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Sarkozy y Hollande basculan su fuerza a una semana de los comicios

El candidato socialista afirma que, si gana, Francia "será más fuerte que los mercados", mientras el aún presidente propone abrir un debate sobre el papel del BCE

PÚBLICO.ES / EFE

La campaña electoral en Francia ha entrado en su fase final. Dentro de una semana millones de franceses opinarán en las urnas acerca de quién es, en su opinión, el candidato capaz de presidir el país durante los próximos cinco años. Por eso, los dos principales aspirantes a ese cargo, el socialista François Hollande y el conservador Nicolas Sarkozy, están dispuestos a echar el resto en los próximos siete días. En ese último esfuerzo, ambos candidatos han querido hacer una muestra de fuerza con sendos mítines al aire libre en París. 

Hollande, que parte como favorito de las encuestas para la segunda vuelta, ha escogido una explanada junto al castillo de Vincennes, al este de la ciudad, donde se han reunido decenas de miles de personas. Algunas fuentes apuntaron incluso a 100.000. Durante su discurso, de marcado perfil económico, ha asegurado que si gana las elecciones será "el presidente de una Republica que sea más fuerte que los mercados". 

En ese camino, ha dicho, su partido tiene propuestas "que permiten cumplir los compromisos y al mismo tiempo abrir el camino a la Justicia, la solidaridad y la juventud". El socialista se ha presentado como el único capaz de abrir una nueva vía en el país, y aseguró que si los franceses le dan su confianza será el presidente del final de los privilegios".

"A Francia no solo la ha debilitado la crisis, sino toda una serie de políticas incoherentes", ha señalado durante el mitin, en el que ha insistido en que está preparado para presidir el país y hacer frente a los "inmensos desafíos" que eso comporta. Hollande ha rechazado, en ese sentido, "que mientras algunos se enriquecen sin límites la pobreza se agrave y que la precariedad se amplíe".

Sarkozy optó, por su parte, por la plaza de la Concorde, donde reunió a un número similar de simpatizantes que su principal contrincante político. Allí, el todavía presidente francés ha anunciado que si resulta vencedor de los comicios propondrá cambios a nivel europeo. 

"Quiero plantear no solo el problema de las fronteras sino también el del rol del BCE. Es una pregunta que no podemos eludir, porque si Europa no quiere quedarse atrás en la economía mundoal, debe absolutamente restablecer el crecimiento", ha asegurado. Como "europeo convencido" que se declaró, Sarkozy ha señalado que es consciente de los obstáculos, pero ha recalcado la necesidad de llevar a cabo las mencionadas reformas "porque no hay opción entre la deflación y el crecimiento".

"No hay un tema tabú ni un debate prohibido. Se nos dijo que el BCE no podía intervenir para salvar el euro, que la gobernanza económica era imposible, que la cuestión de las fronteras era tabú..." ha añadido. Pero ha insistido en que si se construyó Europa fue para "protegerla". "No para destruir nuestra civilización", ha dicho. 

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