Público
Público

Taxi a mano en todo el mundo

Drivania International ofrece servicio de chófer y vehículo para traslado de ejecutivos en todo el mundo

David Martínez

Una multinacional española trasladó durante una semana a un grupo de directivos desde Barcelona hacia Dubai, la ciudad del auge económico de Oriente Medio en los Emiratos Árabes Unidos. Una vez pisado territorio árabe y sin hablar el idioma local, fueron recibidos por una cohorte de vehículos y chóferes que les acompañaron a sus lugares de reunión.

La organización de aquella logística de transporte privado no corrió a cargo de una empresa local ni estadounidense, sino de la empresa catalana Drivania International, fundada en el trastero de una oficina en 2001 por los hermanos Martret en Sant Cugat del Vallès (Barcelona). La empresa que hoy dirige Gerard Martret, junto a sus hermanos Igor y Osvald, factura tres millones de euros.

Ocho años después de su creación, Drivania organiza los traslados en coches de diferentes gamas (desde un Audi, e incluso un lujoso Rolls Royce,hasta la gama más económica low cost de Peugeot) alquilados por directivos y empresarios en sus traslados en más de 450 ciudades de todo el mundo. Da trabajo a 2.000 chóferes autónomos (todos hablan inglés), 14 personas en plantilla y cuenta en su cartera de clientes con más de 1.500 empresas.

"Empecé en este negocio gestionando la gira española de la cantante Mariah Carey, logré encontrar conductores y vehículos y facturé 24.000 euros. A partir de ahí creamos Drivania para erigirnos como un servicio de taxi personalizado que ahorra pérdidas de tiempo y dinero cuando el directivo necesita un transporte personalizado en su lugar de destino", asegura Gerard Martret.

Drivania no dispone de flota propia, sino que son los chóferes los que se ocupan de los vehículos y su mantenimiento. Estos conductores autónomos le garantizan a la firma una clientela todo el año y a estos una oferta global con las mismas garantías. "El tiempo es oro para muchos directivos y más en estos tiempos de recortes", prosigue Martret. Una semana en un miniautobús, con chófer y traslados incluidos, cuesta alrededor de los 2.000 euros. Y en un vehículo de clase media con conductor cerca de 3.500 euros.

Las nuevas tecnologías han permitido a los gestores de Drivania gestionar desde un punto toda su oferta. La intención de Martret es crear una empresa mundial de taxis personalizados para directivos. Para ello ha desarrollado un importante sistema tecnológico, que se llama Route Box, en el que ha participado el prestigioso centro MIT de EEUU, en el que para cada cliente se organiza un sistema de reservas a través de teléfono móvil. Es decir, la secretaria del directivo conoce todos los itinerarios y los coches con chóferes disponibles en la zona de viaje para organizar mejor y sin errores el transporte del ejecutivo una vez llegue a destino.

"Todos los chóferes, incluso en los países menos desarrollados, tienen su móvil y se les puede contactar en cualquier momento", explica Gerard. "En los próximos años, este tipo de negocio dará mucho que hablar", avanza. "Nuestro ejemplo no tiene que ser un caso aislado, se trata de aprovechar cosas reales y tangibles y utilizar las nuevas tecnologías de la información para aplicarlo," añade.

El primer año llegaron a estar presentes en 20 ciudades españolas. Luego empezó la internacionalización: Tailandia, China o Emiratos Árabes Unidos. Además de su central de Barcelona, la empresa familiar ha abierto delegaciones comerciales en Madrid y París y tiene previsto a medio plazo desembarcar en Nueva York, Shanghai,Londres y Fráncfort.

Con los años, sus servicios se han ampliado e incluyen desde el traslado del aeropuerto hasta servicio por horas y traslado de grupos en vehículos paraconferencias.

 

Más noticias de Política y Sociedad