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Rouco anuncia que el papa Francisco quiere venir a España en 2015

Con motivo del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. El Pontífice ha denunciado hoy en el Vaticano a los religiosos incoherentes con la denuncia de la pobreza, que conducen "el último modelo de coche&quo

PÚBLICO / EUROPA PRESS

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Antonio María Rouco Varela, ha asegurado esta mañana que "el Papa quiere" venir a España para celebrar el quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, que se cumple el 28 de marzo de 2015. El cardenal ha garantizado que Francisco "vendrá de muy buena gana" y sólo falta "que configure su programa para saber cuándo y cómo".

Rouco ha hecho estas declaraciones a la corresponsal en Roma de la cadena Cope, propiedad de los obispos españoles, ya que se encuentra en la capital italiana participando en distintas reuniones como miembro del Consejo de Cardenales para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede, y como miembro de la Congregación de Obispos.

El viernes pasado, Rouco se reunió durante hora y media en audiencia privada con el Papa en el Vaticano y le trasladó la invitación española para que el Pontífice visite nuestro país en 2015 para conmemorar el 500 cumpleaños del nacimiento de la santa de Ávila, invitación que ya le había sido trasladada a Benedicto XVI antes de su retirada.

El papa Francisco ha mencionado en varias ocasiones a Santa Teresa esta mañana, delante de 6.000 seminaristas y novicias congregados en el Vaticano. A ellos les ha trasladado, asimismo, que le duele ver a un cura o a una monja "con el último modelo de coche", y ha apuntado que han de ser "coherentes" con la pobreza.

"Cuando vemos que el primer interés de una institución parroquial o educativa es el dinero, esto es una gran incoherencia", ha señalado el pontífice a lo largo de su discurso, de una hora de duración, en el que también indicó que el coche "es necesario", pero insistió en que es mejor un vehículo "humilde". "Si os viene la tentación de un buen coche, pensad en los niños que se mueren de hambre", ha añadido.

En su homilía, el Papa dio la bienvenida a los seminaristas y a las monjas y les recordó que si la Iglesia es "la esposa de Cristo", ellos constituyen "el momento del noviazgo, la primavera de la vocación, la estación del descubrimiento, de la prueba y de la formación".

Les recordó que la palabra de Dios nace de la misión y ésta parte "de una llamada" que hace el Señor. "Quien es llamado por Él, lo es para ser enviado", ha argumentado, al tiempo que ha indicado que los puntos de referencia de la misión cristiana son la alegría de la consolación, la cruz y la oración.

El Pontífice resaltó ante su audiencia que la evangelización "se hace de rodillas" e instó a los seminaristas y a las monjas a ser "siempre" personas de oración.

Además, subrayó que la difusión del Evangelio "no está asegurada ni por el número de personas, ni por el prestigio de la institución, ni por la cantidad de recursos disponibles". "Lo que cuenta es estar imbuidos del amor de Cristo, dejarse conducir por el Espíritu Santo, e injertar la propia vida en el árbol de la vida, que es la Cruz del Señor", ha concluido.