Por qué la participación de las mujeres en la ciencia mejora la calidad del conocimiento
Diferentes proyectos buscan reducir la brecha de género en la representación mediática de voces científicas, mientras que otros sirven como ejemplo de mujeres que lideran la investigación y la enseñanza.

Madrid--Actualizado a
Las mujeres representan aproximadamente el 39,6% del personal investigador en España, según informa el Ministerio de Igualdad. Pero su presencia desciende de forma significativa en las categorías superiores de la carrera científica y en los puestos de mayor responsabilidad. Las ciencias, como ningún otro modo de conocimiento, son inocentes ni neutrales. Quién hace ciencia también determina los resultados y las conclusiones de la misma. La participación de mujeres en la investigación es, además de un valor en sí mismo, una ventaja para desarrollar teorías y saberes más solventes en el análisis del mundo. Este miércoles, 11 de febrero, tiene lugar el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia con el objetivo de crear conciencia sobre el papel que juegan ellas en este ámbito.
"Garantizar la igualdad efectiva en la ciencia y la innovación no es solo una exigencia de justicia social, sino una condición imprescindible para el progreso científico, el desarrollo económico y la calidad democrática de nuestro país", afirma una declaración aprobada este martes en el Consejo de Ministras y Ministros. No son pocos los proyectos científicos que lideran mujeres. Uno de ellos es la organización catalana Hypatia Mars, liderada íntegramente por mujeres que impulsa la investigación espacial e inspira a las futuras generaciones dando visibilidad al talento femenino.
El grupo ha anunciado de manera reciente la misión Hypatia III, que simulará una misión a Marte en una base ártica en verano de 2027. Las integrantes son Laura González, Lucia Matamoros, Maria Lastra, Qi Gao, Anna Sabaté, Roser Bastida, Andrea Jaime, Carlota Keimer y Marta Milà. Junto a ellas, Estel Blay será la comandante del equipo. La estación donde se realizará la investigación "se encuentra en Devon Island, la isla deshabitada más grande del mundo", indica Blay a Público. Este lugar solo acepta tres misiones al año y la catalana será una de ellas. En los 25 años de historia, esta "es la primera que se que se realiza íntegramente por mujeres y es la primera que cuenta con tripulación española".
El grupo Hypatia está conformado por astronautas análogas, es decir, científicas que hacen pruebas de material, experimentos o simulan situaciones de riesgo en lugares remotos y extremos de la Tierra para que puedan ser de utilidad en misiones en Marte. En las instalaciones del Ártico, estudiarán el deshielo estacional y los movimientos del terreno, así como el envejecimiento celular, que en el espacio se ve acentuado por la radiación.
Promocionar la ciencia entre las niñas
"No podemos ignorar a la mitad del planeta", reivindica la comandante. Por este motivo, la participación de la mujer en la ciencia permite resolver determinadas cegueras epistémicas en la generación de conocimiento. "Las investigaciones sobre el cuerpo de la mujer añaden conocimiento, datos e información sobre lo que le pasaría en una futura misión", explica. Además, también aprecia un segundo ángulo: "visibilizar el rol de la mujer en en la ciencia y en la tecnología", lo cual sirve como referencia también a las niñas en su búsqueda de aspiraciones profesionales.
En este objetivo trabaja también la escuela virtual InGenias. La ingeniera Paula Nieto creó este proyecto en el año 2021 con la intención de acercar las matemáticas a las niñas. "Al ir encontrando su propia manera de estudiar y de comprender, con ejercicios y mujeres que las inspiran, nuestras estudiantes aumentan su interés, ya no solo por las materias que impartimos, sino también por los estudios y el aprendizaje en general", cuenta Nieto en un comunicado.
Esta escuela acoge a las jóvenes que todavía no confían en su capacidad para desenvolverse con seguridad en matemáticas y ciencias. "Así, la escuela suple una necesidad que preocupa a Europa desde hace décadas y que los datos muestran que no mejora: revertir la brecha de género en los ámbitos científico-tecnológicos", señala la ingeniera.
"Hay una diferencia muy grande entre afrontar las matemáticas con estrés, miedo, rigidez y sin referencias, a hacerlo con sentido, seguridad, confianza, y desde la diversidad. Si esto se atiende a tiempo, puede servir para que muchas más quieran contribuir con su trabajo a transformar las nuevas tecnologías y se atrevan a ser las pioneras del mañana en cualquier ámbito", añade.
