Estás leyendo: Juegos para ejecutivos

Público
Público

Juegos para ejecutivos

Un juego de aventura en la Venecia comercial desarrolla las habilidades directivas 

MIGUEL ÁNGEL CRIADO

Corre el año 1497. Venecia, con sus 3.000 navíos, que unen las orillas occidental y oriental del Mediterráneo, es la mayor potencia marítima de Europa, la cuna del capitalismo comercial. ¿Qué mejor sitio que la ciudad de los canales para ambientar un videojuego donde el fin es hacer fortuna con el flete de barcos? Esa es la misión aparente de Navieros, aunque en realidad lo que busca es hacer mejores a los ejecutivos de las empresas de hoy.

La firma Jabary Consulting, especializada en el desarrollo de habilidades directivas, venía observando que los empresarios y directivos que acudían a sus cursos se aburrían, no le sacaban todo el jugo a las clases. A la consultora se le ocurrió entonces llevar esos mismos contenidos a un videojuego; convertir en una aventura interactiva la práctica de la negociación empresarial.

La elección de la Venecia de principios del Renacimiento tiene su lógica. Como explicó Ibrahim Jabary, director de la consultora, en la reciente presentación, “la decisión se debe a la relevancia en la historia mercantil que ha tenido la capital del Véneto”. No en vano, la ciudad de Marco Polo fue el centro comercial más importante de la época. El negocio bursátil, los préstamos bancarios y los acuerdos comerciales estaban allí a la orden del día 150 años antes de que las ciudades holandesas inventaran el capitalismo.

La época histórica en la que está ambientado el juego, realizado con tecnología flash, pretende además “alejar a los alumnos del día a día de su trabajo”, sostiene Jabary.

Vecchio, el protagonista

El protagonista de Navieros es Carlo Vecchio, un joven emprendedor con el sueño de crear un emporio naval, pero sin dinero. Ese es el reto que el juego plantea a los ejecutivos, ponerse en la piel de Vecchio y conseguir que alguien les financie la compra de barcos, la apertura de nuevas rutas comerciales, además de decidir qué mercancías son más rentables. Para ello, el videojuego les permite entablar negociaciones con banqueros para conseguir un préstamo. La negociación es dura y está basada en las clases preparadas por la consultora. En total, existen siete negociaciones distintas.

Los personajes con los que se va a encontrar Vecchio son variopintos, como lo son también los escenarios. Al comenzar el juego, un mapa muestra las distintas zonas de la ciudad (mercado, arsenal, puerto, plazas) y la situación del resto de personajes con los que el aprendiz de capitalista naviero ha de lidiar. Así, por ejemplo, puede ir a buscar a la bibliotecaria, que le puede facilitar información y datos reales que podrá usar en sus tratos. Quiera o no, también tendrá que entablar negociaciones con sus empleados y clientes, como un duro comerciante de vino que quiere llevar una carga a Alejandría sin participar en la financiación de la expedición. La presencia de una misteriosa y rica condesa refleja, según explica Maider Apraiz, de Jabary, “la importancia que tuvieron algunas mujeres muy poderosas en la Venecia de entonces”.

Espiar al vecino

En todo momento, los jugadores pueden espiar y ver la puntuación de sus compañeros de clase. Para espolearles, pueden seguir cómo va creciendo su casa en tamaño y lujo, a medida que los negocios les salen bien, o cómo mengua, si alguna negociación no termina como esperaban.

Además de negociaciones, Navieros cuenta con la presencia de personajes históricos que, a modo de clases magistrales, aconsejan a Vecchio. Dos de ellos son los grandes protagonistas del Renacimiento italiano en las artes y la política: Leonardo da Vinci y Nicolás Maquiavelo. Además, el jugador tiene la constante compañía de Piero Fabani, un sabio mentor que le irá orientando ante las dificultades.

Navieros es sólo el primer paso en el campo de los serious games (juegos serios) de Jabary Consulting. Han creado una división, Gamelearn, con la que pretenden ir diseñando nuevas aventuras para directivos.

Los serious games (o juegos serios), pueden definirse como aquellos juegos en los que el entretenimiento no es un fin en sí mismo, sino un medio para enseñar o desarrollar alguna habilidad o capacidad. Aunque los juegos educativos orientados a los niños son los más conocidos, la práctica totalidad de las actividades humanas públicas tienen su reflejo en el mundo de los videojuegos. Los juegos de simulación, como el ‘Flight Simulator’, para tripular naves, son la segunda categoría más popular.

Como en otras facetas de la tecnología, EEUU es el país pionero en esto de jugar en serio. Su ejército es uno de los organismos que más lejos ha llegado en el uso de los videojuegos. ‘America’s Army’, por ejemplo, fue lanzado en 2002 por el ejército de EEUU. Con él, los civiles pueden familiarizarse con las tácticas y normas de actuación en combate de los militares. Pero también hay una versión más privada, de uso exclusivo para entrenar a los soldados antes de ir a conflictos bélicos como el de Irak. La publicidad, la gestión de organizaciones, campañas sanitarias o el manejo de departamentos públicos están en la lista de las habilidades que se aprenden jugando.