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"La profesión médica está claramente dividida con el aborto"

Los abortos en menores sin que lo sepan los padres provocarán objeciones de conciencia, según la Organización Médica Colegial

HENRIQUE MARIÑO

La posibilidad de que las mayores de 16 años puedan abortar sin conocimiento de sus padres "va a ser un motivo de objeción de conciencia" entre la profesión médica, puesto que algunos profesionales se echarán atrás cuando vean que la paciente se trata, "más que de una mujer, de una niña". Así lo ha manifestado a Público.es el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, quien dejó claro que se trata de una cuestión "sustancial e importante" para muchos médicos desde un punto de vista moral.

"¿Cómo voy a hacer yo esto sin que lo sepan sus padres?". Esta hipotética pregunta podría estar, según Sendín, en la mente de algunos médicos una vez aprobada la nueva Ley del Aborto. "Con este tema hay que hilar fino", comenta el presidente de la OMC, porque las opiniones son diversas, pero en todo caso ese matiz aumentará las diferencias. "La profesión está claramente dividida". Urge, según él, regular la objeción de conciencia "con todo lo que tiene que ver con el principio y final de la vida: aborto, eutanasia, reproducción asistida...".

Sendín deja claro que la organización que dirige está a favor de que la mujer (la "niña", insiste él) decida si quiere o no abortar, al margen del deseo de sus padres. Pero que lo haga con el conocimiento de ellos "porque es algo muy doloroso, supone un trauma y genera mucho sufrimiento". Abortar, continúa, "no es un plato de buen gusto, pero en el caso de una niña, peor". Por ello, la familia tiene que estar ahí, respaldándola. "¿Quién va a ayudarla, cuidarla y protegerla?".

¿Es necesario que los padres lo sepan? ¿Tienen que estar siempre a su lado?

Una amiga no es suficiente. Abortar así sería como irse a Londres, pero de manera gratuita. Una amiga es una amiga, pero tiene su misma edad. He visto a muchas mujeres maduras sufrir por una intervención donde se combinan el miedo, la vergüenza, la cultura y las creencias. Es algo traumático, imagínate en el caso de una niña. Diga lo que se diga, la familia sigue siendo un colchón social. Pero la autonomía plena de la chica y el conocimiento de los padres no deben ser incompatibles.

¿Está preparada una persona de 16 años para tomar esa decisión?

Es muy difícil contestar a eso: unas sí y la mayoría no. Lo cierto es que ocurre. Una chica se puede ver asustada, angustiada e impactada... y toma la salida más fácil. Pero si es así, que lo sepan sus padres. La cuestión es proteger a la cría.

Por otra parte, hay que hacer un esfuerzo real para que la mujer esté informada y se trate de una acción responsable. Sería un pena que una mujer abortase, con el dolor de su corazón y en contra de su voluntad, porque no tuviese dinero para mantener al niño. Y eso pasa.

¿Cómo han reaccionado los médicos ante esta novedad? ¿El sector progresista ha...?

No se trata de conservadores o progresistas. Hay compañeros muy progresistas para unas cosas y para otras no. A los médicos, con el tema de la muerte, se nos rompe un poco la cabeza. Nos sienta mal, porque entra en contradicción con los esfuerzos que hacemos para mantener viva a la gente. La tolerancia respecto a las cuestiones que tienen que ver con la vida y la muerte es la gran asignatura pendiente.

En todo caso, me temo que va a ser motivo de objeción en algunos casos. Moralmente, es un tema sustancial e importante para algunos profesionales. La profesión está claramente dividida: unos lo ven como un servicio que prestar y otros, debido a sus propias convicciones, no se lo permiten. Hay que regular cuanto antes la objeción de conciencia.

¿Por qué se equivoca el Gobierno al tratar el aborto desde Igualdad y no desde Sanidad?

Lo de la igualdad está muy bien, pero si no tenemos salud no tenemos igualdad. Éste es un problema sanitario. La igualdad no puede llegar por decreto, pero la salud sí se puede perder. Debe prevalecer el derecho a sufrir lo menos posible.

¿Cree que la píldora del día después fomenta el sexo inseguro?

La población joven está más informada pero no necesariamente mejor educada. Alejarla del sistema sanitario y los centros de salud nos parece un poco disparatado y no es lo más adecuado, al igual que prescindir de los métodos anticonceptivos de barrera. Con esta ley, cualquiera puede ir a comprar la píldora varias veces a varias farmacias, pero hay que pensar que se trata de un medicamento. La adquisición libre me parece un exceso. En otros países también es así, pero en ellos no hay botellón...

Por otra parte, tendríamos que cambiar la terminología y no llamarla píldora del día después, porque a lo mejor el día después es muy tarde. Cuanto antes se utilice, mejor.

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