En carteleraUberto Pasolini grita contra el horror de la guerra en otra vuelta de tuerca a la 'Odisea'
'El regreso de Ulises' adapta la última parte del clásico de Homero para denunciar la violencia y la forma en que la guerra nos afecta a todos. Ralph Fiennes y Juliette Binoche son los protagonistas.

-Actualizado a
La diosa Atenea explica a Ulises (Odiseo, en griego) que debe volver a Ítaca vestido de mendigo y contemplar cómo los pretendientes de su esposa Penélope arrasan su casa. Después podrá reivindicarse como el rey de la isla. "Sufre en silencio tus muchas desventuras y aguanta a los hombres violencias y ultrajes". El Ulises que llega a las playas de Ítaca es un hombre atormentado por toda la violencia que ha provocado y por el recuerdo de los soldados que ha dejado atrás en la Guerra de Troya. Es un hombre avergonzado de sí mismo.
El cineasta Uberto Pasolini, consciente de la resonancia en estos días del poema de Homero, recoge la última parte de la obra en su nueva película, El regreso de Ulises, una tragedia que señala a los hombres como responsables de la violencia en el mundo, de la crueldad y de las guerras, mientras las mujeres esperan, acosadas y amenazadas por la ansiosa y feroz ambición masculina.

Ralph Fiennes y Juliette Binoche son los protagonistas de la película, en la que se reencuentran años después de coincidir en títulos como El paciente inglés o Cumbres borrascosas. Con ellos, en el reparto está Ángela Molina, en el papel de Euriclea, la mujer que fue nodriza de Ulises y que en los 20 años de ausencia de éste ha servido y acompañado a Penélope. Telémaco, el hijo que el rey no ha conocido, está interpretado por Charlie Plummer.
La sangre presenciada
"No tuvimos que modernizar nada. Homero es moderno y nos habla de forma muy directa", declaró Uberto Pasolini en una entrevista con The Peoples Movies, donde define esta historia como "una odisea del alma". El cineasta se aleja de las aventuras fantásticas del viaje de Ulises de vuelta a su tierra, para concentrarse en los actos cometidos por el hombre.
"Es una película sobre la guerra y es una película sobre lo que la guerra hace a la gente. Es una película sobre la dificultad de deshacerse de la violencia, que ha sido inculcada en las personas que han estado en la guerra. Se trata de una historia que hace la pregunta de cómo te deshaces de la sangre que has presenciado”, escribe el director en las notas de producción.
La dignidad de Penélope
Con un guion escrito por él mismo junto a Edward Bond (dialoguista de Blow Up) y John Collee (guionista de Master and Commander), El regreso de Ulises se fija en los que han quedado en casa, lejos del conflicto, pero a los que afecta trágicamente la guerra. Penélope teje una mortaja durante el día y la deshace por la noche, ganando tiempo ante la voracidad de sus pretendientes, instalados en su castillo y cada día más amenazantes.
Está relegada a no tener voz en esta historia. Ya al principio de la Odisea, su hijo Telémaco la hacía callar. "¡Silencio, madre! Hablar es cosa de hombres. Vuelve a tus aposentos". En esta película, el papel de las mujeres encuentra otro tono. Aunque sometidas a la voluntad de los hombres, como realmente ocurría en la época y ha seguido sucediendo a lo largo de los siglos, Penélope y Euriclea son mujeres que muestran su fortaleza ante el infortunio.
Juliette Binoche concede una dignidad al personaje, una mujer vigilante de la vida de su hijo, leal por amor a su esposo al que espera paciente, resistente ante la avidez de sus pretendientes… "Uberto Pasolini realmente quería que esta mujer fuera diferente de algunas de la del texto original. Puso en primer plano su necesidad física de volver a enamorarse. Cuando camina por los pasillos, la atormenta esta atmósfera de privación. Cuando su hijo Telémaco la acusa de entregarse a Antínoo, lucha no con palabras, sino con dignidad e ira", afirmó la actriz en la presentación de la película en el Festival de Roma. "Me conmovió mucho y me emocionó encontrar esta ventana humana y vibrante que me muestra lo que es esperar el regreso de la persona amada. Y lo que se siente estar a solas, sintiendo el abandono y la presión".
Los horrores de la guerra
"Podríamos imaginar una Odisea moderna. Podríamos decir que alguien regresa del frente en Ucrania y vuelve a casa. Si bien este es el mundo antiguo, el público siente las emociones humanas que habitamos. ¿Por qué la gente va a ver El Gladiador? ¿O historias espaciales ambientadas en el futuro? Si eliminamos toda la parafernalia de la ropa, las emociones son nuestras, con el dilema humano en el centro", añadió Fiennes en el certamen.
El regreso de Ulises, una película repleta de estas buenas intenciones, se queda a medio camino desde el punto de vista cinematográfico. El discurso final sobre la naturaleza violenta de los hombres es demasiado educativo, los pretendientes son tipejos mazados pintados con brocha gorda, el personaje de Telémaco no se desarrolla lo suficiente y la matanza de pretendientes a manos de Ulises no está conseguida. Aún así, bienvenida una película que grita contra el horror de la guerra que "impregna a toda la sociedad, aunque ésta esté lejos de la batalla. Desgraciadamente, hoy en día en todo el mundo, en Europa y en Oriente Medio, estamos volviendo a ser testigos de los horrores de la guerra".


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.