Las científicas en los medios de comunicación
La participación femenina en la ciencia es un objetivo que debe trabajarse desde las infancias y en la educación. Pero también el ámbito de la comunicación juega un papel importante, una vez estas niñas se han formado y convertido en científicas que participan en diferentes grupos de investigación. Cuando los medios consultan personas expertas en temas concretos, como la crisis medioambiental, es importante que se escuchen voces plurales. Y en este sentido, escucharlas a ellas –y no solo a ellos– puede ser una tarea difícil.
Para combatir este problema, un grupo de científicas y comunicadoras en el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) han creado Esfera Climática, una red de portavoces científicas sobre cambio climático que une a medios de comunicación con investigadoras relevantes para aumentar la cobertura mediática del cambio climático en España, poniendo especial énfasis en las voces femeninas. "Hay una falta de mujeres científicas que participen en los medios de comunicación", declara a Público Andrea Arnal, encargada de facilitar el nexo entre expertas y periodistas.
Que las mujeres tengan espacio en las informaciones científicas no es –solo– una cuestión de representación, sino de incorporar un enfoque de género y entender de qué manera nuestras identidades condicionan nuestras vidas. En este sentido, Arnal pone de relieve la gestión de riesgos y el modo en el que influyen los desastres causados por fenómenos meteorológicos extremos. "La investigadora Carmen Grau aporta esta mirada de futuro en la gestión de los desastres, y cómo una inundación puede generar un problema en un territorio, pero además las mujeres lo sufren de una manera diferente", menciona.
La presencia de mujeres científicas
Andrea Arnal reconoce que no siempre es fácil conseguir que las expertas se pongan a disposición de los medios. Considera que puede haber problemas en la conciliación con los cuidados y otros trabajos invisibles, que todavía recaen sobre ellas. Este problema se agudiza especialmente en la cobertura de emergencias, como inundaciones, incendios o accidentes en infraestructuras. "Se autoperciben como que no tienen capacidad suficiente para abordar estos temas cuando hay falta de información o de tiempo", señala.
Coincide con este análisis Patricia Horrillo, experta en comunicación y fundadora de Wikiesfera, una comunidad que enseña a mujeres a editar en Wikipedia y que también promueve la información de y sobre ellas en la enciclopedia digital. En este sentido, problematiza "quién da la cara" en los equipos mixtos. "En las investigaciones científicas se visibilizan portavoces. Y muchas veces las mujeres se quitan del foco, otras directamente no se les da", valora.
"El problema es que hay mujeres que hacen investigaciones increíbles, pero sin proyección pública. Necesitamos que se divulgue sobre lo que ellas investigan y hacen", reclama. Horrillo subraya que esto es importante porque Wikipedia requiere de fuentes secundarias para cumplir con sus criterios de neutralidad. De otro modo, solo queda "un currículum", es decir, una fuente primaria que resulta insuficiente para crear entradas sobre el trabajo de estas mujeres.
Horrillo recuerda el caso de Donna Strickland. En el año 2018 se convirtió en la tercera mujer de la historia en lograr el Premio Nobel de Física –tras Marie Curie y Maria Goeppert-Mayer–. Este enorme hito, sin embargo, le costó menos que conseguir tener una entrada en la Wikipedia, la cual no se creó hasta 90 minutos después de su nombramiento. La fundadora de Wikiesfera explica que esto se debió a que no contaba con estas fuentes secundarias, necesarias para poder crear perfiles enciclopédicos.
Todo ello alimenta un círculo vicioso difícil de romper. Los problemas de conciliación o una autopercepción menos convencida obstaculiza la presencia de mujeres en los medios, lo que a su vez obstaculiza su reconocimiento. Todo ello redunda en una falta de referencias que desincentiva a mujeres y niñas a participar de las ciencias. No obstante, proyectos como Wikiesfera o Esfera Climática buscan acabar con esta invisibilización. Al mismo tiempo, otras iniciativas como InGenias tratan de acercar las matemáticas a las más jóvenes e Hypatia Mars sirve de ejemplo antonomástico de lo lejos que las científicas pueden llegar.
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