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La flota clandestina china del calamar en Corea del Norte, detectada por satélites

Los satélites revelan la pesca sin ley del calamar volador por parte del gigante asiático en aguas norcoreanas.

Pesquero chino con centenares de bombillas para pescar el calamar, refugiado del mal tiempo en el puerto surcoreano de Sadong./ ULLEUNG-GUN
Pesquero chino con centenares de bombillas para pescar el calamar, refugiado del mal tiempo en el puerto surcoreano de Sadong./ ULLEUNG-GUN

MALEN RUIZ DE ELVIRA

Centenares de barcos están pescando el calamar sin ningún tipo de control en aguas sin ley, reclamadas en su mayor parte por Corea del Norte. Un estudio ha combinado por primera vez varios tipos de datos suministrados por los satélites con la observación directa para cuantificar el alcance de estas operaciones. La mayoría de los barcos son de origen chino, aunque muchos no ostentan pabellón alguno ni hacen pública su posición como exigen las normas marítimas internacionales para evitar colisiones. China no tiene acceso directo a la costa en esa zona, que era hasta ahora una de las más opacas para los observadores, dada la tensión geopolítica y que varios países se disputan las aguas.

"La flota implicada en esta pesca ilegal es la tercera parte de toda la flota china de pesca de altura", explica Jaeyoon Park, investigador de la organización Global Fishing Watch y coautor del estudio que se publica en Science Advances. "Se trata del mayor caso de pesca ilegal realizada por barcos de un solo país en aguas de otro país".

El estudio ha combinado imágenes de alta resolución y datos de radar para identificar durante 2018 a 580 pares de arrastreros en aguas norcoreanas. La información suministrada por los satélites que detectan luces nocturnas ha permitido seguir a unos 3.000 pesqueros norcoreanos, en aguas rusas, y a más de 130 grandes barcos chinos con fuerte iluminación para atraer al calamar, en aguas norcoreanas. La ausencia de datos de los sistemas de identificación automática de estas naves también se ha tenido en cuenta.

Es la primera vez que la combinación de esta información con programas de inteligencia artificial permite seguir a los navíos pesqueros que no hacen pública su posición, asegura la organización, que ha trabajado con científicos de Corea del Sur, Japón, Australia y Estados Unidos y datos de numerosos satélites. Es posible que los barcos chinos cumplan con las normas de su país, pero sus datos no se hacen públicos.

Se estima que los más de 700 barcos de origen chino localizados tanto en 2017 como en 2018 han capturado más de 160.000 toneladas de calamar volador japonés o del Pacífico, equivalentes a la suma de las capturas de las flotas de Japón y Corea del Sur en aguas propias en esos años, según los investigadores. Las capturas han descendido un 80% desde 2003, aseguran estos países, que creen que la sobrepesca es un hecho y que la población de esta especie muy valorada en la región está en peligro de colapso. La opacidad en la zona ha impedido hasta ahora estimar las existencias totales para establecer medidas de manejo del calamar volador. Las limitaciones que Corea del Sur impone a sus propios barcos, por ejemplo, parecen ilógicas en este escenario.

La presencia china data de al menos 2004, pero el país no da información desde 2016 y se supone que en la actualidad se aprovecha de las sanciones impuestas desde 2017 por la ONU a las exportaciones norcoreanas, siendo el calamar una de las más importantes, señalan los investigadores. El Gobierno chino lo niega, pero lo observado es que ha desplazado a los pequeños pesqueros norcoreanos de madera, que ahora faenan en las adyacentes aguas rusas. Y eso a pesar del peligro que implica no estar preparados para grandes desplazamientos, explican las autoridades de Japón, país es testigo de numerosos naufragios.

La ONG Global Fishing Watch tiene como objetivo mejorar la sostenibilidad de los océanos mediante el aumento de la transparencia, para lo cual pone los datos que obtiene a disposición de cualquier interesado. Es fruto de la colaboración desde 2015 de Oceana, Sky Truth y Google.