientos graves.Entre 1985 y 1987, el 0,06 por ciento de las ingestiones depilas botón era fatal o tenía complicaciones "mayores", comolesiones esofágicas tratadas quirúrgicamente que provocabancomplicaciones respiratorias y alimentarias prolongadas.
Eso aumentó casi siete veces entre el 2007 y el 2009,cuando el 0,44 por ciento de las ingestiones de pilas botónpasaron a ser fatales o graves.
Los menores de 4 años fueron las víctimas más comunes. Y encasi todos los casos con complicaciones graves, la responsableera la pila botón de litio de 20 milímetros (mm).
Las pilas botón se usan en una gran cantidad de productos,como cámaras fotográficas, controles remotos, relojes,audífonos, juguetes y hasta tarjetas musicales.
A diferencia de otras pilas botón, las de litio de 20 mmson más grandes (como la moneda de 1 centavo) y suelen quedartrabadas en el esófago (el tubo por donde pasa la comida).
Una vez ahí, la pila crea una corriente eléctrica que quemael tejido que la rodea. En cambio, las pilas que pasan por elesófago atraviesan el tracto digestivo sin producir lesiones.
El estudio reveló que, en la mayoría de los casos delesiones fatales o graves, nadie había visto al niño ingerir lapila. Y dado que los síntomas del envenenamiento no sonespecíficos (fiebre, vómito, pérdida del apetito y cansancio),los médicos no lo suelen diagnosticar correctamente.
El equipo de Litovitz revisó los registros de la Línea deEmergencia Nacional de Ingestión de Baterías y los casospublicados en la literatura médica. Identificó 13 casos fatalesy 73 casos graves entre 1977 y el 2009.
De las 13 muertes, nueve habían ocurrido entre el 2004 y el2009. En el 92 por ciento de los envenenamientos fatales ograves a partir del 2000, la causa había sido una pila de litiode 20 mm.
La dificultad para diagnosticar esos incidentes destaca laimportancia de la prevención, según el equipo.
Los autores recomiendan que los padres mantengan a laspilas y los objetos que las contienen lejos de los niños. En el62 por ciento de los casos, el niño había sacado la pila botónde algún objeto en el hogar.
Otro consejo es colocar una buena cinta adhesiva sobre latapa de las pilas de todos los objetos hogareños.
FUENTE: Pediatrics, junio del 2010.
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